TRADUCCIÓN DE LOS TEXTOS AL CASTELLANO

Para acceder a la traducción de los textos al castellano haga clic en:

TRADUCCIÓN

MUSEU MEMORIAL DE L’EXILI: LA JONQUERA II

2

MUSEU MEMORIAL DE L’EXILI: LA JONQUERA I

lajonquera

Dia 19 de Setembre:
Foto de grup en una de les sales del “Museu Memorial de l’exili”.
Josep Arnau ( rector Uned-Girona ), Jordi Font ( director del Museu Memorial de l’exili), Ramon Alabau, Francesc Morera, Sra. Mercè Boixareu ( vicerectora de Formació Continua i Extensió Universitària), el poeta Tomás Segovia i Alicia Alted Virgili ( professora titular del Departament d’Història Contemporània Uned i coordinadora del projecte) entre altres membres del Club de Lectura.

CATÀLEG “CAMÍ”

SETEMBRE 2009

retalldiaricami

CARTA DES DE TOLOSA DE LLENGUADOC

Bonjour.

Texte extrait du site www.musee-resistance31.fr

“Toulouse est elle uniquement la Ville Rose?
Pour beaucoup de Toulousains, elle est aussi “Tolosa la roja”.
Rouge comme le sang des réfugiés espagnols versé pour la République lors de la guerre civile… mais aussi pour la Libération de l’Europe.
Au printemps 1939, à la suite de la Retirada, 20 000 réfugiés arrivent à Toulouse, qui devient dès lors le point d’ancrage de tous ces exilés espagnols. L’identité et l’histoire de la ville en sont encore aujourd’hui fortement marquées. Car à la fin de la seconde guerre mondiale, beaucoup d’entre eux restent, s’installent et constituent une communauté active, toujours engagée, toujours au combat.”
À quelques mois du 70eme anniversaire des événements de 1939, le Conseil Général de la Haute-Garonne, en partenariat avec le festival Cinespaña et l’Inspection académique de la Haute-Garonne, mettra en ligne sur le site www.musee-resistance31.fr, un parcours d’histoire à travers 8 lieux emblématiques de l’exil des républicains espagnols dans le département et les rues de Toulouse.
Parce que cette mémoire est toujours vivante, huit petits films, illustrant ce parcours, sont déjà à votre disposition.”  Cliquer sur:

http://www.musee-resistance31.fr/index.php?option=com_content&view=article&id=159&Itemid=190

Cordialement

REFLEXIONES SOBRE LA INTERVENCIÓN DEL JUEZ GARZÓN EN EL PROCESO DE RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA

Luis Martín Cabrera. Profesor Asistente de la Universidad de California,
San Diego.

Rebelión

Durante los dos últimos veranos he colaborado con la Asociación para la recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) y con otras asociaciones en la creación de un Archivo Audiovisual de la Guerra Civil y la dictadura
que formará parte de los fondos de la Universidad de California en San Diego. Las siguientes reflexiones son producto del trabajo colectivo que hemos llevado a cabo entrevistando testigos de la represión franquista y
militantes políticos, así como el resultado de mis propias investigaciones sobre la relación entre memoria y justicia en España y el Cono Sur. Cabe aclarar, sin embargo, que no pretendo hablar ni por estos testigos ni por las asociaciones, mis reflexiones son a título personal. No pretendo tampoco intervenir “a favor” del Juez Garzón
muchas de cuyas actuaciones me parecen cuando menos cuestionables. Estas líneas son para apoyar a los familiares de las víctimas y a los militantes, frente al ruido y los malos entendidos diseminados por los medios de comunicación; son pues un intento de desmontar algunos de los argumentos esgrimidos contra el proceso de recuperación de la memoria histórica en general y contra la reciente decisión del juez Garzón en particular.
Uno de las razones más frecuentemente invocadas por los sectores más conservadores de la sociedad española, y por algunos no tan conservadores, es que los dos bandos cometieron atrocidades y, por lo tanto, es mejor no remover el pasado. Habría que sospechar de este argumento, aunque sólo fuera porque es exactamente el mismo que utilizan los represores en Argentina, en Chile y en otras sociedades post-dictatoriales; dividir responsabilidades al cincuenta por ciento sólo puede ser un modo de lavar la conciencia personal. En el caso de España, vale la pena recordar además que la agresión partió del llamado “bando nacional”, los generales golpistas se sublevaron contra un gobierno legítimamente constituido y elegido democráticamente. En segundo lugar, el gobierno republicano siempre condenó los actos de violencia contra la población civil y en la medida de sus posibilidades trató de contener la violencia extrajudicial, mientras que los militares sublevados no sólo no condenaron la violencia contra sus enemigos, sino que la planificaron y la justificaron como parte de una “cruzada religiosa” que tenía como fin“purificar España”. Finalmente, las víctimas del llamado “bando nacional” recibieron reconocimiento público,
compensaciones económicas y el beneplácito de las autoridades franquistas para humillar a los vencidos. ¿Por qué no hay víctimas del “bando nacional” en los juzgados? Tal vez porque ya enterraron a sus muertos o porquerecibieron un estanco, una cátedra universitaria o tierras del botín de guerra que se repartieron los vencedores. Para poder comparar hay que conocer la historia y las asimetrías de poder.
Por otro lado, en las discusiones sobre la decisión del Juez Garzón existe una confusión sistemática entre Guerra Civil y represión planificada o Genocidio durante y después de la guerra. Un buen porcentaje de los cadáveres sobre los que el Juez Garzón está solicitando información no son muertos en combate, no son soldados del bando republicano, aunque éstos por supuesto también merecen ser enterrados dignamente. Muchos de estos cadáveres que aparecen en fosas de Burgos, del Bierzo o de Málaga fueron asesinados vilmente en la retaguardia en la mayoría de los casos simplemente por su filiación política, porque tenían un proyecto político diferente para España, porque creían en los derechos de los trabajadores o, simplemente, por ejercer la libertad de pensamiento. Por lo tanto, hay que distinguir entre los muertos en combate y los muertos de una represión calculadamente planificada para eliminar la disidencia que además se extendió con mayor o menor intensidad hasta el final de la dictadura. El
trabajo de las asociaciones y de los voluntarios ha puesto de manifiesto esta distinción mejor que ningún manual dehistoria y, por lo tanto, es competente que Garzón investigue si esta represión planificada constituye — yo creo que sí– un delito de lesa humanidad que como tal no puede prescribir ni ser amnistiado. Este argumento es además, el que utilizó mutatis mutandi el mismo Garzón para pedir la extradición de Pinochet. En Chile hay actualmente3.000 desaparecidos, sólo entre Galicia y Cataluña hay más de 4.000, ¿a quién beneficia que sigamos sin contar los muertos que hay en las cunetas?
Mariano Rajoy, y con él grueso del partido popular, insiste en que todo esto sólo puede servir para reabrir viejas heridas que ya estaban cicatrizadas. Si algo nos ha enseñado el trabajo de campo, el contacto directo con las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura es justamente que las heridas nunca se cerraron, ¿cómo se pueden cerrar las heridas cuando se le niega a miles de personas el derecho al duelo, el derecho a conocer cómo murieron sus seresqueridos y ha enterrarlos cómo y dónde ellos quieran? ¿Cómo se pueden cerrar las heridas cuando no se reconoce que la tortura es una agresión contra la dignidad del ser humano, cuando no hay ni siquiera una placa en la Puerta del Sol que reconozca que allí la policía de Franco torturó a miles de militantes políticos?
Demasiadas veces, de manera malintencionada se equipara la necesidad de abrir estas heridas a la luz pública con un deseo de revancha por parte de las víctimas. Ninguna de las personas con las que hemos hablado estos
meses ha expresado nunca deseo de venganza. Por el contrario, la mayoría bien por miedo bien por pura generosidad se niega a nombrar a los responsables de sus sufrimientos. Las víctimas no piden venganza piden
justicia y, para ello es necesario dar muchos pasos que no se han dado: entre otras cosas, hay que reconocer que lo que sucedió durante la Guerra Civil dictadura fue trágico (algo que La ley de memoria histórica sólo hace tímidamente y de manera puramente simbólica) , hay que reconocer que las ejecuciones sumarias fueron ilegales y que constituyeron crímenes contra la humanidad, hay que pedir responsabilidades legales y reparaciones económicas (Garzón puede ayudar en este extremo) y hay que preguntarse cuáles son los efectos que tiene
este traumático pasado sobre nuestro presente.
Muchas personas de distintas posiciones ideológicas tal vez estén de acuerdo con lo expresado hasta aquí, pero sin embargo les parecerá que hay otros asuntos más importantes de los que ocuparse como por ejemplo la crisis económica. Semejantes argumentos prueban que antes de cerrar las heridas hay que abrir un proceso de reflexión colectivo en la sociedad española que no este sometido a una ley de punto final, a un cierre en falso. La cuestión de la memoria histórica no está desvinculada de la actual crisis económica y no sólo, porque algunas de las empresas del IBEX 35 hayan hecho su capital explotando presos políticos, sino también porque los pactos de la Moncloa, que establecieron el actual modelo económico que ningún partido quiere o puede cambiar, supusieron la coronación de un proceso de liberalización económica iniciado durante el aperturismo económico de los años sesenta.
La recuperación de la memoria de la Guerra Civil y la dictadura no puede servir simplemente para construir un museo del horror, la emergencia de las memorias (la memoria comunista, anarquista, repúblicana, todas las memorias políticas reprimidas hasta ahora) debe servir para generar preguntas sobre la sociedad en la que vivimos, sólo así se podrá hacer justicia y se podrán cerrar las heridas.
En este sentido, hay que apoyar la iniciativa del Juez Garzón no como solución final, sino como un paso más en busca de la justicia. En Argentina, donde saben muy bien que una sentencia legal no es justicia (pero ayuda), el establecimiento de la existencia de 30.000 desaparecidos ha servido para que nadie pueda negar la brutalidad de la
dictadura Argentina, a lo sumo la pueden justificar. En mi opinión, para las personas que hemos entrevistado estos meses sería sumamente importante que se hiciera un recuento de los desaparecidos que hay en España y que se abrieran procesos legales. Más allá de las sentencias y de las decisiones del juez Garzón estos procesos legales pueden ser un disparadero para hacernos ciertas preguntas incómodas que no nos atrevemos a hacer en voz alta. Todo ello ayudaría a que muchas personas pierdan el miedo, porque lamentablemente hay todavía muchas personas, sobre todo en los pueblos, que no se animan a hablar por miedo a las represalias y, porque todavía perciben el discurso del odio en muchos sectores de la sociedad española. Quizá muchos piensen que todo lo que
digo es imposible de llevar a cabo, que el sol de San Diego me ha calentado demasiado la cabeza, pero en este año que conmemoramos el aniversario del 68 hay que hacer nuestra una de sus consignas más conocidas: “seamos realistas, pidamos lo imposible”.
Luis Martín Cabrera. Profesor Asistente de la Universidad de California, San Diego. Coordinador del Archivo Audivisual de la Guerra Civil y la dictadura franquista.

Texto recuperado del Blog ” La guerra civil a dia d’avui” i publicada el dimecres 17 de setembre de 2008.

(blog inexistent a dia d’avui)

LA GUERRA CIVIL EN ELS PAPERS

Aquesta és una bibliografia ni exhaustiva ni complerta que comprèn assaigs, estudis, memòries i narracions en base a memòries, i per tant treballs emotius, tendenciosos, i alhora d’altres de caire objectiu, tot i que alguns que pretenen ser objectius son molt més tendenciosos que els partidistes. La importància del fet i la seva repercussió en tots els àmbits de la vida del país fa que tothom hi hagi dit la seva. Si hagués estat una ferida a l’aire lliure com qualsevol altra, s’hagués guarit i al seu lloc hi trobaríem una cicatriu o no, res més, però en ser soterrada, la ferida encara palpita. Per això hem fugit de qualsevol afany classificador ja que tota classificació comporta una tria, una direcció i un prendre partit, i aquesta no era la nostra intenció. Només aplegar la informació perquè cadascú, com a adult que és, la utilitzés i la comparés.
Al ser incomplerta, tot i que molts dels llibres ressenyats aportin al seu torn més bibliografia, demanem als usuaris que si teniu més informació ens la trameteu per poder compartir-la.

-1936, el genocidio franquista en Córdoba. FRANCISCO MORENO GÓMEZ. Crítica.
-1936. Holocausto en la Rioja. ENRIQUE MATÍNEZ PRADAS. Cuadernos Riojanos, Logroño, 1982.
-1939: memòries del primer exili. CARLES PI i SUNYER. Fundació Carles Pi i Sunyer d’Estudis Autonòmics i Locals, 2000.
-19 del juliol del 36 a Barcelona. ABEL PAZ. Hacer editorial (Barcelone, 1988)
-556 Brigada Mixta. Avel•li Artís-Gener. Publicat per Talls.
-7 meses y 7 días en la España de Franco. IÑAKI DE ABERRIGOYEN. Peyre, Paris 1938. Caracas, Gudari 1964.
-A cavall de la utopia. RAMON PUIG PUIGCERVER. Cossetània Edicions.
-Adiós tristeza. LAURA PALOMO. Editorial Bellaterra 1996.
-Agustí-Centelles. Diari d’un fotògraf. Bram, 1939. Edició a cura de TERESA FERRÉ. Destino.
-Àlbums de records. ANNA MURIÀ. L’aixernador.
-A l’entorn de Carles Cardó. Diàleg d’exili amb Joan de Borbó, comte de Barcelona. LLUIS M. MONCUNILL CIRAC. Cossetània edicions.
-A les presons de Franco. QUERALT SOLÉ I BARJAU. Proa.
-Al dejar el fusil. Memorias de un soldado raso en la guerra de España.JOSÉ LLORDÉS BADÍA. Ariel, 1968.
-Alfambra. La reconquista de Teruel. RAFAEL CASAS DE LA VEGA. 1976. Luís de Caralt.
-Alhambra y los truchas. Una historia del maquis. LOZANO SEVILLA. Càtedra.
-Al pie del muro. Entre la niebla. Chumberas y alacranes. Viaje al pasado . DIEGO CAMACHO ESCÁMEZ ( ABEL PAZ). Biografia 4 Volumnes. Fundación Anselmo Lorenzo
-Al servicio del extranjero. Historia del Servicio Vasco de Información (1936-1943). JUAN CARLOS JIMÉNEZ DE ABERASTURI y RAFAEL MORENO. Antonio Machado Libros.
-Amb ulls de nena. ENCARNACIÓ MARTORELL. Ara llibres.
-Anarquia i república a la Cerdanya (1936-39). El “Cojo de Malaga” i els fets de Bellver. JOSEP PONS I JOSEP Mª SOLÉ SABATÉ. Publicacions de l’Abadia de Montserrat.
-Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa, 1936-1939. JULIÁN CASANOVA. Crítica.
-Andreu Nin: una vida al servei de la classe obrera. PELAI PAGÈS. Laertes.
-Antígona y el duelo. JORDI IBAÑEZ FANÉS. Tusquets.
-Años de muerte y esperanza. EDUARDO PONS PRADES i AGUSTÍ CENTELLES. ( Edición bilingüe) Ediciones Blume, Barcelona. Editorial Atalena, Madrid.
-Años de penitencia.. CARLOS BARRAL. Seix Barral 1975.
-Años 40: los maquis y el PCE. DANIEL ARASA. Arcos Vergara.
-Aragón en la Revolución Española. JOSÉ BORRAS. César Viguera Editor.
-Así fue la defensa de Madrid. VICENTE ROJO. Era. (Ariel)
-Aunque me tiren del puente. Memoria oral de la batalla del Ebro. GABRIEL CARDONA i JUAN CARLOS LOSADA. Aguilar.
-Azaña o el sueño de la razón. LUIS ARIAS ARGÜELLES-MERES. Ed Nerea.
-Banderes al vent! La Barcelona de les utopies, 1914-1936. David H. Rosenthal. Meterora.
-Barcelona 1938: La veu de les sirenes. CÈSAR AUGUST JORDANA. Edicions de 1984.
-Barcelona 1939. El camp de concentració d’Horta. ARAM MONFORT. L’Avenç
-Batallones de trabajadores. JOAN LLARCH. Plaza&Janés Editores.
-Bordes y bastardos. Una historia de la Inclusa de Madrid. FLORENTINA y BENICIA VIDAL GALACHE. Compañía Literaria.
-Breu història de la guerra civil a Catalunya. JOSEP Mª SOLÉ SABATÉ I JOAN VILLARROYA. Ed. 62
-Breve historia de la guerra civil de España. GABRIEL JACKSON. Ruedo Ibérico.
-Breve historia de la guerra civil. HELEN GRAHAM. Espasa.
-Camaradas. Relatos de un brigadista en la guerra civil española. HARRY FISHER. Ediciones del Laberinto, Madrid 2001.
-Camprodon: crònica de cent anys (1892-1992). MANEL PUJOL I BERTRAN. Autoedició.
-Carlota O’Neill, una mujer en la guerra de España. LIDIA FALCÓN. Ediciones Turner, 1979.
-Cárcel de mujeres. TOMASA CUEVAS. Ediciones Sirocco.
-Cárcel de Ventas. MERCEDES NÚÑEZ. Ediciones Ebro, Paris, 1967.
-Cartes des dels camps de concentració. PERE VIVES. Edicions 62.
-Cataluña. JORGE M. REVERTE. Crítica.
-Catalunya 1939: l’ultima derrota. QUERALT SOLÉ. Ara Llibres.
-Catalunya sota les bombes (1936-1939). J.M. SOLÉ SABATÉ,J. VILLARROYA. Publicacions de l’Abadia de Montserrat.
- Cicle de l’exili I. ARTUR BLADÉ. Cossetània.
-Cicle de l’Exili II: Viatge a l’esperança: De l’Exili a Mèxic. ARTUR BLADE. Cossetània.
-Cine y guerra civil. Del mito a la memoria. VICENTE SÁNCHEZ-BIOSCA. Alianza 2006.
-Civilización y barbarie en la Europa del siglo XX. GABRIEL JACKSON. Crítica.
-Clandestinos. El maquis contra el franquismo. DOLORS MARTIN SILVESTRE. Editorial Paza&Janés.
-CNT 1939-1951. El anarquismo contra el Estado Franquista. DIEGO CAMACHO ESCÁMEZ ( ABEL PAZ). Editorial Hacer.
-Condicions de vida i de treball de la classe obrera i conflictivitat social al Ripollès 1900-1923. JERONI MARÍN SURROCA. Edita: Consorci Ripollès Desenvolupament.
-Confesiones y rectificaciones. INDALECIO PRIETO. Publicado por el Circulo Cultural Pablo Iglesias, México 1942.
-Conflicte i violència a l’Ebre. De Napoleó a Franco. JOSEP SANCHEZ CERVELLÓ. Flor del viento.
-Congreso internacional sobre la guerra civil. 1936-39. Antequera. (Internet) PDF
-Consecuencias de la guerra civil española. NICOLÁS MANZANARES ARTES. Edición de autor. Murcia 1978.
-Consejo de Defensa y movimiento colectivista de Aragón, 1936-1939. ANTONIO GAMBÁU GIL. Edición de Rafael Burillo Gil
-Consejos de guerra en España. Fascismo contra Euskadi. PIERRE CELHAY. Ruedo Ibérico, Paris 1976.
-Consejos de guerra: los fusilamientos en el Madrid de la posguerra, 1939-45. MIRTA NUÑEZ DIAZ-BALART y ANTONIO ROJAS FRIEND. Compañía literaria.
-Contrarevolució, els fets de maig de 1937. Ferran Aisa . Edicions de 1984
-Córdoba en la posguerra (Represión y guerrilla). FRANCISCO MORENO GÓMEZ. Francisco Baena Editor, Córdoba 1987.
-Costa, Azaña y el Frente popular. GABRIEL JACKSON. Crítica.
-Cretas. Autogestione nella Spagna repubblicana (1936-1939). ENCARNITA E RENATO SIMONI. Edizioni la Baronata.
-Crònica de la Guerra Civil a Catalunya. Vol. 1. GOVERN DE LA GENERALITAT / JOSEP TARRADELLAS. Edicions Dau.
-Crònica de la guerra a Catalunya. DIVERSOS AUTORS. Edicions El Dau.
-Crònica de la guerra española. VARIOS AUTORES (V Tomos). Editorial Codex S.A.
-Crònica de la vida d’Agustí Bartra. ANNA MURIÀ. Ed. Pòrtic.
-Crónica de los últimos guerrilleros leoneses (1947-1951). SECUNDINO SERRANO. Ámbito ediciones, Valladolid 1989.
-Crónica humana de la batalla de Teruel. POMPEYO GARCIA SANCHEZ. (Internet) PDF.
-Crónica general de la Guerra Civil. Mª TERESA LEÓN. Editat per Renacimiento, 2007
-Crónicas de la Columna de Hierro. DIEGO CAMACHO ESCÁMEZ ( ABEL PAZ). Editorial Hacer.
-Cuatro poetas en guerra. IAN GIBSON. Planeta.
-Defensa del alcazar. Angel Palomino .Planeta
-De la resistencia y la Deportación. 50 testimonios de mujeres españolas. NEUS CATALÀ. Edit: ADGENA, Barcelona 1984.
-De la revolució a la guerra. Octubre de 1936, juliol 1937. Tal com jo hom vaig viure. JOSEP Mª VILAR BASSAS. Torelló 1986.
-De las checas de Barcelona a la Alemania nazi. OTILIA CASTELLVÍ. Editorial Acantilado.
-De milicians a soldats. ELADI MAINAR CABANES.Editat per Universitat de València, 1998
-De Teruel a la batalla del Ebro. STANLEY PAYNE. Dins “La guerra de Espanya 1936-39” (Coord) EDWARD MALEFAKIS. Taurus ediciones.
-Del caliu sempre en surten brases. JOSEP PONS. Autoedició Capellades 2006
-Del Ebro a Gandesa. La batalla del Ebro. FRANCISCO CABRERA CASTILLO. Laertes S.A. (Almena)
-Del mito a la historia. Guerrilleros, maquis y huidos en los montes de Cantabria. VALENTÍN ANDRÉS GÓMEZ. UC Universidad de Cantabria.
-Del Ripollès a la Cerdanya, guerres i revolució: Josep Mas i Tió (1897-1946), militant i guerriller. ANDREU BALENT. Annals 2003-04. Centre D’estudis Comarcals del Ripollès.
-Delators, la justícia de Franco. ENRIC CANALS. Esfera dels llibres.
-Demasiado pequeño para una guerra. JUAN IGNACIO FARRERAS. Ediciones Vosa.
-Des dels camps. CARLES PI I SUNYER. Fundació Carles Pi i Sunyer
-Despachos de la guerra civil española. ERNEST HEMINGWAY. PLANETA, 1989.
-Derrotas y esperanzas: la república, la guerra civil y la resistencia. MANUEL AZCÁRATE. Tusquets.
-Desertores. La guerra civil que nadie quiere contar. PEDRO CORRAL. Ed. Debate.
-Desterrats. L’exili català de 1939. JOAN VILARROYA. Editorial Base.
-Diari de la caiguda de Catalunya. JOSEP PERNAU. Ediciones B, Serie Reporter.
-Diari d’un exiliat. RAMON MORA QUEROL. Abadia de Montserrat.
-Diari d’un pistoler de la FAI. MIQUEL MIR. Proa.
-Diari d’un refugiat català. EMILI SABATÉ. Costa-Amic.
-Diario de la guerra de Espanya. MIJAIL KOLTSOV. Ruedo Ibérico.
-Diarios 1932-1933. los cuadernos robados. MANUEL AZAÑA DÍAZ. Ed crítica.
-Dictadura, República i guerra civil en Olot. Jordi Pujiula i Ribera. Aj. Olot/Dip. Girona
-Diplomacia y represión: la persecución hispano-francesa del exilio republicano. JOSE GUIXÉ COROMINAS. (Sense editor.
-Dos infants i la guerra. JOAN I JACINT RAVENTÓS. Club Editor.
-Double jeu pour la France. ROBERT TERRES (El Padre). Editions Grasset et Fasquelle, Paris 1977.
-Durruti en la revolución española. DIEGO CAMACHO ESCÁMEZ ( ABEL PAZ). La esfera de los libros.
-Durruti, el pueblo en armas . Abel Paz . Bruguera1978.
-Durruti, le peuple en armes .ABEL PAZ. Tête de Feuille.(Paris, 1972)
-Economía y economistas españoles en la Guera Civil. E. FUENTES QUINTANA. Galaxia Gutenberg.
-Ecrits d’exil. JEAN-CLAUDE VILLEGAS. Nouvelles Presses du Languedoc
-El anarquismo contra el estado franquista 1939-1951. Abel Paz. FAL
-El arte de matar. JORGE M. REVERTE.RBA
-El asedio de Madrid (1936-1937). ROBERT GARLAND COLODNY. Ruedo Ibérico.
-El calze i la lira entre reixes. JESÚS ALTURO. Pagès Editors.
-El canto del Búho. La vida en el monte de los guerrilleros antifranquistas. ALFONSO DOMINGO. Grupo Anaya.
-El canto del peregrino. ANGELINA MUÑIZ-HUBERMAN. Publicado por Associació d’Idees-Gexel, 1999.
-El cariñoso. ISIDRO CICERO. Edición de autor. Santander 1982.
-El carretó dels gossos. MERCÉ NUÑEZ. Edicions 62.
-El Caso de los Niños Perdidos del Franquismo . Crimen Contra la Humanidad. MIGUEL ÁNGEL RODRÍGUEZ ARIAS . Editorial Tirant lo Blanch.
-El coix del carrer de Gurb. CARLES PUIGFERRAT I OLIVER. ( Internet ) PDF.
-El compromiso de la poesía en la guerra civil española. NATALIA CALAMAI. Editorial Laia.
-El Consell d’Economia de Catalunya, 1936-1939. IGNASI CENDRA I BERTRAN, PELAI PAGÈS. Editat per L’Abadia de Montserrat, 2006
-El coronel Rey d’Harcourt y la rendición de Teruel: historia y fin de una leyenda negra. ELOY FERNANDEZ CLEMENTE. Instituto de Estudios Turolenses.
-El crimen del camino Málaga-Almeria. NORMAN BETHUNE. Publicaciones Iberia, Barcelona 1937.
-El dia revolt. JULIÀ GUILLAMON. Edicions Empuries.
-El document de Prats. THOMAS FAITG. La Magrana.
-El eco de los pasos. JOAN GARCIA OLIVER. El Ruedo Ibérico.
-El ejército republicano en la guerra civil. MICHAEL ALPERT. Ruedo Ibérico. ( Madrid: Siglo XXI de España, 1989.)
-El escudo de la República. ÁNGEL VIÑAS. Crítica.
-El exilio español del 39. JOSÉ LUIS ABELLÁN. Taurus
-El exilio español en la guerra civil: Los niños de la guerra. Ministerio de Cultura en colaboración con la Fundación Largo Caballero, Madrid 1995.
-El exilio interior. GUTMARO GÓMEZ BRAVO. Taurus.
-El fenomen dels “incontrolats” a Catalunya durant la guerra civil (1936-39). Estudi tipològic i comparat d’alguns dels protagonistes de la repressió. CARLES ROIG PEREZ. (Internet) DOC.
-El fin de la esperanza: fascismo y guerra civil en la provincia de Teruel. ANGELA CENARRO. Instituto de Estudios Turolenses.
-El hombre que detuvo a Garcia Lorca. IAN GIBSON. Aguilar, S.A. ediciones grupo Santillana.
-El honor de las injurias. CARLOS GARCIA-ALIX. Editat per Celesa, 2008
-El infierno fuimos nosotros. La guerra civil española (1936-1942…). BARTOLOMÉ BENASSAR. Taurus.
-El laberinto español: antecedentes sociales y políticos de la guerra civil. GERARD BRENAN. Plaza&Janés.
-El llegat subterrani, els refugis antiaeris de la guerra civil . JUDIT PUJADÓ. Ara llibres.
-El proceso contra el POUM. ANDRÉS SUAREZ. Ruedo Ibérico.
-El silenci de les campanes. Persecució religiosa durant la guerra civil. JORDI ALBERTÍ. Edicions Proa.
-El último soldado del POUM. MIQUEL ADILLON BAUCELLS. Vic 2001.
-Els alumnes de la República. SALVADOR DOMÈNECH. Publicacions de l’Abadia de Montserrat.
-Els catalans als camps nazis. MONTSERRAT ROIG. Ed. 62. Barna 1977.
-Els darrers dies de la Catalunya republicana. ANTONI ROVIRA i VIRGILI. Proa.
-Els de Cabrera. JOAN RIGO. L’Arc de Berà.
-Els esclaus de Franco. ORIOL DUEÑAS. Ara llibres.
-El general Batet. HILARI RAGUER, HILARIO M. RAGUER SUÑER, PAUL PRESTON. Península
-El honor de la República. ÁNGEL VIÑAS. Crítica.
-Els morts clandestins. QUERALT SOLÉ. Editorial Afers
-Els nens de l’exili. CÉSAR ALCALÁ. Columna.
-Els noms de la guerra. JOAN VILLARROYA. El Punt
-El “Schlinder” de la guerra civil. Diego Carcedo. Ediciones B
-El oasis vasco. El nacimiento de Euskadi en la República y la Guerra Civil. JOSÉ LUIS DE LA GRANJA SAINZ. Tecnos.
-Els meus records. JORDI MURIÀ. Mecanoscrit inèdit. Arxiu Comarcal de Terrassa.

-El pasajero de Montauban JOSÉ MARÍA RIDAO . Galaxia Gutenberg

-El periodisme silenciat: Just Cabot. Vida i cartes de l’exili (1939-1961). VALENTÍ SOLER. A Contra Vent.
-Els que van quedar. 1939: Barcelona, ciutat ocupada. JAUME FABRE. PAM, Barcelona 2003.
-El rostro de la guerra. MARTA GELLHORN. Debate.
-El secreto de España. JUAN MARICHAL. Taurus
-El soldat de Pandora. RICARD VINYES. Edicions Proa
-El Valle de los Caídos. Una memoria de España. FERNANDO OLMEDA. Península.
-El Valle de los Caídos. JOSÉ MARIA CALLEJA. Editorial Espasa.
-Els vigatans exiliats durant el franquisme. JOSEP CASANOVAS I PRAT. (Internet) PDF.
-El último virrey. Queipo de Llano. MANUEL BARRIOS. Editorial Argos-Vergara, Barcelona 1978.
-Empresaris de la postguerra. La Comisión de Incorporación Industrial y Mercantil n.2, 1938-1942. R. ARACIL, A. SEGURA, A. OLIVA, J. PONT. Cambra de comerç, Barcelona 1999.
-En el nombre del pueblo. RAFAEL CRUZ. Siglo XXI.
-En España con Federico Garcia Lorca (Páginas de un diario íntimo, 1928-1936). CARLOS MORLA LYNCH. Renacimiento.
-Enfances et mort de Garcia Lorca. MARCELLE AUCLAIR. Editions du Seuil.
-En nombre de la raza. MARC HILLEL. Editorial Noguer.
-Enseñanzas de la revolución española. RICHARDS VERNON. Madrid: Campo Abierto.
-Enterrar a los muertos. IGNACIO MARTINEZ DE PISÓN. Seix Barral.
-Entre alambradas. EULALIO FERRER. Grijalbo
-Entre el roig i el blau. Memòria de la guerra i altres coses. CANDI ESPONA BAYÉS. Publicacions de l’Abadia de Montserrat.
-Entre el roig i el negre (una crònica de la Barcelona anarquista) MIQUEL MIR SERRA. Ed. 62.
-Entre Franco y Perón. Memoria e identidad del exilio republicano en Argentina. DORA SCHWARZSTEIN. Crítica.
-Esclaus i peons de la Nueva españa. Els batallons de treballadors a Catalunya (1939-42). JOSEP CLARA. Cercle d’Estudis Històrics i socials de Girona.
-Escondido. El calvario de Manuel Cortés. RONALD FRASER. Crítica.
-Escrito en España. DIONISIO RIDRUEJO. Edita Jordi Gracia.
-España 1808-1975. RAYMON CARR. Ariel Historia.
-España en el corazón (Spanien im Herzen). HANS HUTTER. (—-)
-España Una, España Grande, España Libre. CARLOS GIMÉNEZ GIMÉNEZ. Ediciones de la Torre, Madrid 1978.
-España sufre (Diarios de guerra en el Madrid republicano) CARLOS MORLA LYNCH. Renacimiento.
-España traicionada. Stalin y la guerra civil. RONALD RADOSH, MARY R. HABECK, GRIGORY SEVASTIANOV. Planeta.
-Etapes d’una nova vida. SEBASTIÀ GASCH. Quaderns Crema.
-Exiliada. ARTUR BLADÉ i DESUMVILLA. Cossetània Edicions.
-Exilis. ENRIC PUJOL I FELIP SOLÉ. Angle Editorial
-Exil – témoignages sur la guerre d’Espagne.PROGRESO MARÍN. Les Nouvelles Éditions Loubatières
-Éxodo. Diario de una refugiada española. SILVIA MISTRAL. Ediciones Minerva, México, 1940.
-Éxodos (Historia oral del exilio republicano en Francia, 1939-1945). ANTONIO SORIANO. Crítica.
- Extranjeros en la guerra civil española. GEROLD GINO BAUMAN. Los peruanos, Lima, 1979.
-Facerias. Guerrilla urbana 1939-1957 . Antonio Tellez Sola. Virus
-Falange. STANLEY G. PAYNE. Ruedo Ibérico.
-Falange, Guerra Civil, Franquisme, FET de las JONS a barcelona en els primers anys del règim franquista. JOAN M. THOMAS. Barcelona PAM, 1992.
-Femmes en exil. Mères des Camps. ELISABETH EIDENBENZ. El trabucaire.
-Finales de enero 1939. Barcelona cambia de piel. RAFAEL ABELLA. Planeta.
-Fragments de memòria. JOAQUIM MOLAS. Pagès editors.
-Franco y Rojo, dos generales para dos Españas. CARLOS BLANCO ESCOLA. Editorial Labor.
-Franco y sus generales. GABRIEL CARDONA. Temas de hoy.
-Fuixidos (Huidos). JUAN NOYA GIL. Casuz Editores, Caracas 1976.
-Guerra Civil en Murcia. CARMEN GONZÁLEZ MARTÍNEZ. Editat per Universidad de Murcia, 1999
-Guerra, exilio y cárcel de un anarcosindicalista. CIPRIANO MERA. Ruedo Ibérico.
-Guerra y cárcel en España. Octavio Alberola. Virus
-Guerra i repressió al Collsacabra, 1936-1943 ( Pruit-Rupit-Tavertet). JAUME CROSAS CASADESÚS. Santa Coloma de Gramanet: Grupo de Historia José Berruezo, 2004.
-Guerra y vicisitudes de los españoles. JULIÁN ZUGAZAGOITIA. Tusquets.
-Guerra, exilio y cárcel de un anarcosindicalista. CIPRIANO MERA. Ruedo Ibérico.
-Guerrillas españolas (1936-1960). EDUARD PONS PRADES. Editorial Planeta.
-Hasta la raíz. Violencia durante la Guerra Civil y la dictadura franquista . JAVIER RODRIGO. Alianza.
-Hijos de la guerra. Testimonios y recuerdos. JORGE MARTÍNEZ REVERTE y SOCORRO THOMAS. Ediciones Temas de Hoy.

-Historia y memoria escolar. Segunda República, Guerra Civil y dictadura franquista en las aulas. RAFAEL VALLS MONTÉS.  Universitat de València.

-Historia de la FAI. JUAN GOMEZ CASAS. Editor Anselmo Lorenzo 2002.
-Historia de la UGT,3. Entre la democracia y la revolución,1931-1936.MARTA BIZCARRONDO. Siglo XXI.
-Historia de las Brigadas Mixtas del Ejército Popular 1936-1939. CARLOS ENGEL. Almena.
-Historia militar de una guerra civil. GABRIEL CARDONA. Flor del viento.
-Historia política y militar de las Brigadas Internacionales. Testimonios y Documentos. SANTIAGO ÁLVAREZ. Compañía Literaria, Madrid 1996.
-Homenatge a Catalunya. GEORGE ORWELL. Ed. Ariel.
- Hores de vetlla. LORENZO, AIDA/LLORENÇ, ESTHER. CCG Edicions. Col•lecció llibres dels quatre cantons.
-Huerce. La bolsa de Bielsa. R.FERRERONS y A. GASCON. Monografias del Patrimonio Aragonés 2005.
-Huidos y maquis. La actividad guerrillera en la provincia de Cáceres. (1936-1950). JULIÁN CHAVES PALACIOS. Editan: Institución Cultural El Brocense y la Diputación de Cáceres, 1995.
-Ideología e Historia. Sobre la represión franquista. ALBERTO REIG TAPIA. Editorial Akal.
-Iluminaciones. Antonio Gamonedes. ANDRES SOREL. RD Editores.
-Industria de guerra i les col·lectivitzacions a Catalunya. II Jornades M.Democratic UPC.UPC
-Joan Garcia Oliver. Retrat d’un revolucionari sindicalista. LLUIS ALEGRET. Pòrtic.
-Joan Peiró, afusellat. JOSEP BENET. Edicions 62.
-José Ramón Calparsoro. Un piloto español en la Legión Cóndor. CECILIO YUSTA VIÑAS. Quirón.
-Juan Negrín. Médico, socialista y jefe del Gobierno de la II República Espanyola. GABRIEL JACKSON. Crìtica
-Juanín y Bedoya. Los últimos guerrilleros. ANTONIO BREVERS. Cloux
Editores.
-Justícia i presons, després de maig de 1937 a Catalunya. Albert Balcells. Rafel Dalmau
-L’altra olimpíada Barcelona 1936. VVAA . Llibres de l’Index
-L’àngel adolescent. Vida i poesia de Bartomeu Roselló-Porcel. ROBERTO MOSQUERA. Publicacions de l’Abadia de Montserrat.
-L’època franquista al Ripollès (1939-1960). JOSEP CLARA. Annals 2005-06. Centre D’estudis Comarcal del Ripollès.
-L’esclat d’odi que va viure un poble. Història de la República i de la guerra civil a Sant Quirze de Besora. (1931-1939). ALBERT ANGLADA i FREIXER. 1992
-L’òmnibus de la mort: parada a Falset. TONI ORENSANZ. Ara Llibres.
-La batalla de Madrid. JORGE M. REVERTE. Editorial Crítica.
-La batalla del Ebre i la caiguda de Barcelona. ESTANISLAU TORRES. Pagès , Lleida 1999.
-La batalla del Ebro. JULIÁN HENRÍQUEZ CAUBÍN. Unda y García. México 1966.
-La batalla del Ebro. JORGE M. REVERTE. Editorial Crítica.
-La batalla del Ebro. J.M. MARTÍNEZ BANDE. Editorial San Martín, Madrid 1988.
-La batalla del Ebro. ELADI ROMERO. Laertes, Barcelona 2000.
-La batalla del Ebro. Asedio y defensa de Gandesa en sus aspectos militar, económico, demográfico y urbanístico. LLUÍS M. MEZQUIDA i GENÉ. Diputación de Tarragona, 1973.
-La batalla de Teruel. J. M. MARTÍNEZ SINDE. San Martín, Madrid 1990.
-La bolsa de Biescas. JULIÁN CASANOVA. Edición Diputación de Huesca.
-La caida de los dioses rojos. JUAN ESTEBAN VILARÓ.
-La caiguda de Catalunya. JORGE M. REVERTE. La Magrana.
-La CNT en la revolución española. JOSÉ PEIRATS. Ruedo Ibérico.
-La CNT y el Porvenir de Espãna. ABEL PAZ. Ediciones CNT, 1960
-La columna de la muerte. El avance del ejercito franquista de Sevilla a Badajoz. FRANCISCO ESPINOSA. Crítica.
-La columna Durruti y otros artículos y entrevistas de la guerra cicil española. CARL EINSTEIN. Mudito&Co.
-La contrarrevolución falangista. RAÚL MARTÍN. Ruedo Ibérico.
-La crisis del antifascismo. Barcelona, mayo de 1937. FERRAN GALLEGO MARGALEF. De bolsillo.
-La crispación en España. De la guerra civil a nuestros días. SANTIAGO CARRILLO. Planeta.
-La cruz y la espada. HILARI RAGUER. Bruguera.
-La cuestión de Marruecos y la República española. ABEL PAZ. Editat per Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo, 2000.
-La destrucción de Guernica. HERBERT RUTLEDGE SOUTHWORTH. Ruedo Ibérico. (Ariel)
-La destrucción de la democracia en España. PAUL PRESTON, RANDOM HOUSE MONDADORI, JERÓNIMO GONZALO. Grijaldo Mondadori.
-La diáspora republicana. AVEL•LÍ ARTÍS-GENER. Editorial Euros, Barcelona 1976.
-La disciplina de la conciencia: las Brigadas Internacionales. MIRTA NUÑEZ DIAZ-BALART. Flor del viento.
-La Dolors. Una vida per la llibertat. PROGRESO MARÍN. Editorial Pagés.
-La Generalitat de Josep Irla. MERCÈ MORALES. Base.
-La ilusión republicana. Ideales y mitos. MARÍA JOSÉ VILLAVERDE RICO. Tecnos
-La intervención fascista en la guerra civil española. JOHN COVERDALE. Alianza, 1979
-La falange en la guerra de España. MAXIMIANO GARCIA VENERO. Ruedo Ibérico.
-La France des camps. L’internement., 1938-1946. DENIS PESCHANSKI. Gallimard 2002.
-La generación del exilio. Génesis de las escuelas vascas y las colonias escolares, 1932-1940. GREGORIO ARRIEN. Edita: Colectivo OBURA, Bilbao 1983.
-La grama. AGUSTÍN SALGADO .Ediciones Dedalo S.L.
-La guerra civil a Olot 1936-1939. Jordi Pujiula i Ribera . Fundacio Pere Simon
-La guerra civil a Ripoll (1936-39) SOFIA CASTILLO, OLGA CAMPS. Edicions municipals
-La guerra civil a Vic, dietari 1938-1939. ANTONI BASSAS i CUNÍ. Eumo.
-La guerra civil en Córdoba (1936-39). FRANCISCO MORENO GÓMEZ. Edit. Alpuerto.
-La guerra civil en Madrid. MATILDE VÁZQUEZ y JAVIER VALERO. Ediciones Giner, Madrid 1978.
-La guerra civil española. ANTONY BEEVOR. Crítica.
-La guerra civil española. JULIÁN CASANOVA y PAUL PRESTON. Fundación Pablo Iglesias.
-La guerra civil española. Revolución y contrarrevolución. BURNETT BOLLOTEN. Alianza.
-La guerra civil española. PAUL PRESTON. Debate.
-La guerra civil española. HUG THOMAS. Debolsillo.
-La guerra civil vista por los exiliados. CARLOS ROJAS. Planeta, Barcelona 1975.
-La guerra civil y la diplomacia británica. El cónsul Alan Hillart y las Islas Baleares (1936-39). ALAN HILLART. Publicacions de l’Abadia de Montserrat, 1995.
-La guerra de España en sus documentos. Fernando Diaz Plaja. Plaza & Janes
-La guerra en Cataluña. CARLOS ROJAS. Plaza y Janés.
-La guerra en Asturias, y en los frentes de Aragón y Levante. ANTONIO ARANDA MATA. (Internet) PDF.
-La guerre d’Espagne: de la démocratie à la dictature.Paris: Gallimard, 2006.
-La guerre d’Espagne: républiqueet révolution en Catalogne 1936-39. FRANÇOIS GODICHEAU. Paris:O.Jacob, 2004.
-La historia del ejercito popular de la República. RAMON SALAS LARRAZABAL. La Esfera de los libros.
-La incompetencia militar de Franco. CARLOS BLANCO ESCOLÀ. Alianza.
-La junta de defensa de Madrid. JULIO AROSTEGUI Y LUIS MARTINEZ. Comunidad de Madrid.
-La justícia durant la Guerra Civil. El tribunal de Cassació de Catalunya (1934-1939). FEDERICO VAZQUEZ OSUA. L’Avenç.
-La libertad es un bien muy preciado. MARCELINO LARUELO ROA. MLR Gijón 1999.
-La lie de la terre. ARTHUR KOETSLER. Editions Grasset, Paris 1947.
-La memoria amenazada. ARTURO ÁLVAREZ,NOELIA MARTÍNEZ y SANDRA MARTÍNEZ. Editorial Xunta de Galicia.
-La memoria de los profesores depurados de la UCM. La destrucción de la ciencia en España: depuración universitaria en el franquismo. (coord) LUIS ENRIQUE OTERO CARVAJAL. Editorial Complutense, Universidad Complutense, 2006.
-La memoria reprimida (historias orales del maquis ). JOSÉ ANTONIO VIDAL CASTAÑO. Editat per Universitat de València, 2004
-La mujer del maquis. ANA R.CAÑIL. Espasa
-La mujer en la lucha social. LOLA ITURBE. Editorial Mexicanos Reunidos, México 1946.
-La Nueve. EVELYN MESQUIDA. Ediciones B
-La organización social de los hijos de los refugiados en México. G. ARTÍS. Edit. Kenny, México 1979.
-La prensa de guerra en la zona republicana durante la guerra civil española (1936-39). MIRTA NUÑEZ DIAZ-BALART. 1992. La Torre.
-La presó Model de Barcelona. Història d’un centre penitenciari en temps de guerra (1936-39). PELAI PAGÈS. Publicacions de l’Abadia de Montserrat.
-La primera oposició al franquisme. Els grups clandestins a la demarcació de Girona (1939-1950). Josep Clara. CEHS de Girona
-La quiebra de la ciudad popular. Espacio urbano, inmigración y anarquismo en la Barcelona de entreguerras, 1914-1936. JOSÉ LUIS OYÓN. Ediciones del Serbal.
-La quinta del biberó. ESTEVE MOLERO i OLIVELLA. Rúbrica Editorial.
-La represión en Andalucía durante la guerra civil. El asesinato de Blas Infante. JUAN ANTONIO LACOMBA. Edita: Fundación Blas Infante, Sevilla, 1987.
-La represión en la provincia de Cáceres durante la guerra civil (1936-39). JULIÁN CHAVES PALACIOS. Editan. Institución Cultural El Brocense y Diputación Provincial de Cáceres, 1994.
-La represión en la Rioja (3 tomos). ANTONIO HERNÁNDEZ GARCÍA. Edición del autor. Logroño 1984.
-La repressió franquista en la postguerra. Pilatos, presó de Tarragona. 1939-1941. JOSEP SUBIRATS PIÑANA. Fundació Josep Recasens.
-La represión nacionalista de Granada en 1936 y la muerte de Federico García Lorca. IAN GIBSON. Ruedo ibérico.
-La repressió a la reraguarda de Catalunya: 1936-1939. JOSEP Mª SOLÉ SABATÉ , JOAN VILARROYA. Publicacions de l’Abadia de Montserrat.
-La repressió de postguerra al Ripollès. Els empresonats del 1940. JOSEP CLARA. Annals 89-90. Centre D’estudis Comarcals del Ripollès.
-La repressió franquista a Catalunya.1938-53. JOSEP Mª SOLÉ I SABATÉ. Barcelona edició 1985. Ed 62
-La repressió franquista a la Terra Alta (1938-1945). JOSEP RECASENS i LLORT. Horta de Sant Joan (Tarragona): Centre de Documentació, Ecomuseu dels Ports 2005.
-La repressió franquista a la Universitat Catalana. JAUME CLARET. Eumo editorial.
-La repressió franquista a l’àmbit local. Manlleu (1939-1945). IMMACULADA DOMÈNECH, FEDERICO VAZQUEZ. Editorial Afers.
-La repressió franquista a Vic (1939-1945). ESTHER FARRÉS. Patronat d’Estudis Osonencs.
-La república española y la guerra civil. GABRIEL JACKSON. Biblioteca Guerra de España. Crítica.
-La reraguarda republicana. TERESA PÂMIES. Edicions 62.
-La revolució cívica. Articles de La Publicitat (1937-1939). DOMÈNECH GUANSÉ. Cossetània.
-La revolución y el deseo. MIGUEL NÚÑEZ. Península.
-La revolución y la guerra en España. DIEGO ABAD DE SANTILLAN. Editorial El Libro 1938.
-La roja y la falangista. INMACULADA DE LA FUENTE. Planeta.
-La II República española. MANUEL TUÑÓN DE LARA, JOSÉ LUIS GARCÍA DELGADO. Coloquio de Segovia sobre historia contemporánea de España .Editat per Siglo XXI de España Editores, 1988
-La soledad de la República. ÁNGEL VIÑAS. Crítica.
-La sortida i els primers temps de l’exili, vistos per un noi de setze anys. ORIOL RIBA i ARDERIU. Publicacions de l’Abadia de Montserrat.
-La tragedia de España. RUDOLF ROCKER. Melusina.
-La tragèdia de l’exili republicà català. TÀRIO RUBIO. Rafael Dalmau Editor.
-La última gesta. SECUBDINO SERRANO. Aguilar.
-La victoria frustrada. La Unión Soviética, la Internacional Comunista y la Guerra Civil Española. FRANK SCHAUFF. (La libreria del sueño igualitario)
-Las armas y las letras. ANDRÉS TRAPIELLO. Península
-Las brigadas internacionales en la guerra de España. ANDREU CASTELLS. Ariel.
-Las Brigadas Internacionales. 70 años de memoria. ANTONIO R. CELADA, DANIEL PASTOR GARCÍA, ROSA MARÍA LÓPEZ ALONSO. Amaru ediciones
-Las cárceles de Soledad Real. CONSUELO GARCÍA SOLEDAD. Círculo de Lectores.
-Las colectividades campesinas. JHON BRADEMAS. Ariel.
-Las escuelas racionalistas en cataluña 1909-1939. Pere Sola. Tusquets
-Las fosas de Franco. EMILIO SILVA Y SANTIAGO MACÍAS. Temas de hoy.
-Las instituciones de la República española en el exilio. JOSÉ MARIA DEL VALLE. Ruedo Ibérico.
-Las heridas de la guerra civil. Un viaje por la España desmemoriada. JASON WEBSTER. Los Libros del Lince.
-Las mujeres en la guerra civil. Ministerio de Cultura, Salamanca 1989.
-Las tres Españas del 36. PAUL PRESTON. Plaza&Janés.
-La velada de Benicarló. MANUEL AZAÑA DÍAZ. Editorial Castalia, 1974.
-La vida cotidiana durante la guerra civil. La España nacional. RAFAEL ABELLA. Planeta 1973.
-La vida cotidiana durante la guerra civil. La España Republicana. RAFAEL ABELLA. Planeta 1975.
-La vida cotidiana en la España de la guerra civil. FERNANDO DÍAZ-PLAJA. Edaf.
-La vida es lucha. LEONOR ESTEVEZ. A-Z Ediciones y publicaciones.
-La vida rescatada de Dionisio Ridruejo. JORDI GRACIA. Anagrama.
-La violencia política en la retaguardia republicana de Teruel durante la guerra civil. ESTER CASANOVA NUEZ. Instituto de Estudios Turolenses.
-La voz de los náufragos: La narrativa republicana entre 1936 y 1939. Gemma Mañá Delgado. Ediciones de la Torre, 1997
-Les brigades internationales. JACQUES DELPIERRE DE BAYAC. Librairie Arthème Fayard, Paris 1968.
-Les carnets de René Mouchotte. RENÉ MOUCHOTTE. Editions Flamarion, Paris 1949.
-Les écrivains et la guerre d’Espagne. MARC HANREZ. Paris: Panthéon Press France 1975
-Les milicies antifeixistes i l’Exercit Popular a Catalunya. RAMON BRUSCO. Editorial El jonc.
-Les Oblates 1939-1941. Presó de dones de Tarragona. JOSEP SUBIRATS PIÑANA. RECERCA: PILAR POY . Cossètania edicions.
-Les presons de la República. CÈSAR ALCALÀ. Base.
-Les quintes del biberó. ESTEVE MOLERO i OLIVELLA. Rúbrica.
-Les rebelles. JEAN ZIEGLER. Editions du Seuiel. 1983.
-Les ruptures de l’any 1939. M. RISQUES, F. VILANOVA, R. VINYES. Fundació Carles pi i Sunyer/ PAM .
-Les veus de la presó. Histories viscudas por 36 lluitadors antifranquistes (Edhasa/La Campana, BCN, 2003).
-Leviatán. PAUL PRESTON. Turner.
-Le train de la mort. CRISTIAN BERNADAC. Editions France-Empire, Paris 1970.
-L’exil des républicains espagnols en France. GENEVIÈVE DREYFUS-ARMAND. Albin Michel, 1999
-L’exili manllevat. NÚRIA PI-SUNYER. Proa.
-Libro blanco sobre las cárceles franquistas. EQUIPO DE RUEDO IBÉRICO. Ruedo Ibérico.
-Libro memorial.Españoles deportados a los campos nazis (1940-1945). BENITO BERMEJO y SANDRA CHECA. Ed. Ministerio de Cultura.
-L’intent franquista de genocidi cultural contra Catalunya. JOSEP BENET. PAM, Barcelona 1995.
-Lo que en nosotros vive. MANUEL FERNÁNDEZ-MONTESINOS. Tusquets.
-Lo que fue la Falange. JOAN MARIA THOMÀS. Plaza y Janés.
-Lo que no se debe perder. Memorias de una republicana. CARMEN ARROJO. Tebar.
-Los años del terror, la estrategia de dominio y represión del general Franco. MIRTA NUÑEZ DIAZ-BALART. La esfera de los libros.
-Los años difíciles. CARLOS ELORDI. Editorial El pais Aguilar
-Los años rojos. MARIANO CONSTANTE. Galaxia Gutenberg/Circulo de Lectores.
-Los bombardeos de Barcelona durante la guerra civil (1936-1939). JOAN VILARROYA i FONT. Publicacions de l’Abadia de Montserrat, 1981.
-Los campos de concentración de los refugiados españoles en Francia (1939-1945). MARIE-CLAUDE RAFANEAU-BOJ. Ediciones Omega.
-Los campos de la playa. Un exilio español. GENEVIÈVE DREYFUS-ARMAND y EMILE TERMINE. Editions Autrement, Paris 1995.
-Los cerdos del comandante (Españoles en los campos de exterminio alemanes). EDUARDO PONS PRADES. Editorial Argos-Vergara.
- Los días grises. Memorias de un niño de la guerra. ANTONIO ISASI-ISASMENDI. Aguilar.
-Los escritores y la guerra de España. MARC HANREZ. Monte Ávila, Barcelona 1977.
-Los españoles en guerra. MANUEL AZAÑA. Editorial Crítica.
-Los españoles que liberaron París. EDUARDO PONS PRADES. Historia 16 nº111, julio 1985, publicado en Internet por Equipo Nizkor.
-Los hermanos Quero. NICOLÁS MANZANARES ARTES. Edicion del autor, Murcia 1978.
-Los hijos de la libertad. MARC LEVY. Roca editorial.
-Los hijos de los vencidos. LIDIA FALCÓN. Editorial Pomaire 1977.
-Los moros que trajo Franco…La intervención de tropas coloniales en la guerra civil. M. ROSA MADARIAGA. Martínez Roca, Barcelona 2002.
-Los niños. (Historia de los niños de la guerra civil española refugiados en Bélgica, 1936-39). EMILIA LABAJOS-PÉREZ, FERNANDO VITORIA GARCÍA. Editan: Asociación de Los niños de la guerra, 5101, Erpent (Bélgica), y Editorial Vie Ouvrière, A.B.B.L., Bruselas, 1994.
-Los niños de la guerra. TERESA PÀMIES. Bruguera.
-Los niños de la guerra de España en la Unión Soviética. De la evacuación la retorno. (1937-1999). ALICIA ALTED VIGIL, ENCARNA NICOLÁS MARÍN y ROGER GONZALEZ MARTELL. Fundación Largo Caballero.
-Los niños de Morelia (El exilio infantil en México). EMETERIO PAYA VALERA. Editores Asociados Mexicanos (EDAMEX) México 1985.
-Los niños de Morelia (Un estudio sobre los primeros refugiados españoles en México). DOLORES PLÁ BRUGAT. Edita: INAH, México, 1989.
-Los niños espanyoles en la URSS (1937-1997): narración y memoria. MARIE JOSE DEVILLARD, ÁLVARO PAZOS, SUSANA CASTILLO y NURIA MEDINA. Ariel
-Los niños españoles evacuados a la URSS (1937). ENRIQUE ZAFRA, ROSALÍA CREGO, CARMEN HEREDIA. Ediciones de la Torre.
-Los niños perdidos del franquismo. RICARD VINYES, MONTSE ARMENGOU, RICARD BELIS. Editorial Plaza & Janes.
-Los niños republicanos. EDUARDO PONS PRADES. RBA Anaya.
-Los olvidados. ANTONIO VILANOVA. El Ruedo Ibérico, 1969.
-Los orígenes culturales de la II República. JOSÉ LUIS GARCÍA DELGADO, MANUEL TUÑÓN DE LARA, JOSÉ ÁLVAREZ JUNCO. Siglo XXI de España Editores.
-Los paseados con Lorca. FRANCISCO VIGUERAS. Comunicación Social, Ediciones y publicaciones. Pedro J. Crespo, Editor 2007.
-Los que se fueron. TERESA PÀMIES. Martínez Roca
-Los que se echaron al monte. ISIDRO CICERO. Editorial Popular, Madrid 1977.
-Los que sí hicimos la guerra. EDUARDO PONS PRADES. Editorial Martínez Roca, Barcelona 1973.
-Los rehenes del alcázar de Toledo. LUIS QUINTANILLA. Ruedo Ibérico.
-Los rojos de ultramar. JORDI SOLER. Alfaguara.
-Los vascos y la República Española: Contribución a la historia de la guerra civil, 1936-1939. A. DE LIZARRA. Editorial vasca Ekin, 1944.
-Los vencidos y el exilio. EDUARDO PONS PRADES. Circulo de Lectores.
-Lucio. El anarquista irreductible. BERNARD THOMAS. Ediciones B.
-Madrid en guerra. La ciudad clandestina, 1936-1939. JAVIER CERVERA. Alianza Editorial.
-Maig de les dones. TERESA PÀMIES. Laia.
-Manuel Azaña y la guerra de 1936. FEDERICO SUAREZ. Ed. Rialp.
-Maquis. Historia de la guerrilla antifranquista. SECUNDINO SERRANO. Ediciones Temas de Hoy.
-Maquis a Catalunya. De la invasió de la vall d’Aran a la mkort del Caracremada. FERRAN SANCHEZ AGUSTÍ. Pagès Editors.
-Maquis a Catalunya. FERRAN SANCHEZ AGUSTÍ. Pagès editors.
-Maquis. Historia de la guerrilla antifranquista. SECUNDINO SERRANO. Ed. Temas de Hoy.
-Maquis. La guerrilla vasca. MIKEL RODRIGUEZ ALVAREZ. Editorial Txalaparta.
-Marcelli Massana, l’home mes buscat. Josep Clara. Dalmau.
-Marcelino Massana: ¿Terrorismo o Resistencia? JOSÉ Mª REGUANT. Editorial Dopesa. Barcelona 1979.
-Más allá de la utopía: Perfil histórico de la agrupación Guerrillera de Levante. FERNANDA ROMEU ALFARO. Edicions Alfons el Magnànim, Valencia.
-Memoria colectiva del bombardeo de Gernika. MARIA JESÚS CAVA MESA. Editor: Bakeaz/gernika Gogoratuz.
-Memòria de guerra i de l’exili. MAURICI SERRAHIMA. Edicions 62.
-Memòria de Joan Peiró i Belis. PERE GABRIL i MARIA SALICRÚ. Galerada.
-Memoria de la melancolía. MARIA TERESA LEÓN. Losada 1970. Galaxia Gutenberg 1999.
-Memòria escrita. JAUME PLA. Revista de Catalunya.
-Memorias de una niña de la guerra. ALICIA ALTED, ROGER GONZALEZ, JESÚS SUAREZ. Museo del Pueblo de Asturias.
-Memorias de un niño de Moscú. JOSÉ FERNANDEZ SANCHEZ. Planeta.
-Memorias políticas y de guerra. MANUEL AZAÑA DÍAZ. Ed Grijalbo.
-Memorias. NICETO ALCALÁ ZAMORA. Planeta 1977
-Memorias (1936-1938). Hacia un nuevo Aragón. JOAQUÍN ASCASO. Edición de Alejandro R. Díez Torre
-Memorias. SANTIAGO CARRILLO. Planeta.
-Memòries. VICENÇ PRAT. CEB-Generalitat.
-Memòries 1905-1940. XAVIER BERENGUEL. L’Avenç.
-Memòries d’exili. JOSEP POUS i PAGÈS. Editorial Afers.
-Memòries d’un cartellista català. CARLES FONTSERÈ. Proa
-Memòries d’un exiliat, 1939-1948. MAGÍ MURIÀ. Pagès editors.
-Memòries d’un militant catalanista. MIQUEL GUINART. Publicacions de l’Abadia de Montserrat.
-Mestres, renovació i avantguarda pedagògica a Catalunya. FERRAN AISA. Edicions de 1984.
-Mi exilio. MARIA GARCIA. Biblioteca Nueva.
-Mi infancia en Moscú. Estampas de una nostalgia. JOSÉ FERNÁNDEZ SÁNCHEZ. Ediciones el Museo Universal, Madrid 1988.
-Mis cuadernos de guerra. General ALFREDO KINDELÁN. Editorial Plus Ultra. Madrid 1945.
-Mis primeros cuarenta años. FEDERICA MONTSENY. Plaza&Janes
-Misèria contra pobresa. Els fets de la Fatarella del gener de 1937. JOSEP TERMES. Afers.
-Mito y memoria. JULIO ARÓSTEUI y FRANÇOIS GODICHEAU. Marcial Pons.
-Mitos y verdades (la aviación de caza en la Guerra Española ). ANDRÉS GARCÍA LACALLE. Ediciones Oasis.
-Morir por la libertad. EDUARDO PONS PRADES. Editorial Vosa, Madrid.
-Mort en Espagne. ALEXANDRE ARNOUX. Ediciones Pierre Tisné, Paris 1937.
-Mujeres en la Resistencia. TOMASA CUEVAS. Ediciones Sirocco.
-Mujeres en las cárceles franquistas. TOMASA CUEVAS. Editorial Casa de Campo.
-Mujeres Libres, España, 1936-1939. MARY NASH. Tusquets
-Niños vascos evacuados en Gran Bretaña (1937-1940). GREGORIO ARRIEN. Editan: Cajas de Ahorro de Guipúzcoa, Vizcaya y Álava, 1991.
-Niños vascos evacuados en 1937 (Álbum histórico). GREGORIO ARRIEN. Cajas de ahorro de Guipúzcoa, Vizcaya y Álava, 1991.
-¡No general! Fueron más de tres mil los asesinados. COLECTIVO AFAN. Editorial Nintzoa.
-No me avergonzaré del Evangelio. Rvdo. Padre MARINO AYERRA REDIN. Editorial Periplo, Buenos Aires 1959.
-Nosotros lo hemos vivido. Homenaje de los niños de la guerra espanyola al pueblo ruso. VARIOS AUTORES. Garso.
-Nosotros los asesinos. Memorias de la guerra de España.EDUARDO GUZMÁN. Ediciones Vosa
-Nosotros los evacuados. JOSEFINA DE SILVA. Plaza&Janés 1978.
-Novedad en el frente. RÉMI SKOUTELSKY. Temas de hoy.
-Obras completas Volumnes VI. MANUEL AZAÑA. Centro de Estudios Políticos y Constitucionales y Taurus.
-Olvidados del maquis. JESÚS LOPEZ CASTILLO. El pais semanal nº1278
-Ombres entre tenebres. MANUEL VALLPERES. Revista de Catalunya.
-Orígenes del cambio regional y turno del pueblo. Aragón, 1900-1938. Vol. I: Confederados. Vol. II: Solidarios. ALEJANDRO R. DÍEZ TORRE. UNED
-Orwell en España. GEORGE ORWELL. Fábula.
-Osona 1936. La guerra vista per un nen. MANUEL OMS DALMAU. Vic 1993.
-Otros hombres. MANUEL LAMARA. Edicions Proa
-Páginas al viento. INADLECIO PRIETO. México 1942. Publicado por Ediciones Oasis 1969
-Páginas del destierro. ALVARO ALBORNOZ. Ediciones Quetzal. S.A. México 1941
-Paisanos en lucha. Exclusión política y violencia en la Segunda República Española. FERNANDO DEL REY. Biblioteca Nueva.
-Palabras del exilio, de los que volvieron. MARIA DE LA SOLEDAD ALONSO, ELENA AUB, MARTA BARANDA. Instituto Nacional de Antropología e Historia. México 1985.
-Palabras huérfanas.VERÓNICA SIERRA. Taurus
-Paracuellos: como fue. IAN GIBSON. Plaza&Janés.
-Paracuellos, Paracuellos 2. CARLOS GIMÉNEZ GIMÉNEZ. Ediciones de la Torre, Madrid 1983.
-Paradigma de una revolucion 19 de julio 1936, en Barcelona. ABEL PAZ. Editat per Edicione de la Asociacion internacional de los trabajadores, 1967
-Paris suite 1940. JOSE CARLOS LLOP. RBA Barcelona
-Paris, agosto de 1944. Dos divisiones Panzer SS contra la división Lecrerc. CARLOS CABALLERO JURADO. Revista española de historia militar.
-Pasado compartido. Memorias de anarcosindicalistas de Albalate de Cinca, 1928-1938. HANNEKE WILLEMSE. Prensas universitarias de Zaragoza.
-Pasión y muerte de los españoles en Francia. FEDERICA MONTSENY. Ediciones Espoir, Toulouse 1969.
-Perill a la reraguarda. JOAN PEIRÓ. Edicions Llibertat.
-Periodistes uniformats. Diaris barcelonins dels anys 40: la represa i la repressió. JAUME FABRE. Barcelona, Col•legi Periodistes, 1996.
-Políticas de la memoria y memorias de la política. PALOMA AGUILAR. Alianza.
-Políticas de los exiliados españoles 1944-1950 JOSÉ BORRÁS. Ruedo Ibérico.
-Porqué el 18 de julio ….y después. JULIO ARÓSTEGUI. Flor del viento.
-Porqué perdimos la guerra. CARLOS ROJAS. Nauta, Barcelona 1971.
-Premiers camps de l’exil espagnol. Prats-de-Molló 1939. JEAN-CLAUDE PRUJA. Editions Alan Sutton
-Presas. Mujeres en las cárceles franquistas. TOMASA CUEVAS. Icaria Antrazyt.
-Purga de maestros en la guerra civil. JESÚS i JOSÉ CRESPO REDONDO, JOSÉ LUÍS SAINZ CASADO, CARLOS PEREZ MANRIQUE. Ámbito Ediciones, Valladolid, 1987.
-Quan la mort venia del cel. LLUÍS DE SALVADOR I ANDRÉS. Cossètania.

-Quan les campanes van emmudir. JOSEP CASANOVAS i PRAT. Patronat d’Estudis Osonecs.
-Quatre coses. FRANCESC PANYELLA. Pagès editors.
-Quiepo de Llano. Memorias de la Guerra Civil. JORGE FERNÁNDEZ-COPPEL. La Esfera de los libros.
-¿Qué me dice usted de los presos? Rvdo. Padre MARTÍ TORRENT. Ediciones Redención, Alcalá de Henares 1942.
-Radio Pirenaica, la voz de la esperanza antifranquista. LUIS ZARAGOZA. Ediciones Marcial Pons.
-Ramon Vila Caracremada, el darrer maqui català. Josep Clara . Rafel Dalmau
-Recordatorio de mi primera Incomunión.. FERNANDO CEBRIÁN. Biblioteca Nueva.
-Records de guerra i captiveri. RICARD BARTRES. Inédito, Barcelona 1986.
-Recuérdalo tú y recuérdalo a otros. Historia oral de la guerra civil española. RONALD FRASER. Crítica. ( Grijalbo 1979)
-Rebelión militar y revolución en Asturias. RAMÓN ALVAREZ. Edición de Autor, Gijón 1995.
-Republicanos españoles en la Segunda Guerra Mundial. EDUARDO PONS PRADES. Planeta, 1975.
-Rescatados del olvido. ANTONIO ONTAÑON. Santander 2004. Autoedición.
-Residente privilegiada. MARIA CASARES. Editorial argos-Vergara, 1981.
-Retazos de una época de inquietudes. MARIO BROTONS. Da Capro Press 2004.
-Roc Boronat. El republicà que va fundar el Sindicat de Cecs de Catalunya. JORDI AMAT i BETSABÉ GARCIA. Pòrtic.
-Rojas. MARY NASH. Taurus
-Romanticismo militante. TERESA PÀMIES. Destino
-Rosario Dinamitera. CARLOS FONSECA. Temas de hoy.
-Sabaté. Guerrilla urbana a España. ANTONIO TELLEZ SOLÁ. Virus editorial.
-Sable amer. MIGUEL TRAY-PASCUCHI. Edité par F:R:E:39
-Sangre y champán. La vida y la época de Robert Capa. ALEX KERSHAW. Debate.
-Setcases, camí de l’exili. Un testimoni de la guerra civil. JACQUES PUJOL i CUADRADO. Setcases : Gra de Fajol
-¡Shalom libertad! Judíos en la guerra civil española. ARNO LUSTIGER. Flor del viento.
-Síntesis de la “Causa General” para desmemoriados. DANIEL FARFOLAS. Vasallo de Mumbert, Madrid 1978.
-Se levantaron antes del Alba. ARTUR LONDON. Península.
-Serrano Suñer. IGNACIO MERINO, PAUL PRESTON. Planeta.
-Sobre la mort del dirigent comunista Manuel Sanchez a Ogassa. JOSEP CLARA. Annals 92-93. Centre D’estudis Comarcals del Ripollès.
-Solidaridad obrera y el periodismo ácrata. Francisco Madrid. Ediciones de Solidaridad Obrera.
-Soy del Quinto Regimiento (Notas de la guerra española). JUAN MODESTO. Éditions de la Librairie du Globe, Paris 1969.
-Testimoniatges i memòries (1936-1945). MARCIAL MAYANS. Cossetània.
-Testimonio de dos guerras. MANUEL TAGÜEÑA LACORTE. Planeta 1978.
-Trenta mesos de col•lectivisme a Catalunya. ALBERT PEREZ BARO. Ed. Ariel.
-Tres nadals empresonats 1939-1943. Pere Carbonell i Fita. Serra d’Or.
-Un català a Mauthausen. David Serrano i Blanquer. Portic
-Un sindicalisme de guerra: sindicats i col•lectivitzacions industrials i agràries a Catalunya. PERE GABRIEL. Ed. Francesc Bonamusa.
-Una ciutat en guerra. JOAN SAGUÉS SAN JOSÉ, CONXITA MIR, CONXITA MIR CURCÓ. Editat per Publicacions de l’Abadia de Montserrat.
-Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie. JUAN ESLAVA GALÁN. Planeta.
-Una española llamada Dolores Ibárruri (La Pasionaria). TERESA PÀMIES. Martinez Roca.
-Una inmensa prisión. Los campos de concentración durante la guerra civil y el franquismo. C.MOLINERO, M.SALA i J. SOBREQÉS. Crítica.
-Una nova vida comença. MARIA BELL-LLOCH. Pagès editors.
-Un año con Queipo. ANTONIO BAHAMONDE y SÁNCHEZ DE CASTRO. Ediciones Españolas, Barcelona 1938.
-Un mundo en guerra. Crónicas españolas de la Segunda Guerra Mundial. Edotores: LAIA ARAÑÓ y FRANCESC VILANO. Destino.
-Un niño republicano. EDUARDO HARO TEGLEN. Alfaguara.
-Un soldado de la república. EDUARDO PONS PRADES. Circulo de Lectores.
-Una mujer por los caminos de España. MARIA LEJÁRRAGA. Editorial Losada 1952, Publicado por el Gobierno de la Rioja, Instituto de Estudios Riojanos, 2001.
-Vanguardia y retaguardia de Aragón. La guerra y la revolución en las comarcas aragonesas. ALARDO PRATS Y BELTRÁN. Ediciones espuela de plata.
-Victimas de la guerra civil. JULIÁN CASANOVA. Ediciones Temas Dehoy, S.a.
-Victimas de la guerra civil. (Coord) JULIÀ SANTOS. Madrid. Edició del autor.
-Vida, pasión y muerte de Federico Garcia Lorca. IAN GIBSON. Nuevas ediciones de Bo.
-Vida i miracles del “Conde Rossi” (Mallorca, agost-desembre, 1936/Málaga gener-febrer, 1937). JOSEP MASSOT i MUNTANER. Biblioteca Serra d’Or.
-Vida y muerte de la República española. HENRY BUCKLEY. Espasa
-Vida y muerte de Manuel Azaña 1880-1940. SANTOS JULIÀ. Taurus.
-Vida y tiempo de Manuel Azaña. SANTOS JULIÁ. Taurus
-Violencia y terror. ALBERTO REIG TAPIA. Editorial Akal.

EL CINE I LA GUERRA CIVIL

Filmoteca de Catalunya
Col•lecció Laya Films, documentals de la Generalitat Republicana durant la Guerra Civil.
1936 IN DEFENCE OF MADRID / LA DÉFENSE DE MADRID
1936 L’ENTERRAMENT DE DURRUTI
1936 LES CORTS DE LA REPUBLICA ESPANYOLA PROSSEGUEIXEN LA SEVA TASCA LEGISLATIVA A VALÈNCIA
1936 CONMEMORACIÓN DEL XIX ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN RUSA
1937 ARAGÓN 1937
1937-38 ESPAÑA AL DÍA: BARCELONA. RECEPCIÓ AL PALAU DE JUSTÍCIA
1937-38 ESPAÑA AL DÍA: L’INDÚSTRIA DEL XAMPANY
1937-38 ESPAÑA AL DÍA: ENSENYES MILITARS
1937-38 ESPAÑA AL DÍA: MENJADORS INFANTILS
1937-38 JORNADAS DE VICTORIA: TERUEL
1938 BATALLONS DE MUNTANYA (Producció: Laya Films, Distribució: Films Catalonia, S.A.,Direcció: Manuel Berenguer )
1938 CATALUNYA MÀRTIR
1938 REFUGIADOS DE GUERRA
*********************************************
1936 Carne de fieras. ARMAND GUERRA (restaurada i montada per Ferrán Alberich y Ana Marquesán per la Filmoteca de Zaragoza)
1936 Ayuda a Madrid. (CNT/FAI Ayuda a Madrid. Fotografía: Félix Marquet, Juan Pallejá . Sonido: Francisco Gómez. Laboratorio: SIE, Nº 1.documental. Productora: SIE Films para CNT/FAI )
1936 Reportaje del movimiento revolucionario en Barcelona 19 de julio de 1936 MATEO SANTOS (documental. Productora: Oficina de Información y Propaganda de la CNT-FAI. Director: Mateo Santos. Estudios: La Voz de España)
1937 Tierra de España. JORIS IVENS (documental)
1937 Teruel ha caído. MIGUEL MUTIÑÓ (documental .Sie films)
1937 Aurora de esperanza. ANTONIO SAU
1939 Espoir. Sierra de Teruel. ANDRÉ MALRAUX
1940 Sin novedad en el Alcázar. AUGUSTO GENINA
1940 Harka. CARLOS ARÉVALO
1940 Frente de Madrid. EDGAR NEVILLE
1941 Raza. JOSÉ LUIS SANEZ DE HEREDIA
1941 A mi la legión JUAN DE ORDUÑA
1941 La muchacha de Moscú. EDGAR NEVILLE
1941 Escuadrilla. ANTONIO ROMÁN
1942 Rojo y negro. CARLOS ARÉVALO
1942 El frente de los suspiros. JUAN DE ORDUÑA
1943 Por quien doblan las campanas. SAM WOOD
1949 El santuario no se rinde. ARTURO RUIZ CASTILLO
1951 Cerca del cielo. VILADOMAT
1952 Balarrasa. JOSÉ ANTONIO NIEVES CONDE
1956 Embajadores en el infierno. JOSÉ MARIA FORQUÉ (documental)
1956 El frente infinito. PEDRO LAZAGA
1959 La fiel infantería. PEDRO LAZAGA
1961 Tierra de todos. ANTONIO ISASI
1961 Morir en Madrid. FREDERIC ROSSIF (documental)
1965 Las últimas horas. SANTOS ALCOCER
1966 La guerre est finie. ALAIN RESNAIS.
1969 El otro árbol de Guernica. PEDRO LAZAGA
1973 El espíritu de la colmena. VICTOR ERICE
1974 Metralleta Stein. JOSÉ ANTONIO DE LA LOMA
1974 Canciones para después de una guerra. BASILIO MARTIN PATINO (documental)
1975 estrenada 1980 Casa Manchada. JOSE ANTONIO NIEVES CONDE
1975 Pim, pam, pum, fuego. PEDRO OLEA
1975 A la legión le gustan las mujeres. RAFAEL GIL
1976 Las largas vacaciones del 36. JAIME CAMINO
1976 Retrato de familia. ANTONIO GIMENEZ RICO
1977 Los días del pasado. MARIO CAMÚS
1977 La vieja memoria. JAIME CAMINO (documental)
1978. Guerrrilleros. 13 testimonios de la resistencia armada al franquismo. MERCÈ CONESA i BARTOMEU VILA. (documental)
1978 En el corazón del bosque. MANUEL GUTIERREZ ARAGÓN
1979 Companys, procés a Catalunya. JOSEP MARIA FORN
1980 Quico Sabaté. COLECTIVO PENTA (documental)
1980 Retablo de la guerra civil española. BASILIO MARTIN PATINO (documental)
1980 Pasionaria (Dolores). ANDRÉS LINARES. (documental)
1982 La plaça del diamant. FRANCESC BETRIU
1982 Cara y cruz de la revolución. HUGH THOMAS (documental)
1982 La guerra de los idealistas. HUGH THOMAS (documental)
1982 La guerra civil española. Victoria y derrota DAVID HART (documental)
1983 Casas viejas. LÓPEZ DEL RIO.
1983 España. Historia inmediata. (documental TVE)
1984 Las bicicletas son para el verano. FERNANDO FERNAN GÓMEZ
1984 Memorias del general Escobar .JOSÉ LUIS MADRID
1984 El balcón abierto. JAIME CAMINO
1985 Réquiem por un campesino español. FRANCESC BETRIU
1985 La vaquilla. LUIS GARCÍA BERLANGA
1985 Los paraísos perdidos. BASILIO MARTIN PATINO
1985 Mambrú se fue ala guerra. FERNANDO FERNAN GÓMEZ
1986 Luna de lobos. JULIO SANCHEZ VALDÉS
1986 Dragon Rapide. JAIME CAMINO.
1986 Tres Octubres. JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ PUERTOLAS. (documentalTVE)
1986 El hermano bastardo de Dios. BENITO RABAL
1986 La guerra de los locos. MANOLO MATJI
1986 De toda la vida. LISA BERGER (documental)
1987 Lorca, muerte de un poeta. JUAN ANTONIO BARDEM (RTVE)
1987 A los cuatro vientos. JOSÉ A. ZORRILLA.
1987 La guerrilla. JOSÉ LUIS GUARNER. (documental TVE).
1987 El maquis a Cayalunya. JAUME SERRA-RICARD, VARGAS GOLARONS ( documental 7 capítols TV2 Catalunya).
1987 España en guerra (1936-1939). PASCUAL CERVERA (documental)
1988 Los años bárbaros. FERNANDO COLOMO.
1989 Las cosas del querer. JAIME CHÁVARRI
1990 ¡ Ay, Carmela!.CARLOS SAURA.
1990. Militantes de la Libertad. Maquis y colaboradores en Santa Cruz de Moya. OLGA MARTÍNEZ ANTON. (documental)
1991 El largo invierno. JAIME CAMINO
1991 Dolores. JOSÉ LUIS GARCIA SANCHEZ (documental.
1991 Rescatadas del olvido. Coordinación Fernanda Romeu. Univ. de Castilla la Mancha. (documental)
1992 Vacas. JULIO MEDEM
1992 Operación Nikolai, o el asesinato de Nin. Mª DOLORES GENOVÉS i LLIBERT FERRI. (documental TV3)
1992 Contes de l’exil ordinaire.documental de Christian Maro sobre una idea de René Grando (documental.
1993. Bajomonte. RAUL HERNANDEZ GARRIDO. (documental).
1994. El maquis en el Alto Aragón. EUGENIO MONESMA. (documental)
1995 Tierra y libertad. KEN LOACH
1995 La guerra civil española. Las brigadas internacionales. MIKE LEIGHTON (documental)
1996 Muerte en el valle. CRISTINA HARDT (documental)
1996 Guerrillero. ORTIZ i DOMINIQUE GAUTIER. (documental)
1996 Libertarias. VICENTE ARANDA
1997 Muerte en Granada. MARCOS ZURINAGA
1998 Lorca. IÑAKI ELIZALDE (serie TV)
1998 La hora de los valientes. ANTONIO MERCERO
1998 1936:los últimos testigos. CARLOS ESTEVEZ (antena 3 TV)
1998 Durruti en la revolución española. ABEL PAZ (documental)
1998 La niña de tus ojos. FERNANDO TRUEBA
1999 La lengua de las mariposas. JOSÉ LUIS CUERDA
1999. Las ilusiones perdidas. . EUGENIO MONESMA. (documental)
1999. Los últimos fuxidos. (documental TVG)
1999 Valle de Aran. JORGE AMAT (documental)
2000 ¡Arriba hazaña!. JOSÉ MARIA GUTIERREZ.
2000 Le voyage de Joan Jordà. JOSÉ JORNET. (documental)
2000. Francisco Ponzan,el resistent oblidat. DIRECCIÓ I REALITZACIÓ: LALA GOMÀ GUIÓ: XAVIER MONTANYÀ.(documental TV3)
2000 Pregúntale al viento. ALBERT PARDO (documental)
2000 Extranjeros de sí mismos. JOSÉ LUIS LÓPEZ LINARES i JAVIER RIOYO (documental).
2000 El portero. GONZALO SUAREZ
2001 El espinazo del diablo. GUILLERMO DEL TORO.
2001 Los maquis en Andalucia. SANTIAGO ALVAREZ. (documental 2 capítols, Cibeles TV Canal Sur)
2001 Silencio roto. MONTXO ARMENDÁRIZ2001. Maquis, La guerra silenciada. (documental 2 capítols TV3)
2001 J’en garde la trace. NEUS VIALA. (documental)
2001. La guerrilla de la memoria. JAVIER CORCUERA. (documental).
2001. La partida de Girón. VICTORIA MARTÍNEZ Y MANUEL GUERRA. LA IMAGEN ES DE ANDRÉS MENÉNDEZ Y EL SONIDO DE ALDO GARCÍA BOX. (documental)
2001 Los niños de Rusia. JAIME CAMINO (documental)
2001 La guerrilla de la memoria. JAVIER CORCUERA (documental)
2002 Los niños perdidos del franquismo. MONTSE ARMENGOU, RICARD BELIS (documental)
2002 El viaje de Carol. IMANOL URIBE.
2002.La maternité d’Elne. FRÉDÉRIC SOLDBRON. (documental)
2002 Les maquis de l’impossible espoir. ORTIZ i DOMINIQUE GAUTIER. (documental)
2002 ¿Porqué sangró la montaña? ALBERTO LLORENTE. (documental)
2002. La guerrilla en Cantabria. ALBERTO LLORENTE. (documental)
2002 La casita blanca. CARLES BALAGUER
2002 La guerrilla de la memoria. JAVIER CORCUERA (documental)
2003 Soldados de Salamina. DAVID TRUEBA.
2003.Los últimos guerrilleros. Historia de la AGLA. JOSÉ VICENTE VIADDEL. (documental)
2003 La luz prodigiosa. MIGUEL HERMOSO
2003 España otra vez. JAIME CAMINO
2003-4 La mala muerte. JOSE MANUEL MARTÍN, FIDEL CORDERO (documental)
2003 Joan Peiró i la justicia de Franco. XAVIER MONTANYÀ (documental)
2003 A les filferrades. ANNA M. BOFARULL. (documental)
2004 Presos del silencio. MARIANO AGUDO, EDUARDO MONTERO (documental)
2004 Los héroes nunca mueren. JAN ARNOLD (documental)
2004 El convoy de los 927. MONTSE ARMENGOU, RICARD BELIS (documental)
2004 Pasajes. ANNA M. BOFARULL. (documental)
2004 La memoria es vaga. KATIE HALPER (documental)
2004 Los héroes nunca mueren. JAN ARNOLD (documental)
2005 Santa Cruz por ejemplo. GÜNTER SCHWAIGER, HERMANN PESECKAS (documental)
2005 Una inmensa prisión. CARLOS CEACERO, GUILLERMO CARNERO ROSELL (documental)
2005 La columna de los ocho mil. ANGEL HERNÁNDEZ GARCIA, ANTONIO NAVARRO, FRANCISCO FREIRE, FERNANDO RAMOS (documental)
2005 Rouge miroir. JEAN ORTIZ i DOMINIQUE GAUTIER. (documental)
2005 Into the Fire. JULIA NEWMAN. documental
2005 La doble vida del faquir. ELISABET CABEZA,ESTEVE RIAMBAU (documental)
2006 Lorca, el mar deja de moverse. EMILIO RUIZ BARRACHINA
2006 El laberinto del fauno. GUILLERMO DEL TORO.
2006 Los perdedores. DRISS DEIBACK. Documental.
2006 España, la última esperanza. Memoria de una odisea. KARIN HELM, HERMANN PESECKAS (documental)
2006 Los alzados de Palma. DAVID BAUTE, CIRILO LEAL (documental)
2006 Recuerdos del 36.HELENA TABERNA. (documental)
2006 Cuadernos de contabilidad de Manuel Millares. JUAN MILLARES ALONSO. (documental)
2006 Exilis. Felip Solé (documental TV3)
2007 Las trece rosas. EMILIO MARTINEZ LÁZARO.
2007 Le cri du silence. JEAN ORTIZ i DOMINIQUE GAUTIER (documental)
2007 Noticias de una guerra. ETERIO ORTEGA SANTILLANA (documental)
2007 La sombra del iceberg. HUGO DOMÉNECH i RAÚL M. RIEBENBAUER (documental)
2008 Los girasoles ciegos. JOSE LUIS CUERDA
2008 Hollywood contra Franco. ORIOL PORTA (documental)
2008 El puerto de hielo. PRODUCIDO POR SINTREGUA. (documental para Aragón Televisión).
2008 El honor de las injurias. CARLOS GARCIA-ALIX (documental)
2008 La buena nueva. HELENA TABERNA.
2008 Topografia de la memoria. M.DOLORS GENOVÉS. (documental TV3)
2008 El tresor derl seté camió. Felip Solé.(documental TV3)
2009 Batalla de la memòria MARIO PONS ( documental )
2009 Memòria i oblit d’una guerra. 26 capítols TV Mallorca (documental)
2009 La mujer del anarquista. PETER SEHR i MARIE NOËLLE.
2009 Notes al peu. ANNA M. BOFARULL. (documental)
2009 Pájaros de papel. EMILIO ARAGÓN.

HISTORIETA GRÀFICA I GUERRA CIVIL

* ¡No pasarán! (Trilogía: ¡No pasarán!, Río de sangre, Sin ilusión) VITTORIO GIARDINO (Dibujo y guión). Editorial Norma.
* 17 días de Julio. Guión: LUIS MURILLO, Dibujo: JUSTO JIMENO. Ediciones de la Torre.
* 36-39. Malos tiempos. CARLOS GIMÉNEZ. Ediciones Glénat.
* El artefacto perverso. Guión: FELIPE H. CAVA. Dibujo: FEDERICO DEL BARRIO. Editorial Planeta de Agostini.
* El cómic de la guerra civil española (Aquel caluroso verano del 36). JUAN MARÍN. Editado por Plan S.L.

* Eloy. ANTONIO HERNÁNDEZ PALACIOS. Editorial Ikusager.

*Las serpientes ciegas. BARTOLOMÉ SEGUÍ y FELIPEHERNÁNDEZ CAVA.  Ediciones BD Banda.

* Lobezno en la guerra civil española. Editorial Forum, nº39 de la colección.
* Martillo de herejes. Guión: JUAN GÓMEZ, Dibujo: AGUSTIN ALESSIO. Editorial Dolmen
* Nuestra guerra civil. FELIPE HERNÁNDEZ CAVA, LAURA, PEPE GÁLVEZ, FRITZ Y JOSÉ MARÍA BEROY ENTRE OTROS. Ariadna editorial
* Paracuellos (6 álbumes) CARLOS GIMENEZ. Ediciones Glénat
* Soledad. La memoire blessé. TITO. Glénart.

* Tormenta sobre España. Guión: VICTOR MORA, Dibujo: ANNIE GOETZINGER, VÍCTOR DE LA FUENTE, JOSÉ ORTIZ, THA, JESÚS BLASCO,… Ediciones Glénart.
* Un largo silencio. Miguel Gallardo. Edicions de Ponent

LITERATURA I GUERRA CIVIL

* A la boca dels núvols. RAMON VINYES. México. Col•lecció Catalónia, 1946. (Col•lecció Catalònia 11).
* A sangre y fuego. MANUEL CHAVES NOGALES. Almuzara/Espasa y Calpe.
* Araceli. ELSA MORANTE. Gadir.
* Ardor guerrero. MUÑOZ MOLINA. Alfaguara.
* A una mare italiana. LLUIS CAPDEVILA. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Baal Babylone. FERNANDO ARRABAL. Ed. Gallimard, Paris 1976.
* Buda, soldat panxut i blanc. “FELIX”. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Cambio de bandera. FELIX DE AZÚA. Anagrama.
* Camí de guerra. MERCÈ RODOREDA. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Campo abierto. MAX AUB. Alfaguara.
* Campo cerrado (v1). MAX AUB. Alfaguara.
* Campo de almendros. MAX AUB. Alfaguara.
* Campo del moro (v5). MAX AUB. Alfaguara.
* Capital de la gloria. JUAN EDUARDO ZÚÑIGA. Alfaguara.

* Cara a cara. VICENÇ RIERA LLORCA. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Carta a un combatent. JOSEP SOL. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Carta d’una promesa de guerra. MERCÈ RODOREDA. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Carta de l’amic. JOSEP SOL. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Cartres imaginàries a Teresa. PERE GUARDIOLA. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Cielos de barro. DULCE CHACÓN. Planeta.
* Com no moren els herois.AVEL•LÍ ARTÍS-GENER. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Confessió d’una noia. DOMÈNEC GUANSÉ. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Contes de la guerra i la revolució. VARIS AUTORS. Les eines de butxaca. Editorial Laia.
* Correspondencia con el exilio. CAMILO JOSÉ CELA. Destino.
* Cristo de 200 000 brazos. AGUSTÍ BARTRA. Rotativa
* Crónicas del alba. RAMON J. SENDER. Destino. ( Aymà. Barcelona 1965)
* Cròniques de la veritat oculta. PERE CALDERS. Edicions Península 62, 1991.
* Cuánta, cuánta guerra. MERCÉ RODOREDA. Edhasa.
* Cuentos completos. MANUEL ANDÚJAR. Alianza 1989.
* Cuentos Completos. ARTURO BAREA. Debolsillo. Editorial Debate 2001.
* Cuentos de la guerra civil de Espanya. JOSÉ MARIA GÁRATE y otros. San Martín, Madrid 1970.
* Decidme como es un árbol. MARCOS ANA. Umbriel Editores.
* Desconsol. CARME MONTURIOL. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Desde la noche y la niebla. JUANA DOÑA. Ediciones de la Torre. Madrid 1978.
* De un momento a otro. RAFAEL ALBERTI. Ediciones Europa-América, Madrid 1937
* Días de llamas. JUAN ITURRALDE. Editorial Debate, 2000.
* Dientes de leche. IGNACIO MARTÍNEZ DE PISÓN. Editorial Seix Barral.
* Dolça Catalunya. AGUSTÍ BARTRA. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Dona de pres. TERESA PÀMIES. Proa
* Duelo en el paraíso. JUAN GOYTISOLO. Destino.
* Duke. MANUEL QUINTO. Edebé. (juvenil)
* D’un corresponsal imaginari. PERE GUARDIOLA. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* El acompañante. JIMENEZ LOZANO. Incluida en Partes de guerrra. RBA(C)
* El año del diluvio. EDUARDO MENDOZA. Seix Barral.
* El asedio de Madrid. EDUARDO ZAMACOIS. Ediciones “Aurora”, Molina y Companyia.
* El atroz desmoche. JAUME CLARET MIRANDA. Crítica.
* El bombardeig. C.A. JORDANA. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* El caso Galíndez. MANUEL VAZQUEZ MONTALBAN. Seix Barral, Biblioteca Breve.
* El centro de la pista. ARTURO BAREA. Ediciones Cid, Madrid 1960.
* El cojo. MAX AUB. Incluida en Partes de guerrra. RBA(C)
* El color del crepúsculo. ALFONS CERVERA. Barcelona, Montesinos
* El covard. F. ADELL i FERRER. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* El cura de Almuniaced. JOSÉ RAMON ARANA. Turner, 1979.
* El desgavell. FERRAN PLANES. Selecta.
* El desterrado. ENRIQUE DÍEZ CANEDO. Poema. Publicado por Almar, 1980
* El embrujo de Shangai. JUAN MARSÉ. Plaza&Janés.
* El hijo del acordeonista. BERNARDO ATXAGA. Alfaguara.
* El hombre que mató a Durruti. PEDRO DE PAZ. Germanía
* El Jarama. SANCHEZ FERLOSIO. Ediciones Destino.
* El jinete polaco. ANTONIO MUÑOZ MOLINA. Planeta.
* El laberinto mágico: campo francés (v4). MAX AUB. Alfaguara.
* El lápiz del carpintero. Manuel Rivas. Alfaguara.
* El largo camino. JOEGE SEMPRÚN. Planeta.
* El nombre que ahora digo. ANTONIO SOLER. Espasa.
* El otro árbol de Guernica. LUIS DE CASTRESANA. Ediciones Prensa Española, Madrid 1969.
* El permís. J. MORERA i FALCÓ. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* El pianista. VAZQUEZ MONTALVAN. Seix Barral.
* El puente de hierro. CÉSAR GAVELA. Valencia: Pre-textos.
* El punt de la mort. C.A. JORDANA. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* El refugio. MIGUEL DELIBES. Incluida en Partes de guerrra. RBA(C)
* El remate. Antología de relatos y prosa breves. MAX AUB. Ed. Joaquina Rodríguez Plaza y Alejandra Herrera. México. 1993.
* El tanque de Iturbi. LINO NOVÁS. Incluida en Partes de guerrra. RBA(C)
* El vel de Maia: Dietari de la guerra civil. MARIÀ MANENT. Destino.
* El vengador. JOSÉ LUIS CASTILLO-PUCHE. Destino.
* El verdugo afable. J. SENDER. Destino.
* Els carres blaus. MERCÈ RODOREDA. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Els grans cementiris sota la lluna. GEORGES BERNANOS. La Magrana.
* En la costa de Santiniebla. LUIS CERNUDA. Biblioteca del exilio.
* Enterrar a los muertos. IGNACIO MARTÍNEZ DE PISÓN. Colección Biblioteca Breve.
* Entre dos fuegos. ANTONIO SANCHEZ BARBUDO. Anthropos 1994.
* En una nit obscura. MERCÈ RODOREDA. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Escola de Rebel•lia. Història d’un sindicalista. El Jonc
* Espejito, espejito. FRANCISCA AGUIRRE. Edit: Universidad Popular San Sebatián de los Reyes.
* Evasió. J. MORERA i FALCÓ. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Federica no era tonta y otros cuentos. EUGENIO FERNÁNDEZ GRANELL. Fugaz/Ediciones: Consorcio de Santiago, 1993.
* Gent del meu exili. TERESA PÀMIES. Barcelona: Galba.
* Habíamos ganado la guerra. ESTHER TUSQUETS. Bruguera.
* Herrumbrosas lanzas. JUAN BVENET. Alfaguara.
* Historia de una maestra. JOSEFINA ALDECOA. Anagrama.
* Historias e invenciones de Félix Muriel. RAFAEL DIESTE. Editorial Nova 1943. Alianza editorial, 1985.
* Hombre sin nombre. SUSO DEL TORO. Lumen (cast), Brumera (cat).
* Incerta glòria. JOAN SALES . Club Editor
* Ipuintxoak, Bizarren Ipuintxoak. PEDRO ORMAETXEA ALBAMA. Publicados en Chile en 1947 y 1948. recopilados por Cortázar en “Cien autores vascos”, Editorial Auñamendi, 1996.
* Itzalleak. MARTÍN DE UGALDE. Recogido en Cuentos. Anthropos Editorial 1992.
* L’abraçada dels Gonfaus. JOSEP M. FRANCÈS. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* La charca. LUIS LOPEZ ANGLADA. Incluida en Partes de guerrra. RBA(C)
* La higuera. RAMIRO PINILLA. Editorial Tusquets.
* L’escèptic. JOAN VELLSPINÓS. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* L’hora més silenciosa en el diari d’un soldat MERCÈ RODOREDA. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* La cabeza del cordero. FRANCISCO AYALA. (Editorial Sudamericana Buenos Aires 1949) Alianza Editorial 2005.
* La caída de Madrid. RAFAEL CHIRBES. Anagrama.
* La clara consciència. PERE CALDERS. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* La desaparición de la nieve/A desaparición da neve/La desaparició de la neu/ Elurraen desagerpena. MANUEL RIVAS. Alfaguara (P)
* La familia de Pascual Duarte. CAMILO JOSÉ CELA. Destino.
* La filla del pres. TERESA PÀMIES.
* La forja de un rebelde. ARTURO BAREA. Debate, 2000.
* La gesta de los caballistas. CHAVES NOGALES. Incluida en Partes de guerrra. RBA(C)
* La higuera. RAMIRO PINILLA.Tusquets Editores.
* La hija del caníbal. ROSA MONTERO. Espasa y Calpe.
* La insignia y otros poemas. LEÓN FELIPE. Visor, Madrid 1982.
* La guerra del general Escobar. JOSÉ LUIS OLAIZOLA. Planeta.
* La lección. RAMON J. SENDER. Incluida en Partes de guerrra. RBA(C)
* La lengua de las mariposas. MANUEL RIVAS. Incluida en Partes de guerrra. RBA(C)
* La mujer del maquis. ANA R. CAÑIL. Espasa
* La mula. JUAN ESLAVA GALÁN. Planeta.
* L’Àngel del no-res. CARLES MARTÍN. Editor LL. Muntaner.

* La noblesa del Gran Joc. PERE CALDERS. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* La noche del diablo. MIQUEL DALMAU. Anagrama.
* La noche de los cuatro caminos. ANDRES TRAPIELLO. Aguilar.
* La noche inmóvil. ALFONS CERVERA. Barcelona: Montesinos.
* La plaça del diamant. MERCÉ RODOREDA. Club Editor.
* Largo noviembre en Madrid. JUAN EDUARDO ZÚÑIGA. Editorial Alfaguara, Colección Hispànica.
* La seda rota. ANDRES TRAPIELLO. Incluida en Partes de guerrra. RBA(C)

*La sima. JOSÉ MARIA MERINO. Seix Barral

* La sinrazón. ROSA CHACEL. Publicado por Albia.
* La sombra de los día. JOSÉ LUIS SAMPEDRO. Alfaguara.
* La superstició del meu tinent. AVEL•LÍ ARTÍS-GENER. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* La tierra será un paraiso. JUAN EDUARDO ZÚÑIGA. Editorial Alfaguara, Colección Hispànica.
* La traïció del Guerxo. JOSEP M. FRANCÈS. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* La raya oscura. SEGUNDO SERRANO PONCELA. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1959.
* •Las esquinas del aire. En busca de Ana Maria Martínez Sagi. JUAN MANUEL PRADA. Planeta.
* Las máscaras del héroe. JUAN MANUEL DE PRADA. Valdemar.
* Las minas de Teruel. PERE CALDERS. Incluida en Partes de guerrra. RBA(C)
* Las últimas banderas. ÁNGEL MARIA DE LERA. Planeta.
* La verdadera historia de la muerte de Francisco Franco y otros cuentos. MAX AUB. Ed. Joaquina Rodríguez Plaza y Alejandra Herrera. México: UAM, 1993.
* La victòria de Planoles. J. NAVARRO-COSTABELLA. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* La voz dormida. DULCE CHACÓN Alfaguara.
* Le colleur d’affiches. MICHEL DEL CASTILLO. Editions du Seuil, Paris 1985.
* Leonora, o quan mataven pels carrers. FRANCESC TRABAL. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Les llunyanies. Poemes d’exili. JOAQUIM AMAT-PINIELLA. Columna.
* Les mines de Terol. PERE CALDERS. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).

*Les veus de Pamano. JAUME CABRÉ. La butxaca.

* L’estel sobre el mar. AGUSTÍ BARTRA. México, Biblioteca Catalana, 1942. (Biblioteca Catalana 3).
* Los cipreses creen en Dios. JOSÉ MARIA GIRONELLA. Planeta.
* Los colores de la guerra. JUAN CARLOS ARCE. Planeta.
* Los fuegos de la memoria. JORDI SIERRA i FABRA. Algar. Edició en català: Bromera. (juvenil)
* Los girasoles ciegos. ALBERTO MENDEZ. Anagrama.
* Los libros arden mal. Manuel Rivas. Alfaguara.
* Los lugares vacíos. MANUEL ANDÚJAR. Editorial Helios 1971.
* Los niños de la guerra. JOSEFINA ALDECOA. Ediciones Generales Anaya, 1984.
* Los pasos contados. Una vida española a caballo en dos siglos, 1887-1957. CORPUS BARGA. E.D.H.S.A.
* Los usurpadores. FRANCISCO AYALA. Editorial Sudamericana, Buenos Aires 1949. Alianza 2006
* Luna de lobos. JULIO LLAMAZARES. Seix Barral.
* Lluvias y secas (P). Eduardo Vazquez. Ediciones Sin Nombre.
* Madrid, de corte a checa. AGUSTÍ DE FOXÁ. Editorial Prensa Española.
* Madrid. El advenimiento de la República. JOSEP PLA. Alianza Editorial.
* Manuela. FRANCISCO PEREGIL. Espasa.
* Maquis. ALFONS CERVERA. Barcelona: Montesinos.
* Mala gente que camina. BENJAMÍN PRADO. Alfaguara.
* Marta, la roja. ANNA MURIÀ. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Marxa el “nen”. AVEL•LÍ ARTÍS-GENER. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* ¡Masacre! ¡Masacre!. CHAVES NOGALES. Incluida en Partes de guerrra. RBA(C)
* Morts cara al sol (amb un feixista famós: El conde Rossi) JOAN PLA. Miquel Font Editor.

* Mujeres de negro. JOSEFINA ALDECOA. Anagrama.
* Naixement de l’heroisme. JOSEP SOL. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Narraciones de la España desterrada. RAFAEL CONTE. Edhasa 1970.
* No son cuentos. MAX AUB. Huerga y Fierro Editores, 2004.
* Pa amb xocolata. TERESA ROIG. Alisis.
* Pa francès. C.A. JORDANA. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Pa negre. EMILI TEIXIDOR. Columna.
* Paraules d’infant. XAVIER BENGUEREL. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Partes de guerra. IGNACIO MARTINEZ PISÓN. RBA.
* Por quien doblan las campanas. ERNEST HEMINGWAY. Mds books/Mediasat.
* Por un saco de huesos. LLUIS-ANTON BAULENAS. Planeta Pub Corp.
* Primeras historias de la guerra interminable. RAMIRO PINILLA. Incluida en Partes de guerrra. RBA(C)
* Peus descalços sota la lluna d’agost. JOAN CAVALLÉ. Arola (T)

* Quan al cel li tallen els cabells. JOAN PAGÈS. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Quan érem capitans. TERESA PÀMIES. Dopesa.
* Quan érem refugiats. TERESA PÀMIES. Dopesa.
* ¿Qué me quieres, amor? MANUEL RIBAS. Suma de letras.
* Rabos de lagartija. JUAN MARSÉ. Areté.
* Rapsòdies a la mort d’un soldat i altres poemes. AGUSTÍ BARTRA. (poemari inèdit 1938)
* Records de guerra i d’exili. TERESA PÀMIES. Martines Roca.Redreç d’un soldat. C.A. JORDANA. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Requiem por un campesino espanyol. RAMON J. SENDER. Publicado por Grafisk.
* Romancero de la defensa de Madrid. ANTOLOGIA. Ruedo Ibérico
* Romancero de la guerra civil. Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Sección de Publicaciones y Editorial Hispamerca, Madrid 1977.
* Romancero de la tierra. ANTOLOGIA. Ruedo Ibérico
* Romancero libertario. ANTOLOGIA. Ruedo Ibérico.
* Sense retorn. XAVIER BERENGUEL. Buenos Aires 1939.
* Sense retorn. XAVIER BENGUEREL. Contes de guerra i revolució I.Les eines de butxaca. Editoarial Laia 1981. (C)
* Si te dicen que caí. JUAN MARSÉ. Novaro.
* Soldados de Salamina . JAVIER CERCAS. Tusquets Editores.
* Soledad de ausencia. LUIS ELIO. Pamiela.
* Solució de continuïtat. MANUEL DE PEDROLO. Editorial Moll.
* Sònia. MERCÈ RODOREDA. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Sota la pluja. ANNA MURIÀ. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Sueños de grandeza. ANTONIO SANCHEZ BARBUDO. Anthropos, 1994.
* Tanguy. MICHEL DEL CASTILLO. Edicions Límits, Andorra la Vella, 1984.
* Te deseo buenas noches. AURORA CORREA. Consejo Nacional para las Artes y la Cultura.
* Temps obert. MANUEL DE PEDROLO. Llibre de Sinera.
* Teniente Bravo. JUAN MARSÉ. Seix Barral.
* Testimonios y Homenajes. RAFAEL DIESTE. Editorial Laia.
* Tiempo de llorar. MARIA LUISA ELIO. Turner
* Tiempo de memoria. CARLOS FONSECA. Temas de hoy.
* Tierra desolada. AGUSTÍN SALGADO. Editorial Alcayuela.
* Timoteo Pérez Rubio y sus retratos del jardín. ROSA CHACEL. Editorial Cátedra.
* Todos morían en casa Manchada. EMILIO ROMERO. Planeta.
* Tots els contes. PERE CALDERS. Labutxaca 1978.
* 3 cartes. MERCÈ RODOREDA. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Tres días de julio, 18, 19 y 20 de 1936. LUIS ROMERO. Ediciones Ariel, 1967.
* Trossos de cartes. MERCÈ RODOREDA. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Tu rostro mañana. JAVIER MARÍAS. Alfaguara.
* Últimos cuentos de la guerra de España. MAX AUB. Venezuela: Monte Avila, 1969.
* Umeentzako Kontuak. MARTÍN DE UGALDE. Editado en Zarautz en 1966.
* Un año en el faro. MIREN AGUR MEABE. Lòpez, Salamanca 2008. Edición en euskera: Elkar. (infantil)
* Un armario lleno de sombras. ANTONIO GAMONEDA. Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores.
* Un día volveré. JUAN MARSÉ. Plaza&Janés.
* Un encargo difícil. PEDRO ZARRALUKI. Destino.
* Un largo silencio. ÁNGELES CASO. Planeta.
* Un llibre i una nit. LUIS CAPDEVILA. Contes de guerra i revolució I. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Un millón de muertos. JOSÉ MARIA GIRONELLA. Planeta.
* Una historia de Ibiza. RAFAEL ALBERTI. Inclosa en “Aspectes de la guerra civil a les Illes balears” de JOSEP MASSOT i MUNTANER. Serra D’Or.
* Una tumba. BENET. Incluida en Partes de guerrra. RBA (C).
* Uns quants mots a una rosa. MERCÈ RODOREDA. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Valor y miedo. ARTURO BEREA. Publicacions Antifexistes de Catalunya, Barcelona 1938. Plaza & Janes 1986.
* Veinte años y un día. JORGE SEMPRÚN. Tusquets.
* Vestit de mariner. XAVIER BENGUEREL. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* ¡Viva Cristo Ray! Y todos los cuentos. JOSÉ RAMON ARANA. Heraldo de Aragón, 1980.
* Volverás a Región. JUAN BENET. Destino.
* Ya sabes mi paradero. ANA MARIA GOMIS. Plaza&Janes.
* Xandri el titellaire. XAVIER BENGUEREL. Contes de guerra i revolució II. Les eines de butxaca. Editorial Laia 1981 (C).
* Zinhhopa (1954), Maitharien ainoa (1956). JON MIRANDE. Recogidos en “El exilio español de 1939” de VicenteLlorens, Aurora de Albornoz, José Maria Ballester, con la colaboración de José Luis abellán y publicado por Taurus, 1976.
* (P) Poesia
* (C) Conte
* (T) Teatre

MANTORNÀ A PRATS DE MOLLÓ 2

MANTORNÀ A PRATS DE MOLLÓ

LA IMPORTÀNCIA DE LES “PETITES” HISTÒRIES PERSONALS (1)

Quan hom estudia història se’n adona que hi ha moltes maneres d’explicar-la i que sovint aquestes maneres responen a una intenció que va més enllà de l’episodi que es vol explicar. Tot i ser presentada com un relat únic i objectiu dels esdeveniments, la història té una funció social molt important. Generalment és la manera de legitimar i justificar el poder establert, tot i que també ens pot servir per proposar noves maneres de viure.

Els grans monuments de l’antiguitat i les seves inscripcions i jeroglífics eren destinats a engrandir la memòria dels faraons o els reis maies, perses… Si passem sota d’un arc de triomf romà hem de saber que aquesta era la manera de celebrar una victòria militar però també una manera de recordar, i no només als vençuts, qui manava en aquell moment i quan gran era el seu poder. Aquesta funció de justificar i glorificar els governants, com els grans monuments i les nombroses estàtues a cavall, també l’han fet els llibres d’història (2).

Potser per tot plegat, encara avui perviu una visió tradicional de la història segons la qual els esdeveniments importants són aquells que provoquen grans canvis polítics, i a la vegada els protagonistes de la història són els grans personatges: reis, prínceps i generals… i no pas  la gent corrent. L’ús del masculí no és en va, tampoc les dones veuen reflectit el protagonisme que tenen realment en la vida de cada dia. Tot i els esforços fets en els últims 40 anys per estudiar rigorosament a través de documents guardats als arxius com era la vida quotidiana dels nostres avantpassats (3), encara no ens sentim prou protagonistes o senzillament actors/actrius de la història.

Per altra banda, si volem estudiar seriosament què significa el propi estudi de la història ens trobarem amb allò que anomenen historiografia, que no és res més que l’estudi de les diverses maneres d’explicar la història al llarg de la història. Tots els historiadors, des dels grecs i romans fins ara, han explicat els fets segons el seu punt de vista i aquest com diuen en castellà canvia “según el color del cristal con que se mire”. Aquest vidre a través del qual els historiadors veuen i expliquen la història pot tenir el color d’un poder o bé d’un altre, i els diferents punts de vista reflecteixen les lluites existents a cada moment. Per exemple, els escrits de Plató (segle V a.C.) defensen formes de govern més aristocràtiques davant de la democràcia d’Atenes; o bé Titus Livi (segle I a.C.), el gran historiador romà, defensa l’emperador Cèsar August davant del Senat de la República.

En la nostra història contemporània, a partir de la revolució industrial, trobarem dues grans corrents historiogràfiques. L’historicisme, influenciat pel positivisme de Comte, que glosa els avantatges del nou sistema capitalista burgès i planteja la història com un seguit d’etapes que porten de forma quasi lineal cap aquesta fita. I una segona que anomenem materialisme històric i que prové del marxisme de Marx i Engels i que obre una nova manera de veure i explicar la història basant-se en nous conceptes econòmics. Inicialment ni l’una ni l’altre tampoc donen cap protagonisme a la gent corrent: la primera creu que només els fets “objectius” són importants i limita i empobreix l’estudi de la història a uns quants esdeveniments, i el marxisme inaugura una explicació dels grans canvis econòmics basada en la lluita per mantenir el poder per part d’uns quants sobre la majoria. La teoria política de la lluita de classes es converteix en una nova manera d’entendre i explicar la història.

Tot i que el marxisme entén que el protagonista de la història és la nova classe popular, sobretot els qui treballen a les noves fàbriques, aquest protagonista és una massa de persones sense nom, un personatge col•lectiu que no necessariament reflecteix les vivències de tots i totes els qui el formen. No serà fins als anys 60 que els historiadors comencen a interessar-se per la gent corrent amb noms i cognoms, començant a treballar amb mètodes provinents de l’antropologia com l’entrevista, i alternant la investigació en els arxius amb el recull de testimonis orals de persones.

Avui dia la història oral té una important acceptació i els testimonis orals de les persones vives són acceptats com a font de coneixement històric, que cal contrastar amb altres testimonis i sobretot amb fonts documentals, però que aporta molts matisos i allò que els arxius no poden donar: el testimoni de com les persones corrents viuen els esdeveniments. Al nostre país la història oral arriba de la mà d’un hispanista anglès, Ronald Fraser, que va entrevistar desenes i desenes de persones als anys setanta per publicar una primera història oral de la guerra civil espanyola al 1979. El seu títol original en anglès era molt explícit: “Blood of Spain, The experience of Civil War”; en castellà ha estat traduït per un altre títol que també és tota una declaració d’intencions: “Recuérdalo tú y recuérdalo a otros” (4).

Si acceptem que tot relat històric té un punt de partida ideològic (les ulleres amb que mirem la realitat) més enllà de la suposada objectivitat de les fonts d’informació… hem d’acceptar també que el nostre testimoni és tant vàlid com altres i que a més… és necessari. Que tots i totes, amb les nostres emocions i experiències, som protagonistes de la història.

No voldria acabar sense citar una persona que no és pas un historiador, sinó l’estanquer de Capellades (Anoia), però que va voler escriure els seus records sobre la guerra amb l’ajuda del seu net. En Josep Pons diu al final del seu llibret autoeditat: “Cada cop que rellegeixo això que he escrit, sento la impotència de no haver sabut transmetre la intensitat i l’emoció en que vivíem les diferents situacions.” La seva preocupació és fruit, sens dubte, de la consciència de que el més gran valor del seu testimoni és justament aquest: aportar emocions. Aquest relat personal porta per títol un poètic i evocador missatge: “Del caliu sempre en surten brases”.

Gaspar Tarrida

(1) Aquest escrit fet per al blog “Camí de la frontera”, a l’agost de 2008, no vol pas ser cap assaig seriòs sobre historiografia ni metodologia de la història, sino una petita reflexió al voltant de la importància dels testimonis orals en la recuperació de la memòria. Si que vol ser una defensa de la subjectivitat dels relats personals i de la seva validesa en la construcció col.lectiva de la memòria del segle XX, vol ser una invitació a que siguem protagonistes de la nostra història.

(2) Josep Fontana, tota una referència viva entre els historiadors catalans, ha reflexionat llargament sobre historiografia i la metodologia en història, ho podeu trobar a:
FONTANA, Josep (1982) Historia: analisis del pasado y proyecto social, Barcelona, Crítica.
FONTANA, Josep (1996) La historia despues del fin de la historia, Barcelona, Crítica.

(3) Dos bons i coneguts exemples són els estudis d’ E.P. Thompson sobre la crisi de la societat preindustrial i com la industrialització va afectar la vida quotidiana de la gent a l’Anglaterra del segle XVIII; i l’assaig històric de Carlo Ginzburg “El queso y los gusanos” en que aquest professor italià reconstrueix la vida i els pensaments d’un moliner anònim del segle XVI a través dels expedients del judici de la Santa Inquisició que el va condemnar a morir a la foguera.
THOMPSON, E.P (1996) Tradición, revuelta y consciencia de clase, Barcelona, Crítica.
GINZBURG, Carlo (1996) El queso y los gusanos, Barcelona, Muchnik.

(4) FRASER, Ronald (2001) Recuérdalo tú y recuérdalo a otros. Historia oral de la guerra civil española. Barcelona, Crítica.

L’IMPORTANCE DES “PETITES” HISTOIRES PERSONNELLES (1)

Quand on étudie l’histoire on se rend compte qu’il y a plein de façons de l’expliquer et que bien souvent ces manières répondent à un dessein qui transcende l’épisode que l’on essaie d’éclaircir. Bien qu’on la présente telle un récit unique et objectif des événements, l’histoire remplit une fonction sociale très importante. Généralement c’est la façon de légitimer et justifier le pouvoir établi, même si on s’en sert parfois pour proposer de nouvelles manières de vivre.

Les grands monuments de l’antiquité et ses inscriptions et hiéroglyphiques étaient destinés à élargir la mémoire des pharaons ou les rois mayas perses… Si nous passons sous un arc de triomphe romain nous devons savoir que c’était la manière de célébrer une victoire militaire mais, en même temps, une manière de rappeler, et pas seulement aux vaincus, à qui il fallait obéir et la grandeur de sa puissance. Cette fonction de justifier i glorifier les gouvernants, ainsi que les grands monuments et les nombreuses statues équestres, les livres d’histoire, eux aussi, l’ont accomplie (1).

Il est possible que tout cela ait aidé à la persistance d’une vision traditionnelle de l’histoire selon laquelle les événements importants sont ceux qui provoquent de grands changements politiques, et à la fois les protagonistes de l’histoire sont les grands personnages: les rois, les princes et les généraux… et jamais le peuple. L’usage du masculin n’est pas fruit du hasard, les femmes ne voient pas reflété le rôle qu’elles détiennent réellement dans la vie quotidienne. Malgré les efforts accomplis pendant les derniers 40 ans pour étudier rigoureusement, grâce aux documents gardés aux archives, la vie quotidienne de nos ancêtre, nous n’éprouvons pas encore le sentiment d’être les protagonistes ou simplement les acteurs/actrices de l’histoire.

D’ailleurs, si on veut étudier sérieusement  quel est le sens de l’étude de l’histoire on découvre ce qu’on appelle historiographie, qui n’est que l’étude des manières diverses d’expliquer l’histoire tout au long du temps. Tous les historiens, depuis les grecs et les romains jusqu’au présent, ont expliqué les fais selon leur point de vue et, celui-ci, comme l’on dit en castillan, change “selon la couleur du cristal à travers duquel on regarde”. Ce cristal à travers duquel les historiens voient et expliquent l’histoire peut avoir la couleur d’une puissance ou bien d’une autre, et les différents points de vue reflètent les luttes existantes à chaque moment. Par exemple, les textes de Platon (Ve siècle A.C.) appuient des formes de gouvernement plus aristocratiques devant la démocratie d’Athènes; ou bien Titus Livi (Ier siècle A.C.), le grand historien romain, défend l’empereur César Auguste devant le Senat de la République.

Dans notre histoire contemporaine, à partir de la révolution industrielle, on rencontre deux grands courants historiographiques. L’historicisme, influencé par le positivisme de Comte, qui glose les avantages du nouveau système capitaliste bourgeois et propose l’histoire comme une suite d’étapes qui portent de façon presque linéale vers cet événement. Et une deuxième nommée matérialisme historique qui, provenant du marxisme de Marx et Engels, inaugure une nouvelle manière de voir et expliquer l’histoire qui repose sur de nouveaux concepts économiques. Initialement ni l’une ni l’autre ne donnent aucun rôle aux gents courants: la première croit que seulement importent les faits “objectifs” et elle limite et appauvrit l’étude de l’histoire a quelques événements, et le marxisme inaugure une explication des grands changements économiques basée sur la lutte pour maintenir le pouvoir de la minorité sur la majorité. La théorie politique de la lutte de classes devient une nouvelle manière de comprendre et expliquer l’histoire.

Bien que le marxisme comprenne que le protagoniste de l’histoire est la nouvelle classe populaire, surtout ceux qui travaillent aux usines nouvelles, ce protagoniste est une masse de personnes sans nom, un personnage collectif qui ne reflète pas nécessairement les expériences de tous les hommes et les femmes qui le composent. Il faut attendre  les années 60 pour que les historiens commencent à s’intéresser pour les gens courants avec des noms et des prénoms, et qu’ils travaillent avec des méthodes provenant de l’anthropologie, tels que les entretiens, en alternant l’investigation dans les archives avec le recueil de témoignages oraux des gens.

À présent l’histoire orale détient une importante acceptation et les témoignages oraux des gens sont acceptés comme une source de connaissance historique, qu’il faut évidemment contraster avec d’autres témoignages et surtout avec les sources documentaires. Elle ajoute beaucoup de nuances et ce que les archives ne peuvent pas donner: le témoignage de la façon que les gens vivent les événements. Chez nous l’histoire orale arrive de la main d’un hispaniste anglais, Ronald Fraser, qui a parlé avec des dizaines et dizaines de personnes aux années 70 pour publier la première histoire orale de la guerre civile espagnole en 1979. Son titre en anglais était bien explicite: “Blood of Spain, The experience of Civil War”; en castillan il a été traduit par un titre qui est aussi toute une déclaration d’intentions: “Recuérdalo tú y recuérdalo a otros”1.

Si on accepte que tout récit historique présente un point de départ idéologique (les lunettes avec lesquelles on regarde la réalité) au-delà  de l’objectivité supposée des sources d’information… on doit aussi accepter que notre témoignage est aussi valable que d’autres et que, d’ailleurs, il est nécessaire. Tous et toutes, avec nos émotions et expériences, nous sommes protagonistes de l’histoire.

Je ne voudrais pas finir sans citer une personne qui n’est pas un historien, mais le buraliste de Capellades (Anoia), qui a voulu écrire ses souvenirs de la guerre avec l’aide de son petit-fils. Josep Pons dit à la fin de son petit livre autoédité: “Chaque fois que je relis ce que j’ai écrit, je ressens l’impuissance de ne pas avoir su transmettre l’intensité ni l’émotion que nous éprouvions dans les différentes situations.” Son souci est le fruit, sans doute, de la conscience que la plus grande valeur de son témoignage consiste justement à apporter des émotions. Le  titre de ce récit personnel apporte un message poétique et évocateur: “Du caliu sempre en surten brases”.

Gaspar Tarrida

(1) Cet écrit effectué pour le blog «Camí de la frontera», en août 2008, ne prétend pas être un essai sérieux sur l’historiographie ni l méthodologie de l’histoire, mais une petite réflexion sur l’importance des témoignages oraux dans la récupération de la mémoire. Pourtant, il veut être une défense de la subjectivité des récits personnels et leur validité dans  la construction collective de l mémoire du XXe siècle, il veut nous inviter à devenir les protagonistes de notre histoire.

(2) Josep Fontana, toute une référence parmi les historiens catalans, a longuement réfléchi sur l’historiographie et la méthodologie en histoire. Vous le trouverez chez :
FONTANA, Josep (1982) Historia: análisis del pasado y proyecto social, Barcelona, Crítica.
FONTANA Josep, (1996) La historia despues del fin de la historia, Barcelona, Crítica.

(3) Deux bons exemples bien connus: les études de E.P. Thompson sur la crise de la société préindustrielle et sur  les effets de l’industrialisation sur la vie quotidienne des gens dans l’Angleterre du XVIIIe siècle, et l’essai historique de Carlo Ginzburg «El queso y los gusanos» où le professeur italien reconstruit la vie et les pensées d’un meunier anonyme du XVIe siècle à travers le dossier du procès judiciaire de la Sainte Inquisition qui l’a condamné à mourir au bûcher.
THOMPSON, E.P. (1996) Tradición, revuelta y conciencia de clase, Barcelona, Crítica.
GINZBURG, Carlo (1996) El queso y los gusanos, Barcelona, Muchnik.

(4) FRASER, Ronald (2001) Recuérdalo tú y recuérdalo a otros. Historia oral de la guerra civil española. Barcelona, Crítica.

ENCARA QUEDA MOLT CAMÍ PER FER

Publicat al setmanari “El Ripollès” el dijous 14 d’agost del 2008 a la pàgina d’Opinió.

El 3 d’agost s’acabava “CAMÍ”, el corredor expositiu que durant 5 setmanes ha volgut retre homenatge, després de gairebé set dècades, a tots els qui es van veure obligats a creuar la frontera el gener del 39, i alhora rescatar de l’oblit per a les noves generacions episodis de la nostra història que no han rebut la consideració que mereixen.
Res a veure amb la tòpica anàlisi històrica o sociològica. En aquest cas, es tractava de sis manifestacions artístiques simultànies, ubicades als sis pobles del recorregut, amb l’art com un recurs immillorable per fer aflorar preguntes personals que cadascú haurà de respondre a la seva manera, com un esperó adient per activar la memòria col•lectiva.
A Ripoll, alguns aparadors han exhibit fotografies d’edificis bombardejats, al davant mateix dels edificis actuals, i al carrer Sant Pere un poema evocava les bombes caigudes a la fi de la guerra sobre la societat civil. A Sant Joan, als baixos de l’ajuntament, l’exposició “Fronteres” plantejava l’eterna qüestió de la seva existència, mentre un poema a Can Blanxart simulava la riuada dels fugitius cap a la frontera. A Sant Pau, el pavelló i els aparadors dels mobles Vila albergaven l’exposició “Banderes”, i el poema “Adéu” va figurar dos dies als vidres d’un conegut restaurant de la vila abans de desaparèixer misteriosament. A Camprodon, al vestíbul de l’ajuntament, amb “El Gran Blanc”, hom ha pogut seguir la caminada àrdua de les dones i infants sobre els cims nevats abans d’endinsar-se al país veí i el poema “Esborradissa” verbalitzava la seva empremta deleble. A Molló, a l’església de sant Sebastià, les fotografies de “Joiers a la sorra”, amb la col•laboració d’en Miquel Parés i en Joan Toll, ens plantejaven el tema de l’exili mentre que “Nocturn” escenificava el desconcert i la por d’una nena de sis anys. Finalment a Prats de Molló, l’exposició “Allez, allez” parodiava les paraules de “benvinguda” de les autoritats franceses, mentre el poble els obria els braços, amb una escultura colpidora anomenada “A la nina se li ha mort la nena que tenia la nina morta”, i als aparadors de la vila, uns poemes traduïen la pèrdua de la identitat, amb la desintegració de la llengua materna i l’assimilació de la llengua del país d’acolliment.
Tractant-se d’exposicions ubicades en indrets poc convencionals, se’ns fa del tot impossible conèixer les dades sobre la quantitat de gent que hagi pogut visitar-les. Tanmateix estem satisfets, ja que el sol fet d’haver aconseguit vertebrar sis exposicions simultànies al Ripollès era ja un repte innovador i, a més, creiem que aquests tipus d’activitats conjuntes ajuden a cohesionar el territori. Cal afegir que el fet de no haver recorregut a les inevitables subvencions, ens ha permès treballar amb plena llibertat.
Hem d’agrair, en primer lloc al ajuntaments, que en major o menor mesura, ens han fet costat i han ofert una sèrie d’activitats complementàries que, com magnífics corriols, han vingut a desembocar al nostre camí. A Ripoll, cal esmentar els concerts d’obertura i de cloenda, amb l’encesa participació del grup Mantornà (concerts completats a Prats), i l’exposició “Geografia per a una guerra”, a Sant Pere, amb l’ajut del museu etnogràfic i de l’arxiu comarcal, que presentava al públic algunes restes dels bombardejos de Ripoll, una mostra de bombes fabricades a la vila, la primera pàgina de diaris de l’època, així com una publicació monogràfica italiana. També a Ripoll es va projectar la pel•lícula “De toda la vida”, sobre les dones de la República, amb la presència de la seva directora Lisa Berger, dins els actes del “Camino de la Libertad”, que cada any efectua a casa nostra en Progreso Marín. A Sant Joan, una bona cinquantena de persones escoltava amatent l’exposició d’un treball de recerca sobre la vida dels santjoanins a la vila o al front durant la guerra civil. A Sant Pau, es va projectar la pel•lícula “Macià”. A Camprodon, van obrir les portes del Doctor Robert per poder descobrir els impressionants frescos del pintor Josep Morell, al menjador i a les aules de l’escola racionalista, construïda durant la guerra. A Prats, hi va haver la presentació del llibre “La mémoire à vif des exilés espagnols”, de Progreso Marín, organitzada per Prats Endavant, una lectura de poemes a la plaça i una exposició sobre materials afins a la temàtica de “CAMÍ”.
L’exposició s’ha acabat, però gràcies a les troballes tecnològiques, hi ha un blog amb el recordatori de les activitats de “CAMÍ”, així com altres textos complementaris. El blog anirà enriquint-se i està a disposició de tothom que vulgui consultar-lo tot prement a l’ordinador http://camidelafrontera.wordpress.com. El posem a l’abast de totes les comunitats educatives que el vulguin utilitzar, així com dels particulars interessats.
Volem agrair a tots els qui ens han ajudat. Comencem pel Consell Comarcal que s’ha encarregat dels fulletons, seguint amb fundacions com Televall, les oficines de turisme, i també particulars com els propietaris de les botigues implicades i en Rafel Dueñas Escolar que ha efectuat les acurades visites guiades al Doctor Robert. Amb la seva aportació, han fet possible que la nostra proposta aconseguís un dels seus objectius: ser una obra plural, col•lectiva, tot seguint l’esperit dels qui van haver de patir la reculada.
Considerem que aquesta és una de les finalitats d’aquest tipus d’activitats. No parlem de recuperar el passat ans de recordar-lo; el que sí cal recuperar és tota una sèrie de valors que aleshores emergien poderosament i que els temps va acabar per anorrear-los, valors tals com la solidaritat, la voluntat de compartir, una certa idea de l’educació…
Nosaltres no creiem en corrents d’opinió forjades per modes passatgeres, nosaltres creiem encara en el rol de l’educació, en la pedagogia com a eina essencial per inculcar l’esperit crític i crear pòsits perdurables, tal com hi creien aleshores. I a tall de mostra de la modernitat de la nova sensibilitat que aleshores germinava, transcrivim un tros d’article aparegut a Ripoll, a Triomf, l’any 1937, sobre la nova educació:
“Res de lliçons de memòria, res de definicions automàtiques, res de regim casernari; al davant teu hi ha una vida en germinació; té les seves lleis, les seves necessitats, els seus múltiples interessos; al teu davant hi ha un esperit ric en possibilitats; fes-lo lliure, humà, generós, bell, i per fer-lo lliure, humà, generós i bell, desperta-li l’esperit, que senti el que diu, el que pensa, que comenci ara, en aquest precís moment que entra a l’escola, a pensar per sí mateix, a governar-se per sí mateix, que sigui disciplinat pel seu sentit propi, no perquè tu, mestre, li ho manes. Tu i ell sou aquí per una obra de perfecció social, sou aquí com a forjadors del Progrés”. Les persones que defensaven aquest ideals és mereixien uns adversaris més nobles.

Ramon Alabau i Francesc Morera

DECÀLEG DE “CAMÍ”

1 –  Esperonar l’exercici de la memòria col•lectiva

2 -   Rescatar de l’oblit la dècada dels anys 30

3 –  Retre homenatge als republicans que van creuar Coll d’Ares el gener del 39

4 –  Utilitzar l’art com atiador, com a mitjà de recuperació de la memòria històrica

5 –  Crear un “blog” a fi i efecte que l’experiència sobrevisqui a la xarxa

6 –  Facilitar un recurs pedagògic per a totes les comunitats educatives interessades

7 –  Recolzar el “Camino de la Libertad” que cada estiu duu a terme en Progreso Marín

8 –  Col•laborar en la cohesió del territori en implicar 5 pobles de la comarca en l’experiència

9 –  Potenciar les relacions amb l’altra vessant dels Pirineus

10-    Conrear el dubte i la mirada plural com a eines culturals indefugibles

DECALOGUE DE “CAMÍ”

1 –  Éperonner l’exercice de la mémoire collective

2 -   Sauver de l’oubli la décade des années 30

3 –  Rendre hommage aux républicains qui ont traversé Col d’Ares en janvier du 39

4 –  Utiliser l’art comme pique-feu, comme un moyen de récupération de la mémoire historique

5 –  Créer un “blog” afin que l’expérience survive à internet

6 –  Faciliter une ressource pédagogique pour toutes les communautés éducatives intéressées

7 –  Appuyer le “Camino de la Libertad” que chaque été effectue Progreso Marín

8 –  Collaborer à la cohésion du territoire en impliquant 5 villages de la contrée dans l’expérience

9 –  Favoriser les relations entre les deux versants des Pyrénées

10-    Cultiver le doute et le regard pluriel comme outils culturels incontournables

POEMARI II

POEMARI I

PRATS DE MOLLÓ: sèrie “ALLEZ, ALLEZ” (la nena)

DÍPTIC II

DÍPTIC I

Molló: sèrie “JOIERS A LA SORRA”

LLISTA NO EXHAUSTIVA DE CAMPS DE PRESONERS I BATALLONS DE TREBALLADORS ON S’HI TROBAVEN PERSONES DE RIPOLL EN LA ESPANYA FRANQUISTA. A PART DELS QUE ÉS TROBAVEN EN CAMPS FRANCESOS O ALEMANYS.

Campo de concentración de prisioneros de guerra “La Merced” (Pamplona); Campo de concentración de Santoña (Santander); Campo de concentración de Cervera;  Campo de concentración de Almadraba (Cadiz); Campo de concentración de Corban (Santander); Campo de concentración de los Esculapios, Igualada ( Barcelona); Campo de concentración de prisioneros y presentados, Horta (Barcelona); Campo de concentración de prisioneros, Burgos; Campo de concentración de Amindas (Asturias); Campo de concentración de Miranda de Ebro (Burgos); Campo de concentración de prisioneros de San Juan, Mozarrifar (Zaragoza); Campo de concentración de Santa Maria de Oya (Pontevedra); Campo de concentración de Porta Coeli (Valencia); Campo de concentración de Granjuela (Cordoba); Campo de concentración de Albacete; Campo de concentración de Puebla de Caramiñal (La Coruña); Batallón de trabajadores de Mora la Nova (Tarragona); Campo de concentración de Figueras;  Comision clasificadora de prisioneros de Pamplona, de la Coruña, de Orduña (Vizcaya), de Astorga (Leon); Batallón de trabajadores “Estafeta 37”, Valencia; Batallón de trabajadores “Los barrios”, Cadiz; Batallon de trabajadores nº10, Gaudalajara; Batallón de trabajadores nº 171 de Teruel; Batallon de trabajadores nº 153, Benafar (Castellón); Comision clasificadora de prisioneros de Basbastro (Huesca), de Camposancos (Pontevedra), de Deusto (Vizcaya), de Valladolid, de Gerona, de San Sebastian (Gipuzcoa), de Vitoria (Alava); Tribunal clasificador de prisioneros y presentados  de Reus (Tarragona);  Batallon de trabajadores de guerra nº 145, Zeluan  (Asturias); Tribunal clasificador y 4º Batallon de trabajadores especialistas, Deusto (Vizcaya); Batallón de trabajadores nº 103, Cortijo Briales (Malaga); Batallon de trabajadores de El Grao, Valencia; Batallón de trabajadores Cerro Muriano (Cordoba); Batallón de trabajadores nº17 Gallur (Zaragoza); Batallón de trabajadores 133, 4ª companyia El Carpio (Cordoba); Batallón de trabajadores nº 165 Almagro (Ciudad Real); Comisión depuradora del Magisterio.

FM

“LA MEMÒIRE À VIF, DES EXILÉS ESPAGNOLS”

RECULADA

SANT PAU: sèrie “BANDERES”

Sant Joan de les Abadesses: frontera 4

PERQUÈ RECORDAR?

Cal recordar? Cal tornar una i altra vegada sobre els fets del 36-39? La resposta més freqüent és que cal recordar per no repetir-ho, i sembla que amb això ens donem per satisfets. Si fos només per això potser no caldria, el dia a dia ens demostra que el ser humà no n’aprèn. Una frase sentida en una d’aquestes trobades em va fer veure que el fet va molt més lluny: “Hauríem de ser capaços de construir una societat sobre els valors de l’home i no sobre els diners”. Sembla i sona a evident, inclús diria que tremendament lògic.
El que caldria recordar i incorporar avui son els valors que aportaven aquelles generacions: solidaritat, modernitat -en els sentit de la millora de les condicions de vida i drets humans-, llibertat -dret a decidir per sobre de les relacions de mercat o de la economia-… conceptes tots ells que el neoliberalisme regnant considera perniciosos, passats de moda o poc pràctics, quan no decididament idiotes. Així escrits no em semblen pas gaire diferents dels que propugnen molts grups joves, es diguin antisistema, antiglobalització o squatters.
Sembla que la història ha volgut enllaçar dues generacions saltant-se’n altres dues. Potser caldria fer evident que una part dels besavis lluitava per coses semblants i que l’errada històrica son les generacions saltades, i no a l’inrevés?

POURQUOI REMÉMORER?

Faut-il remémorer? Faut-il revenir encore une fois aux événements du 36-39? La réponse la plus fréquente parle de remémorer pour éviter leur répétition, et avec cette attitude, paraît-il, on est satisfait. Si c’était la seule raison, il faudrait peut être désister, les faits nous démontrent que l’être humain n’apprend pas. Une phrase émise dans l’une de nos rencontres nous a fait découvrir que le fait va bien plus loin: “Nous devrions être capables de construire une société sur les valeurs de l’homme, jamais sur le fric”. Cela semble et sonne tout à fait évident, totalement logique, dirais-je.
Ce qu’il faudrait remémorer et incorporer aujourd’hui ce sont les valeurs qu’apportaient ces générations: solidarité, modernité -dans le sens d’amélioration des conditions de vie et des droits humains-, liberté -droit à décider au-delà des relations de marché ou d’économie-… des concepts que le néolibéralisme régnant considère pernicieux, démodés ou peu pratiques, même décidément idiots. Pourtant, ils ne me paraissent guère différents de ceux pour lesquels luttent maints groupes de jeunes, soit antisystème, anti-globalisation ou squatters.
Il paraît que l’histoire a voulu lier deux générations, en se sautant les deux intermédiaires. Faudrait-il peut-être accepter qu’une partie de nos ancêtres luttait pour des choses pareilles et que l’erreur historique correspond aux générations intermédiaires, et non à l’inverse?

PRATS DE MOLLÓ: sèrie “ALLEZ, ALLEZ” (la nina)

PERÒ LA GUERRA S’HAVIA ACABAT?

….
És cert que la circumstancia de ser una comarca fronterera dóna unes característiques especials al que va passar en aquells moments. Dos o tres dies abans del final, sortia el que s’anomenà l’últim tren cap a França. La major part de persones que havien ocupat càrrecs de responsabilitat o que s’havien destacat per alguna raó abandonaren la vila. Això fa que la repressió posterior a la guerra sigui inferior, quant al nombre, a la d’altres comarques catalanes.
La fugida es va fer també en direcció a Prats de Molló. Hom recorda la corrua interminable de soldats, refugiats, ferits i gent de la més diversa condició dirigint-se cap a l’altra banda de la frontera per la carretera de Sant Joan a Camprodon. Immediatament després de l’ocupació es constituí a la vila, per ordre de l’autoritat militar, una Comissió Gestora integrada per Eduard Suñer, Ramon Parramon, Josep Vives, Ramon Pla, Eudald Casanova, Francesc Ticó i Josep Orriols.
Aquestes noves autoritats, sempre sota el control militar, foren les encarregades d’instaurar a Ripoll el nou ordre que representava el triomf franquista.
La guerra s’havia acabat…però, fou així per tothom? El cert és que llavors s’iniciava un  nou període de repressió, aquesta vegada legalitzada, sistemàtica, contra els que es considerava “vençuts”, que formaven un sol conglomerat on no calia fer-hi distincions. Tots eren “rojos”.

Si parlem dels fugitius, dels que van passar a l’altra banda de la frontera en els últims dies, el problema principal rau en saber-ne el nombre amb exactitud. Un informe fet el 18 de febrer, onze dies després de l’ocupació pel sergent dato sobre la situació del poble, indica que” (…) al iniciarse el Movimiento, el censo de este pueblo era de unos 7.500 habitantes, calculándose en unos 1.000 los huídos por tener cuentas pendientes con la justicia” (…) El que es diu és poc precís, i ,de fet, el més probable és que una xifra tan elevada inclogui, a més dels ripollesos que poguessin marxar, alguns dels refugiats que hi havia en aquells moments a la vila. Hi ha una altra qüestió igualment difícil en aquest tema: saber els llocs concrets on van anar. Evidentment, la majoria va passar a França, però no sabem quants van acabar en camps de concentració, per exemple, o quants van seguir cap a altres països, com ara Mèxic, tot i que tenim constància, per alguns testimonis, que hi va haver ripollesos que van decidir-se per aquest últim país.

El destí d’aquest ripollesos va ser dispar. Alguns, els que es van quedar a França, van haver de patir les conseqüències de la 2ª Guerra Mundial. D’entre ells, almenys tres van morir en un camp de concentració nazi. Eren en Ramon Altesa Oró, en Lluís Puigcorbé Martí i l’Antoni Soler Espinat. Tots tres van passar primer per Stalag – un camp de presoners – i Mauthausen, i moriren a Gusen el 1941. Tots tres apareixen citats com a naturals de Ripoll en el llibre de Montserrat Roig sobre els catalans als camps nazis.

D’altres ripollesos fugits a l’altra banda de la frontera van participar activament en el “maquis” català.

( Extracte del llibre “ La guerra civil a Ripoll  1936-1939 “ per Sofia Castillo i Olga Camps )

MAIS LA GUERRE ÉTAIT-ELLE FINIE?

….
Il est certain que la circonstance d’être une contrée frontalière donne des caractéristiques spéciales à ce qui est arrivé à ces moments-là. Deux ou trois jours avant la fin, sortait ce qu’on a appelé le dernier train vers la France. La plupart des personnes qui avaient occupé des postes de responsabilité ou qui s’étaient détachés par n’importe quelle raison ont quitté la ville. Cela fait que la répression postérieure à la guerre ait été inférieure, en ce qui concerne les chiffres, à celle d’autres contrées catalanes.
La fuite a été faite en direction à Prats de Molló. On se souvient de la queue interminable de soldats, réfugiés, blessés et des gens de toute condition allant vers l’autre côté de la frontière par la route de Sant Joan vers Camprodon. Juste après l’occupation on a constitué dans la ville, sous les ordres de l’autorité militaire, une Commission Gérante intégrée par Eduard Suñer, Ramon Parramon, Josep Vives, Ramon Pla, Eudald Casanova, Francesc Ticó et Josep Orriols.
Ces nouvelles autorités, toujours sous le contrôle militaire, ont été chargées d’instaurer à Ripoll l’ordre nouveau qui représentait le triomphe franquiste.
La guerre était finie…mais, c’était ainsi pour tout le monde? Ce qui s’initiait à ce moment-là c’était une nouvelle période de répression, cette fois légalisée, systématique, contre tous ceux qu’on considérait “vaincus”, qui configuraient un seul ensemble où l’on ne fallait pas faire des distinctions. Ils étaient tous “rojos”.

Si on parle des fugitifs, de ceux qui ont traversé la frontière les derniers jours, le problème principal consiste à en savoir le nombre avec exactitude. Un rapport fait le 18 février sur la situation du village, onze jours après l’occupation par le sergent Dato, indique que” (…) au moment où le Mouvement a commencé, le recensement de ce village comprenait quelques 7.500 habitants, soit 1.000 se seraient enfouis à cause de leurs impayés avec la justice” (…) Ce que l’on raconte est peu précise et, en fait, le plus probable c’est qu’une chiffre si élevée comprenne, en plus des habitants de Ripoll qui aient pu partir, quelques réfugiés qui séjournaient à ce moment-là au village. Il y a une autre question aussi difficile à cet égard: savoir les endroits concrets où ils sont arrivés. Évidemment, la plupart est allée en France, mais nous ne savons pas combien ont terminé dans les camps de concentration, par exemple, ou combien ont continué leur fuite vers d’autres pays, tels que Mexique ; toutefois on a la certitude, grâce à des témoins, qu’il y a eu des exilés de Ripoll qui se sont décidés par ce dernier pays.

Le destin de ces exilés a été inégal. Quelques-uns, ceux qui sont restés en France, ont subi les conséquences de la 2e Guerre Mondiale. Parmi eux, au moins trois sont morts dans un camp de concentration nazi. Ils s’appelaient Ramon Altesa Oró, Lluís Puigcorbé Martí et Antoni Soler Espinat. Les trois ont été confinés à Stalag –un camp de prisonniers– et à Mauthausen, et ils sont morts à Gusen en 1941. Les trois apparaissent, avec la mention de leur naissance à Ripoll, dans le livre de Montserrat Roig sur les catalans aux camps nazis.

D’autres habitants de Ripoll enfuis vers l’autre côté de la frontière ont activement participé dans le “maquis” catalan.

Molló: sèrie “JOIERS A LA SORRA”

UNES QUANTES PREGUNTES

El conjunt expositiu és bàsicament eclèctic, cada exposició té un estil que li és propi i que és el que s’ha cregut idoni per definir o concretar la pregunta que sorgeix d’elles. Fer-se preguntes forma part de l’ànima més profunda de l’art i és el que  don sentit a la seva existència com a vehicle d’una recerca intel•lectual, lluny del simple objecte decoratiu.
- a Ripoll el tema del bombardeig sembla demanar un estil expressionista, dur, en blanc i negre, que abriga la pregunta PERQUÈ? PERQUÈ BOMBARDEJAR A UNA POBLACIÓ CIVIL QUE NO OFEREIX CAP RESISTÈNCIA NI ÉS CAP AMENAÇA?
- a Sant Joan “FRONTERA” presenta un tractament minimalista, que ens pregunta QUE ÉS? O QUIN TRET DEFINEIX UNA FRONTERA?
- a Sant Pau, amb el títol “BANDERES”, és presenta un  expressionisme més acolorit que ens vol preguntar PERQUÈ I COM HI HEM ARRIBAT AQUÍ?  ENS PODEM AGRUPAR PER DESTRUIR I NO PER CONSTRUIR EL FUTUR? I ara vistos els últims fets podríem ampliar amb la de: FINS ON  POT ARRIBAR L’ESTUPIDESA HUMANA?
-a Camprodon, la sèrie “EL GRAN BLANC”, amb la utilització d’elements quotidians  com a personatges i el tractament pla de la pintura  oferir un context narratiu més proper al còmic que a la pintura. La pregunta que ens aflora als llavis es CAP A ON ANEM?
-a Molló la fotografia en blanc i negre de tall expressionista ens pregunta  QUE ÉS L’EXILI? FINS QUAN CALDRÀ EXILIARSE? POT SER L’EXILI UN ESTAT DE VIDA PERMANENT?
-a Prats de Molló les paraules ens ofereixen un garbuix, un marc molt més teatralitzat. Un decorat on és passeja la misèria humana i també la solidaritat i la pietat. I la paraula, el lloc, la gent, fan que dins el possible guirigall un és pregunti: ÉS EL FINAL O EL PRINCIPI? o EL PRINCIPI DEL FINAL?
Aquestes preguntes, totes juntes, conformen el qüestionari de la exposició. I la nostra intenció és que  les exposicions paral•leles i  les diferents iniciatives que aniran sorgint puguin contestar-les, o al menys reformular-les  des d’avui.

CAMPRODON: sèrie “El gan blanc”

SANT PAU DE SEGÙRIES

No cerqueu la meitat de l’exposició “BANDERES”, la que estava ubicada a l’entrada del Poliesportiu de Sant Pau. La desídia i la matusseria no ho han fet possible: va ser desmuntada abans de la inauguració. Tanmateix, l’altra meitat de l’exposició, exhibida als aparadors dels mobles Vila, resisteix i espera la vostra visita.
En aquest cas i desprès de rebre les excuses per part de l’ajuntament esperem en breu refer el tros escapçat de l’exposició.
Una de les peces de la que esperem en breu la seva reposició:

POEMA ABSENT A SANT PAU DE SEGÙRIES

Aquesta poesia, “ADÉU”, forma part del poemari del projecte Camí, corredor expositiu que, des d’un punt de vista artístic, intenta suscitar la reflexió sobre la reculada republicana del 39. Sis poemes, un per a cada poble del recorregut, que estan exposats a aparadors dels sis pobles i que hom pot aconseguir impresos al final de trajecte, a l’oficina de turisme de Prats de Molló.Aquest poema però, no el busqueu, no el trobareu. Aquest poema hauria de ser exhibit a les vidrieres del Restaurant Can Baral•la de Sant Pau de Seguries, però dos dies després de ser exposat va desaparèixer després d’una “operació de neteja” i llençat a les escombraries.
Estem parlant d’un poema de quasi un metre quadrat, el que exclou   un descuit i el fa  difícilment reposable.
I ja sabeu que en una prestesa baralla entre la poesia i el neteja vidres només la intel•ligència té el poder  de decantar la balança, i en aquest cas…..

SANT JOAN DE LES ABADESSES : “frontera 3″

QUAN ES CREUEN ELS PIRINEUS

Els Pirineus sempre han estat un lloc desconegut per tots aquells que els han hagut de creuar. Paulí de Nola, un romà de rica família que va haver de travessar-los, va dir que eren uns paratges incultes i que ignoraven tota llei. Aquesta visió no fa sinó reflectir un coneixement alimentat per tradicions orals i llegendes fantàstiques de la gent que no els coneix, com el drac que l’any 1285 va matar Pere II quan pujava el Canigó, o la famosa Bretxa de Roland, a Ordesa, oberta pel cavaller carolingi mentre fugia dels sarraïns, quan en trobar-se tancat per una enorme paret va decidir obrir-se pas amb la seva espasa, donant lloc a un dels paratges més espectaculars dels Pirineus.
El que està clar és que creuar els Pirineus sempre és un repte. Fins i tot avui dia, quan molta gent els travessa per plaer, no deixa de ser un repte fer el GR-11, conèixer alguns refugis de muntanya, pujar cims, etc. Al llarg de la història, però, aquest repte ha estat molt variat i per tant ha anat generant un cúmul de sentiments i sensacions diferents cada vegada. En la fugida de 1939 els sentiments eren de desesperació per haver de fugir, però d’esperança alhora per arribar a França; desencís per la incertesa immediata, però confiança en un retorn immediat a casa; desig de retrobar per fi la tranquil•litat, però també por, intuint l’esclat imminent de la II guerra mundial.
Ara, des del 2008 i mirant-ho en perspectiva, i veient tota la gent que al llarg de la història no ha deixat de creuar els Pirineus, vénen ganes de rememorar i intuir quins deurien ser els sentiments i sensacions dels milers i milers de persones que per circumstàncies molt diverses no han deixat mai de travessar-los. Hom fa sovint la següent reflexió: què deurien pensar aquelles persones en veure per primer cop la piràmide del Costabona? O, quina sensació deuria despertar la superba imatge del  Canigó? Per a la majoria, aquestes muntanyes eren imatges passatgeres, companyes temporals d’un llarg camí, i res més. Però de ben segur, un record i alguna mena de sensació deixarien: duresa del camí, immensitat, curiositat o bellesa. Moltes vegades inspirarien por i la seva visió aniria acompanyada de llegendes de dracs, bruixes o gegants. Vés a saber! Tanmateix només ho sap qui ho va viure i, en no quedar escrit en els llibres d’història que s’ocupen de coses més “glorioses”, mai no ho podrem saber. Però el que sí podem intentar fer és imaginar el que podien pensar.
A l’hora de creuar els Pirineus sempre hi ha un leit motif principal. A vegades són creuats per exèrcits en campanya i aleshores esdevenen un repte tècnic, és a dir, una barrera incòmoda que cal travessar el més ràpid possible. Ara ve al cap Hanníbal, cabdill cartaginès que durant la segona guerra púnica va intentar sorprendre els romans atacant-los pel Nord d’Itàlia des d’Hispània. El seu projecte era agosarat, puix que calia travessar dos grans rius (Ebre i Roine) i dues grans serralades (Pirineus i Alps). Duia un poderós exèrcit temut pels seus elefants i potser –tot i que poc probable- va passar pel Coll d’Ares. De ben segur les preocupacions d’Hanníbal i els seus soldats serien aconseguir farratge pels elefants i cavalls, vetllar perquè alguna tribu ibèrica no els fes un atac sorpresa i assabentar-se d’un indret on poder passar la nit. Les emocions del general cartaginès, en aquells moments molt jove, serien plenes de desigs de glòria i fama així com de ganes de revenja contra una Roma que odiava profundament.
Més endavant, quan l’Imperi Romà estava en decadència, els bàrbars començaren a atacar. Hispània era considerada una terra molt rica i des del nord, moltes tribus com els alans intentaren arribar-hi, però abans calia travessar uns Pirineus que per ells eren una empresa més fàcil, atès que els romans havien construït moltes vies per tot l’Imperi. Al coll d’Ares, per exemple hi havia la via vallespirana. Per aquests guerrers del nord, els Pirineus eren una porta a una terra que desitjaven saquejar. Un sentiment d’emoció ple de ganes d’arribar inundava sens dubte el cor d’aquells guerrers.
Altres vegades el pas dels Pirineus va esdevenir silenciós, pacífic i molt discret. Calia no deixar-se veure gaire i anar ràpid perquè la vida estava en joc. Eren petits grups de persones, potser famílies amb un carro i una mica de bestiar. Vénen  al cap els càtars, els quals quan foren foragitats d’Occitània per Simó de Monfort al segle XIII varen buscar refugi a les terres catalanes. Aquest càtars seran coneguts com els bonshomes i avui dia una ruta rememora el seu pas pels Pirineus. Per a ells, occitans, entendre’s amb els catalans era cosa fàcil i per això es pogueren estendre per tot el Principat sense problemes. Els Pirineus deurien ser un repte ple d’emocions contraposades: a una pujada plena de tensió i a la por a ser descoberts, s’hi oposaria una baixada alegre i alhora plena d’incertesa. Per a ells els Pirineus esdevindrien un record positiu i el seu pas tota la vida el recordarien idealitzat.
En altres moments del passat travessar els Pirineus es convertia en una obligació. Persones plenes d’una fe cega creien que era el seu deure creuar-los i anar a l’altre costat a difondre les seves idees per combatre els sarraïns. Som al segle XIV, època de croades, i venen al cap els pastorells, milers de homes i dones gascons que el 1320 decidiren creuar el Pirineus per anar a ajudar al rei Jaume II contra el regne nassarita de Granada. Les cròniques expliquen que avançaven en grup, precedits de penons amb la creu i que entraven als pobles processionalment, de dos en dos i en  silenci. Eren revolucionaris i pretenien robar als rics per redistribuir la riquesa. Per a ells, els Pirineus eren un lloc de pas carregat d’emocions, puix que eren la porta a la realització d’un objectiu que segons ells els reconciliaria amb Déu i els garantiria la vida eterna.
D’altres vegades els Pirineus eren travessats per necessitats econòmiques. Hi havia fam i calia anar a buscar noves terres on establir-se. Hom pensa aleshores en els anomenats en aquells moments “gavatxos”, francesos que al llarg dels segles XVI i XVII van anar entrant poc a poc a Catalunya de manera constant i silenciosa. A vegades venien com a membres de les colles de bandolers com la d’en Serrallonga, però la majoria de les vegades ho feien pacíficament: anaven als pobles i muntaven un taller o bé ocupaven masies abandonades. Molts d’ells poc després es casaven amb gent del país i en poc temps quedaven perfectament integrats. Per a ells els Pirineus eren la visió d’una línia darrera la qual s’obria una terra  plena de possibilitats. Creuar-los no era cap drama, era obrir una porta a l’esperança i a un futur millor.
Finalment arribem al segle XX, quan a les acaballes de la guerra civil els Pirineus van ser creuats per milers i milers de persones que fugien de les tropes franquistes. Es tractava de milers i milers d’històries individuals i col•lectives, motivades cadascuna per una raó diferent, però que els historiadors del present i del futur tendim i tendirem a simplificar parlant de qüestions econòmiques, socials, polítiques, etc. Però ara pot canviar una mica, perquè ara sí que coneixem moltes d’aquestes històries, ja que s’estan recollint. Esperem i desitgem per tant que en el record futur d’aquest pas dels Pirineus perduri el major nombre possible de vivències i sensacions que es produïren en el Camí cap a França.
En resum, creuar els Pirineus sempre ha estat un repte i una esperança. I quan hom fa coses allunyades de la rutina habitual, hom se sent envaït per un ric i variat cúmul de sensacions, les quals més endavant seran la base sobre la qual es construirà el record. Esperem que mai ningú pugui silenciar les boques d’aquelles persones que, sigui pel motiu que sigui, hagin de travessar els Pirineus.
Francesc Navarro Coma

QUAND ON TRAVERSE LES PYRÉNÉES

Les Pyrénées ont toujours été un endroit inconnu pour ceux qui se sont vus obligés de les traverser. Paulí de Nola, un romain issu d’une famille aisée qui les a traversées, il en a parlé comme des lieux incultes où l’on ignorait toute loi. Cette vision ne fait que refléter une connaissance nourrie par des traditions orales et des légendes fantastiques de gens qui ne les connaissent pas, tel le dragon que l’an 1285 a tué Pere II quand il montait au Canigou, ou même la fameuse Brèche de Roland, à Ordesa, ouverte par le cavalier carolingien tandis qu’il fuyait les sarrasins, quand se voyant encerclé par un vaste mur, il a décidé de se frayer un chemin avec son épée, tout en générant l’un des sites les plus spectaculaires des Pyrénées.
Ce qui est évident c’est que traverser les Pyrénées devient toujours un pari. Même aujourd’hui, quand beaucoup de monde les croise par plaisir, le pari persiste, soit pour suivre le GR-11, connaître quelques refuges de montagne, escalader des sommets, etc. Tout au long de l‘histoire ce pari a été très varié et il a graduellement généré une avalanche de sentiments et de sensations différentes. Pendant la reculade du 1939 les sentiments étaient de désespoir par la fuite, mais aussi d’espoir pour l‘arrivée en France; désenchantement par l’incertitude immédiate, mais confiance au retour; désir de retrouver enfin le calme, mais aussi la peur, face à l’éclat imminent de la IIe guerre mondiale.
À présent, depuis 2008, grâce à la perspective et sans oublier tous ces gens qui tout au long de l’histoire n’ont pas cessé de traverser les Pyrénées, on a envie de remémorer et imaginer les sentiments et les sensations de ces milliers et milliers de personnes qui, par des circonstances très variées, n’ont jamais cessé de les traverser. On fait souvent la réflexion suivante: quelles seraient leurs pensées à la découverte de la pyramide du Costabona? Ou bien, quelle sensation l’image superbe du Canigou devait-elle éveiller? Pour la plupart, ces montagnes étaient des images passagères, des camarades temporaires d’un long chemin, et c’est tout. Mais, bien sûr, elles laisseraient un souvenir et quelques sensations: dureté du chemin, immensité, curiosité ou beauté. Bien souvent elles inspireraient de la crainte et leur vision serait accompagnée de légendes de dragons, de sorcières ou de géants. Qui sait! Et pourtant, seulement pourrait nous l’expliquer un témoin direct et, comme les livres d’histoire ne s’occupent que de choses bien plus “glorieuses”, nous ne pourrons jamais le savoir. Pourtant il nous restera toujours la possibilité d’imaginer ce qu’ils pouvaient penser.
Quand il s’agit de traverser les Pyrénées il existe toujours un leit motif principal. Parfois ils sont traversés par des armées en campagne et ils deviennent alors un pari technique, c’est-à-dire, une barrière incommode qu’il faut croiser le plus vite possible. C’est le cas d’Hanníbal, chef carthaginois qui pendant la deuxième guerre punique a essayé de surprendre les romains en les attaquant au Nord de l’Italie dès Hispania. Leur projet été audacieux, car il fallait traverser deux grands fleuves (Èbre et Rhône) et deux grandes chaînes (Pyrénées et Alpes). Il conduisait une armée puissante, avec des éléphants qui imposaient, et il est possible –bien que peu probable- qu’il ait croisé par le Col d’Ares. Sans doute le souci d’Hanníbal et de ses soldats c’était réussir du fourrage pour les éléphants et les chevaux, veiller à ce qu’aucune tribu ibérique ne leur fasse une attaque surprise et se renseigner sur l’endroit où passer la nuit. Les émotions du général carthaginois, bien jeune à l’époque, seraient toutes pleines de désirs de gloire et réputation, ainsi que l’envie de vengeance contre une Rome qu’il haïssait profondément.
Plus tard, quand l’Empire Romain était en décadence, les barbares ont commencé à attaquer. Hispania était considérée une terre très riche et, provenant du nord, beaucoup de tribus comme celle des alans ont essayé d’y arriver, mais il fallait traverser d’abord des Pyrénées, qui devenaient pour eux une entreprise bien plus facile, car les romains avaient construit beaucoup de voies partout dans l’Empire. Au col d’Ares, par exemple il y avait la voie «vallespirane». Pour ces guerriers du nord, les Pyrénées étaient une porte d’accès à une terre qu’ils voulaient saccager. Un sentiment d’émotion plein de l’envie d’arriver inondait sans doute le coeur de ces guerriers.
D’autres fois le passage des Pyrénées va devenir silencieux, pacifique et très discret. Il fallait ne pas se monter et agir rapidement parce que la vie était en jeu. Il s’agissait de petits groupes de personnes, possiblement des familles avec un chariot et quelques animaux. Je me souviens des cathares, qui au moment de leur expulsion d’Occitanie par Simon de Monfort au XIIIe siècle, ils ont cherché un refuge dans les terres catalanes. Ces cathares seront connus comme les bonshommes et encore aujourd’hui une route remémore leur passage des Pyrénées. Pour eux, occitans, s’entendre avec les catalans était facile et par conséquent ils ont pu s’établir partout dans le Principat sans problème. Les Pyrénées devaient devenir un pari plein d’émotions contraposées: après une ascension pleine de tension et à la peur d’être découverts, s’y opposerait une descente joyeuse et en même temps pleine d’incertitude. Pour eux les Pyrénées deviendraient un souvenir positif, idéalisé à perpétuité dans leur mémoire.
À d’autres moments du passé la traversée des Pyrénées devenait un devoir. Des gens pleins d’une foi aveugle croyaient qu’ils devaient les croiser et aller de l’autre côté diffuser leurs idées pour combattre les sarrasins. Nous sommes au XIVe siècle, l’époque des croisades, et on se rappelle des «pastorells», des milliers d’hommes et de femmes gascons qui ont décidé en 1320 de traverser les Pyrénées pour aller aider le roi Jaume II contre le royaume nassarite de Grenade. Les chroniques expliquent qu’ils avançaient en groupe, précédés de fanions avec la croix et qu’ils entraient dans les villages processionnellement et en  silence. Ils étaient des révolutionnaires et ils prétendaient voler aux riches pour redistribuer la richesse. Pour eux, les Pyrénées étaient un lieu de passage chargé d’émotions, car ils étaient la porte à l’accomplissement d’un objectif qui les réconcilierait, à leur avis, avec Dieu et qui leur garantirait la vie éternelle.
Les Pyrénées ont aussi été traversés par des besoins économiques. Â cause de la famine il fallait aller chercher de nouvelles terres où s’établir. On pense alors à ceux qu’on nommait «gavatxos», des français qui le long des XVIe et XVIIe siècles sont arrivés en Catalogne peu à peu, d’une manière constante et silencieuse. Ils venaient parfois comme des membres des troupes de bandits comme celle de Serrallonga, mais presque toujours ils le faisaient pacifiquement: tantôt ils allaient aux villages et ouvraient un atelier, tantôt ils occupaient des mas abandonnés. Beaucoup se mariaient peu après avec des gens du pays et en peu de temps ils devenaient parfaitement intégrés. Pour eux les Pyrénées étaient la vision d’une ligne derrière laquelle s’ouvrait une terre pleine de possibilités. Les traverser ne supposait aucun drame, c’était comme ouvrir une porte à l’espoir et à un futur meilleur.
On arrive finalement au XXe siècle, quand à la fin de la guerre civile les Pyrénées ont été traversés par des milliers et des milliers de personnes qui fuyaient les troupes franquistes. Il s’agissait de milliers et des milliers d’histoires individuelles et collectives, motivée chacune pour une raison différente, celles que les historiens du présent et du futur nous tendons et nous tendrons à simplifier en parlant de questions économiques, sociales, politiques, etc. Mais tout cela peut changer un peu à présent, parce que nous connaissons aujourd’hui beaucoup de ces histoires, qu’on est en train de les enregistrer. Nous espérons et nous souhaitons que dans la remémoration future de cette traversée des Pyrénées persiste la plupart des expériences et sensations qui se sont pas produites sur le Chemin vers la France.
Bref, la traversée des Pyrénées a toujours été un pari et un espoir. Et quand on fait des choses éloignées de la routine habituelle, on se sent envahi d’une avalanche riche et variée de sensations, celles qui deviendront plus tard la base sur laquelle on construira le souvenir. Nous souhaitons que jamais personne ne puisse bâillonner les bouches de ces gens qui, pour n’importe quel motif, soient obligées de traverser les Pyrénées.
Francesc Navarro Coma

PRATS DE MOLLÓ: “ALLEZ,ALLEZ…” (el pa)

PAISATGE PER A UNA GUERRA

MOLLÓ, sèrie “JOIERS A LA SORRA”

Sempre ens quedaran els mots

A la memòria de la meva iaia Teresa

Recordo com si fos avui el dia de gener de 1939 quan amb la mare, la iaia paterna i el dos meus germanets vaig fer el camí que va de Ripoll fins a Prats de Molló i vaig creuar la frontera. El pare des de l’hospital de Barcelona on estava ingressat havia escrit una carta a l’àvia tot dient-li que si els nacionals entraven a Barcelona, agaféssim els trastos i anéssim a França i que, sobre tot, no patíssim que ja ens vindrien a buscar. Jo estava a punt de fer deu anys, de fet els celebrava el primer de febrer i no em va estranyar que dies després ens diguessin que arregléssim el que ens volíem emportar, que un camió ens vindria a buscar. Quin tràfec va suposar la notícia, molt semblant al dia que la iaia Teresa va arribar de la vila, on havia anat a comprar, tota esverada perquè, segon li havien dit, havia esclatat la guerra. Au Maria, tots estaven nerviosos, tot eren entrades, sortides… Les coses van ser diferents a partir d’aquell moment ja que fins llavors hi havia hagut molta tranquil•litat a casa i aquell dia es va haver acabat.
Ens van dir que el camió ens passaria a buscar. Tots portàvem un paquet. Jo portava la maleta d’anar a estudi, no sé pas què m’hi havien ficat. Va arribar el camió. Encara sembla que el veig, un d’aquells camions que portaven veles. Feia molt fred. Ens varem aturar al Corral per carregar més dones i nens. Només dones i nens, ja que els homes eren al front. El meu pare va ser un dels últims que van demanar. Ja que tenia tres criatures es podia haver quedat a casa, però ell va dir: “No, si s’hi ha d’anar i em toca, hi aniré”. De seguida, però, el van haver ferit.
A Camprodon van pujar dues dones més amb un noi i varem agafar la carretera de Molló, a poc a poc, ja que havia nevat i el terra era glaçat. Varem arribar a Molló on hi havia molta gent que s’esperava. Un home ens va dir que entréssim a l’església per no tenir fred. I varem passar-hi la nit. Allà al terra hi havia una mar de palla estesa… Jo em trobava estranya enmig de tanta gent que no coneixia. Però la gent de Molló es va portar bé, ens van dur menjar, ens van acollir.
Recordo quan van arribar a Ripoll els internacionals, que acompanyaven la gent que reculava i els buscava aixopluc. A casa en van venir dos, un era molt alt, un llamp d’home, que gairebé no passava per les portes. S’hi va estar un mes i després va marxar cap a França. Els internacionals pagaven un àpat a la canalla dels estudis a la Casa Cuna, on unes monges tenien cura de la gent pobra. Van agafar la meva mare i una altra dona com a cuineres i feien els dinar per tota aquella quitxalla que omplia una sala molt gran, com una mena de teatre. Jo era una llepafils. El dia que hi havia llenties, jo no les tocava. Potser eren triades, però jo tenia la mania que duien jaumets. Donaven també un tros de pa, un parell de galetes, fruita. El dia que hi havia patates si que me les menjava, una cassola de patates amb carn de llauna.
Hi havia un matrimoni força gran que havia perdut un fill a la guerra i s’ho passaven molt malament. La mare feia un paquet, amb cigrons, mongetes o el que fos, i me’l feia portar a casa seva al vespre. Jo era tan poruca que a vegades encara em demano com ho feia. Als carrers només hi havia una bombeta penjada i prou. La mare m’acompanyava per la Font Viva i quan arribàvem al pont d’Olot em deia: “Au, ara ja pots anar sola, aquí ja hi ha gent”.
A Molló tothom es va llevar de bon matí, tothom es va equipar, tothom s’abrigava tot el que podia. Hi havia qui anava amb espardenyes, però les coses allà on siguin, nosaltres portàvem sabates. I cap a dalt de Coll d’Ares, perquè encara hi havia un bon tros fins la frontera. A peu, de pujada i encara no hi havia carretera, era un camí. Fins que no varem ser a dalt, quin fart de caminar ens varem fer. Al cim hi havia dos gendarmes i ens van dir que ens aturéssim. Tothom volia continuar. No volien deixar passar a ningú  ja que esperaven el permís de baix. Tothom rondinava perquè a l’hivern el dia es fa curt. S’anava fent fosc. Nosaltres érem gairebé davant de tot i no sé si va ser la iaia o bé una de les dones de Camprodón que va dir: “Ja n’hi ha prou de tant esperar. Va, anem cap a baix”. La gent es va tirar avall i quan varem ser potser a mig camí de la baixada, varem veure pujar dos gendarmes més amb el permís.  Un cop a baix, ens van fer anar a les escoles. Hi havia una sala molt llarga amb una taula al mig plena de bols i plats, i unes dones servien llet amb cafè o xocolata, ben calent, perquè fotia un fred… Sort que la iaia m’havia ficat dos parells de mitjons. També donaven sabates a tots aquells que anaven mal calçats. Després ens van vacunar a tots. La iaia ens va dir: “Vosaltres ja les porteu totes, però si ho diuen, que us les posin”. La iaia era molt espabilada, portava cotó, aigua oxigenada, i quan ens van haver vacunat, en va ben fregar i ens va treure el que ens havien ficat, “No us agafarà pas, no vull pas que us agafi”.
Després ens van fer anar cap a l’estació, ben carregats de paquets.  Hi havia un tren que era molt llarg, jo no veia pas el final. Nosaltres teníem parents a Perpinyà  i la iaia tenia la idea que quan seriem a França ens aniríem de seguida a casa dels cosins. Ens van fer pujar als vagons i els de Ripoll anàvem tots junts. Algú va dir: “Al primer vagó, al primer, així hi arribarem abans”. Però no van pensar que desenganxarien un vagó a cada estació, i així varem arribar ben endins del Gard, més amunt de Nimes. No varem pas estar-hi malament però no va ser el mateix. Allà ens esperaven les autoritats i a la nostra colla ens van portar a una fabrica de seda, ja tancada, i ens van allotjar dins un edifici on havien viscut els encarregats, els escrivents. Uns pisos grans, amb escalfapanxes, un per cada grup. amb tres o quatre habitacions i una cuina grandiosa. Bé, en aquell poble, Bezèges, hi varem estar bé. Tinc un record de la gent: era molt amable, ens portaven de tot, matalassos, llençols, camises. L’ajuntament fins i tot va fer una recollida de roba pels refugiats.
Una nena al carrer on ens estàvem sortia al balcó i ens feia senyals de que ens apropéssim i ens baixava caramels i xocolata. Tots érem canalla. Jo acabava de fer els deu anys, però mentalment era molt més gran. Ens van fer anar a estudi. Tot en francès, i nosaltres ens en rèiem. Hi havia una mestra, una dona gran que portava un barret amb una mar de flors i mitjonets blancs i nosaltres ho trobàvem estrany. Amb els números era tot més fàcil, però amb els escrits no hi havia res a fer.
Jo quan sentia una fressa ja tremolava, em feia l’efecte que baixava tot. He estat sempre molt dormilega però, durant molts anys, encara no sentia una mica de soroll feia un bot al llit. Tot això era degut als bombardeigs. Quan venien a bombardejar, sempre ho feien al migdia. Quan sentia la sirena jo no sabia on ficar-me. Sempre s’ensopegava que els meus germans eren a dinar. I la iaia que deia: “Ai, nena, ves a buscar als nens”. Veies baixar les bombes aquí a la guixera que semblaven de plata. Sort que tenien mala punteria perquè si no haurien fet molt mal a Ripoll.
Un dia la iaia Teresa havia anat al safareig del Raval a rentar. La mare, abans d’anar a treballar, m’havia dit que li portés una galleda. Quan va ser l’hora li vaig dir al meu germà que m’acompanyés. Aquell dia els avions van venir més aviat. Quan van tocar les sirenes, vaig llençar la galleda enlaire i em vaig posar a córrer. A l’extrem del passeig hi havia una garita, la dels carrabiners. Ni havia quatre o cinc. En veure’ns ens van agafar i ens varem ficar dins uns tubs gegants per a l’aigua, prop de Cal Teyu. En sortir, vaig anar a buscar la galleda i la vaig trobar plana com la mà.
La iaia va dir: “Això no pot ser, a aquesta nena cada cop li toca, la farem parar boja. Això s’ha acabat. Els nens dinaran a casa o bé agafarem el dinar i anirem al Puig o al Mir”. Allà era molt assolellat i ens quedàvem sota aquells marges mentre repetia: “Aquí potser no ens tocaran, i tu no hauràs  de córrer”. I ens quedàvem allà fins que tot havia passat. A vegades durava gairebé una mitja hora. Els avions anaven donant voltes, es deia que volien tocar el pont del tren, però no el van encertar i, finalment, se’l va dur l’aiguat.
El govern a l’exili cada mes ens passava un tant. Nosaltres encara estàvem de sort. La iaia representava una família, ella sola. L’altra família érem la mare i nosaltres tres. En teníem prou. Del pare no en sabíem ben res. Ni si era viu o mort. Quan als metges els va semblar que el podien donar d’alta, en comptes de fer-lo anar a casa, el van portar a Teruel dins un camp de treballadors. S’hi va estar dos anys.
Quan va esclatar la guerra mundial, agafaven la canalla i se’ls emportaven a Rússia o a Mèxic, La iaia Teresa va dir a la mare: “Hem sortit del foc per caure a les brases. Millor seria que agafés la canalla i me’n tornés cap a casa”. Llavors ens va arribar la notícia que el germà de la mare l’havien mort a la reculada. Mai ningú ens en ha dit res. A l’ajuntament encara no és apuntat als difunts de la guerra. Un altre trasbals. Així doncs, desprès d’un any i mig a França, varem arribar en tren a Barcelona i després un autocar de la Teisa ens va dur a Ripoll.
Al poble però, tot havia canviat. Un dia varem trobar el marit d’aquella dona a qui jo li portava els paquets. Ens havíem fet molt sempre. En apropar-nos aquell home va dir: “Ho sento però m’estimo més que no m’enraoni. Les coses han canviat molt aquí. I no voldria que passés res”. La iaia es va tornar blanca com un paper. És en aquestes situacions quan coneixes a la gent. I varem tenir sort, ja que poques persones ens van girar l’esquena.
La iaia va poder veure el retorn del seu fill abans de morir. Quinze dies justos. Els dijous a la tarda a la Mútua, no hi havia estudi, ens treien a passejar i jo m’havia descuidat els jerseis dels meus germans. La mestra em va dir que anés a buscar-los a casa. Quan pujava les escales una veïna em va dir que a casa hi havia arribat un soldat. El pare no ens havia pas dit que arribava. En sentir parlar a aquella noia, va sortir i em va voler agafar. Jo vaig córrer escales avall perquè en va espantar, era un esquelet. El record que jo tenia del meu pare era el d’un home molt eixerit, però entre que anava així, barbut, cabell blanc, sense dents gairebé, tan sec… Aleshores em va cridar: “Nena, que no em coneixes?” El vaig reconèixer per la veu. Vaig pujar i, pobre home, em va abraçar… I al cap de quinze dies d’arribar el meu pare, va morir la iaia Teresa. Sé que érem a la cuina esgrunant pèsols, el pare i jo, i va venir un home demanant per la iaia. Quan van entrar a la seva cambra, ja era morta. Devia estar tan cansada… Havia resistit fins l’arribada del seu fill i ara ja podia morir tranquil•la.
La seva mort, però, havia començat molt abans. Recordo el dia que varem tornar a casa. L’alegria del retorn. La casa, però, durant la nostra absència, la seva propietària l’havia rellogat a una altra dona que així ens ho va explicar quan preteníem entrar. Jo tenia una nina vestida de gitana i la vaig veure sobre el llit. La vaig agafar. Era la meva nina. Aquella dona em va dir que no toqués res. Aleshores vaig veure la iaia, recolzada a la paret i com, poc a poc, rossolava fins quedar asseguda al terra. Aquell dia, la iaia va començar a morir.

Transcrit per Ramon Alabau

Nous aurons toujours le pouvoir des mots

À la mémoire de ma grand-mère Thérèse

Je me rappelle comme si c’était hier le jour de janvier du 1939, quand avec ma mère, la grand-mère paternelle et mes deux petits frères j’ai parcouru le chemin qui va de Ripoll jusqu’à Prats de Molló et j’ai croisé la frontière. Mon père, dès l’hôpital de Barcelona où il se récupérait, avait écrit une lettre à sa mère lui conseillant de prendre ses affaires et d’aller en France si les nationaux prenaient Barcelone, et elle lui disait de ne pas souffrir car on viendrait nous chercher. J’étais sur le point d’avoir dix ans et cela ne m’a pas étonné que quelques jours après on nous dise de préparer tout ce que nous voulions emporter avec nous, qu’un camion allait nous emmener. Quel vacarme cette nouvelle a supposé, pareil à celui qui s’est produit le jour où la grand-mère est arrivée de la ville où elle était allée faire ses courses, toute nerveuse puisque elle venait d’apprendre que la guerre avait éclaté. Mon Dieu, ils étaient tous nerveux, tout n’était que des entrées et des sorties… Les choses allaient changer, puisque toute la tranquillité que nous avions connue elle s’est subitement évanouie.
On nous a dit que le camion viendrait nous chercher. Nous portions tous un paquet. Je portais mon sac pour aller à l’école, je ne sais pas ce qu’on y avait mis. Le camion est arrivé. Je le vois encore, c’était l’un de ces camions qui portaient des voiles. Il faisait très froid. Nous nous sommes arrêtés sur la place de la mairie pour faire monter encore des femmes et des enfants. Rien que des femmes et des enfants, car les homes étaient tous au front. Mon père a été l’un des derniers à être recruté. Il avait trois enfants et il aurait pu rester à la maison, mais il a dit: “Non, s’il faut y aller et c’est mon tour, j’y irai”. Mais il n’a pas tardé à tomber blessé.
À Camprodon deux femmes et un garçon sont montés et nous  avons pris la route de Molló, peu à peu, car il avait neigé et le sol était gelé. Nous sommes arrivés à Molló où il y a avait plein de gens qui attendaient. Un homme nous a dit d’entrer dans l’église pour ne pas avoir froid. Nous y sommes restés toute la nuit. Sur le sol il y a avait une mer de paille éparpillée … Je me trouvais rare au milieu de tout ce monde que je ne connaissais pas. Mais les gens de Molló, ils se sont très bien tenus, ils nous ont apporté de la nourriture et ils nous ont accueillis.
Je me souviens de l’arrivée des internationaux à Ripoll. Ils accompagnaient ceux qui reculaient et ils leur cherchaient un abri. Chez nous, nous en avons accueilli deux, l’un était très grand, un colosse, qui ne passait guère à travers les portes. Il est resté un mois et après il est parti en France. Les internationaux payaient un repas aux enfants de l’école chez la Casa Cuna, où des soeurs soignaient les indigents. Ils ont recruté ma mère et une autre femme pour faire la cuisine et elles préparaient le déjeuner pour tous ces petits qui remplissaient une salle très vaste, une sorte de théâtre. Moi, je mangeais plutôt peu. Le jour où il y avait des lentilles, je ne les touchais pas. Sans doute on les avait triées, mais j’avais la manie qu’elles contenaient des vers. On nous donnait aussi un morceau de pain, quelques biscuits, des fruits. Le jour où il y avait une casserole de pommes de terre avec de la viande en boîte j’étais heureuse.
Il y avait un couple assez âgé qui avait perdu un fils pendant la guerre et ils passaient un mauvais moment. La mère faisait un paquet, avec des pois chiches, des haricots ou quelque chose d’autre, et il me le faisait porter chez eux le soir. J’étais une petite fille bien craintive et je me demande encore aujourd’hui comment je parvenais à le faire. On n’allumait les rues qu’avec une simple ampoule suspendue. Ma mère m’accompagnait tout au  long de la Font Viva et, en arrivant au pont d’Olot, elle me disait: “Va, maintenant tu peux aller toute seule, ici il y a du monde”.
À Molló tout le monde s’est levé de bon matin, tout le monde s’est équipé, tout le monde se couvrait tant qu’on pouvait. Il y avait ceux qui portaient des espadrilles, mais il faut avouer que nous, nous portions des souliers. Et on a entrepris la route vers le Col d’Ares, car il y avait encore un bon tronçon jusqu’à la frontière. À pied, en amont et sur un chemin pierreux car la route n’était pas encore faite. Comme nous avons peiné pour arriver au sommet! Deux gendarmes nous y attendaient et ils nous ont dit de nous arrêter. Tout le monde voulait continuer. On nous a interdit le passage car ils attendaient une permission qui devait arriver d’en bas. Tout le monde ronchonnait car en hiver les journées raccourcissent. Il commençait à faire nuit. Nous étions presque en première ligne et je ne sais pas si c’est ma grand-mère ou l’une des femmes de Camprodón qui a dit: “J’en ai marre d’une si longue attente. Allons-nous vers la vallée”. Les gens se sont mis à descendre et quand nous étions presque à mi-chemin nous avons vu deux autres gendarmes qui montaient avec la permission. En bas, on nous a amenés aux écoles. Il y avait une grande salle avec une table au milieu avec des bols et des assiettes où des femmes servaient du lait avec du café ou du chocolat, bien chaud, car il faisait très froid. Heureusement la grand-mère m’avait mis des chaussettes supplémentaires. On fournissait aussi des souliers à tous ceux qui allaient mal chaussés. Puis on nous a tous vaccinés. La grand-mère nous a dit: “Vous les portez toutes, mais s’ils le veulent, qu’on vous les mette ”. Elle était très vive, elle portait du coton, de l’eau oxygénée, et une fois vaccinés, elle a bien frotté et a enlevé ce qu’on nous avait mis, “Elle ne vous fera pas réaction, je ne le veux pas ”.
Puis nous sommes allés à la gare, bien chargés de paquets. Il y avait un train très long, je n’arrivais pas à le voir tout entier. Vous avions des cousins à Perpignan et la grand-mère supposait qu’une fois arrivés en France nous irions tout de suite chez eux. Nous sommes montés aux wagons, le groupe de Ripoll tous ensemble. Quelqu’un a dit: “Au premier wagon, ainsi nous arriverons avant”. On n’a pas pensé qu’on décrocherait un wagon à chaque gare et nous nous sommes enfoncés dans le Gard, plus loin de Nimes. On a été bien mais ce n’était pas pareil. Les autorités nous attendaient et on nous a amenés dans une usine de soie, déjà fermée, et on nous a logés dans un bâtiment où avaient vécu les cols blancs. Des appartements grands, un pour chaque groupe, avec trois ou quatre chambres et une cuisine grandiose. J’ai un bon souvenir des gens de ce village, Bezèges: ils étaient aimables, on nous portait de tout, des matelas, des draps, des chemises. La mairie, elle aussi, a même ramassé des vêtements pour les réfugiés.
Une petite fille qui habitait au coin où nous étions sortait au balcon et nous faisait le signe de nous rapprocher et puis elle nous donnait des berlingots et du chocolat. Nous n’étions que des gamins. J’avais tout juste dix ans, mais mentalement j’avais grandi. À l’école, avec le français, on riait. Il y avait une maîtresse, une femme âgée qui portait un chapeau avec des fleurs et des chaussettes blanches et cela nous étonnait. Avec les numéros tout était plus facile, mais avec les mots il n’y avait rien à faire.
Quand j’entendais du bruit je tremblais, j’imaginais que tout crevait. J’ai toujours bien dormi mais pendant longtemps, au moindre bruit je sursautais au lit. A cause des bombardements. Quand les avions venaient, c’était toujours à midi. Quand j’entendais la sirène je ne savais pas où me cacher. Il arrivait toujours quand mes deux frères étaient en train de déjeuner au réfectoire. La grand-mère me disait: “Mon enfant, va chercher les petits”. Les bombes qui tombaient sur la plâtrière semblaient d’argent. Heureusement le manque de précision a épargné bien de bâtiments.
Un jour ma grand-mère Thérèse était allée au lavoir du Raval. La mère m’avait dit, avant de partir au travail, de lui apporter un seau. Quand l’heure fut arrivée, j’ai demandé à mon frère de m’accompagner. Ce jour-là les avions sont venus avant. Au son des sirènes, j’ai lancé le seau en l’air et j’ai commencé  à courir. Au bout du boulevard il y avait une guérite, celle des carabiniers. Il y en avait quatre ou cinq. En nous voyant ils nous ont  poussés vers des conduites géantes pour l’eau, près de Chez Teyu. En sortant, je suis allée chercher le seau et il était plat comme la main.
La grand-mère a dit: “Ce n’est pas possible, cette petite reçoit tous les coups, elle deviendra folle. C’est fini. Les petits déjeuneront à la maison ou bien nous prendrons la bouffe et nous irons au Puig ou au Mir”. C’était un endroit ensoleillé et nous restions sous ces marges tandis qu’elle répétait: “Ici, peut-être ils ne nous aurons pas, et tu ne te verras pas obligée de courir”. Et nous y restions jusqu’à la fin. Parfois cela durait presque une demi-heure. Ils tournaient en rond pour détruire le pont du train, disait-on, mais ils ont échoué et, finalement, c’est la crue qui l’a vaincu.
Le gouvernement à l’exil nous passait une paie chaque mois. Nous avions de la chance: la grand-mère représentait une famille, elle seule. L’autre famille était composée par la mère et nous trois. Nous en avions assez.  De mon père, nous n’en savions rien, s’il vivait ou s’il était mort. Quand les médecins ont considéré qu’il était guéri, au lieu de l’envoyer chez lui, ils l’ont amené à Teruel dans un camp de travail. Il y resta deux ans.
Quand la guerre mondiale a éclaté, on amenait les enfants en Russie  ou au Mexique, La grand-mère Thérèse a dit à ma mère: “Nous sommes sortis du feu pour tomber dans les braises. Il vaudrait mieux que je prenne les enfants et que je revienne à la maison”. C’est alors que nous avons reçu la nouvelle de la mort d’un oncle à moi, le frère de ma mère, à la reculade. Jamais personne ne nous en a rien dit. À la mairie il ne figure même pas sur la liste des défunts de la guerre. Un autre bouleversement. Alors, après un an et demi en France, nous sommes arrivés en train à Barcelone et, ensuite, un autocar de la Teisa nous a amenés à Ripoll.
Au village tout était différent. Un jour nous avons rencontré le mari de la femme à qui je portais les paquets de nourriture. Il nous a refusés en disant: “Je le regrette mais je préfère que vous ne me parliez pas. Les choses ont bien changé ici.”. La grand-mère est devenue blanche comme du papier. C’est dans ces situations que tu connais les gens. Pourtant, nous étions fortunés, peu de gens nous ont tourné le dos.
La grand-mère a pu voir le retour de son fils avant de mourir. Quinze jours exactement. Le jeudi après-midi à la Mútua, notre école, nous sortions à la campagne et j’avais oublié les tricots de mes frères à la maison. La maîtresse m’a dit d’aller les chercher. Quand je montais les escaliers une voisine m’a dit qu’un soldat était arrivé chez moi. Mon père ne nous avait pas averti de son arrivée. Les voix sur le palier l’ont fait sortir et il a voulu m’embrasser. J’ai dévalé les escaliers en courant car il m’avait effrayé, il était un squelette. Le souvenir que j’avais gardé de lui était celui d’un homme svelte, mais avec les cheveux blancs, barbu, presque édenté, si maigre… Alors il m’a appelé: “Petite, tu ne me connais pas?” Je l’ai reconnu par la voix. C’est alors qu’il m’a embrassée. Et quinze jours après le retour de mon père, ma grand-mère Thérèse est morte. Je sais que nous étions dans la cuisine, mon père et moi, à égrener des pois, quand un homme est venu voir la malade. Quand ils sont entrés dans la chambre, elle venait d’expirer. Elle devait être si fatiguée… Elle avait résisté jusqu’au retour de mon père et maintenant elle pouvait reposer tranquille.
Pourtant, sa mort avait commencé avant. Je me souviens du jour où nous sommes revenus. La joie du retour. La maison, pendant notre absence, sa propriétaire l’avait louée à une autre femme, tel qu’elle-même nous l’a expliqué quand nous prétendions y accéder. En entrant dans la chambre j’ai vu une poupée à moi, en tenue de gitane, sur le lit. Je l’ai prise. C’était ma poupée! La femme m’a dit de ne rien toucher. Alors j’ai vu ma grand-mère, appuyée contre le mur, s’enfoncer peu à peu jusqu’à ce qu’elle fut assise par terre. Ce jour-là ma grand-mère a commencé à mourir.

Camprodon sèrie “EL GRAN BLANC”

ÉXODES MASSIUS EN LA HISTÒRIA DE LA PENÍNSULA IBÈRICA

SEGLE XV: La expulsió dels jueus. Entre 90 i 170 000 persones d’una població d’uns 5 milions. Aproximadament un  2,6 per cent del total de la població.

SEGLE XVI: La expulsió dels moriscs. Uns 325 mil sobre una població d’uns 8 milions i mig. Aproximadament un  3,8 per cent de la població.

SEGLE XX: L’any 1939 l’èxode republicà és va emportar unes 440 mil persones d’una població de prop de 24 milions. Això representava un 1,8 per cent de la població. Ara bé si a això hi sumem  unes 650 mil víctimes i uns 300 mil presoners, més uns 400 executats durant la repressió que dura fins el 45, el percentatge de la pèrdua s’eleva a un 7,45 per cent. Percentatge molt superior a la suma dels altres dos èxodes massius, per tant estem parlant d’una de les pèrdues més grans de la nostra història, molt superior a qualsevol altra soferta en una de les moltes guerres fratricides a les que som tant aficionats.

FMM

Sant Pau sèrie ” BANDERES”

FOSA COMUNA DE LA GUERRA CIVIL ESPANYOLA ENTRE ELS MUNICIPIS DE BURRIANA I VILLARREAL A LA PROVÍNCIA DE CASTELLÓ.

Damián Pérez Blanca, nascut a Torredonjimeno (Jaén) el 1910, va ser el meu pare i va morir fa poc a Vic (Barcelona) als 94 anys. Fins a l’últim moment, va viure amb la il·lusió de que algun dia li reconeixerien els drets i mèrits negats als militars de la II República nomenats en plena Guerra Civil. Ell va ser sotsoficial, format d’urgència en les acadèmies militars que el Ministeri de la Guerra de la II República va haver d’improvisar, per tal de restablir les vacants d’aquells oficials i sotsoficials que desertaven. En aquells moments tan difícils per l’exèrcit republicà, la seva motivació per ingressar a l’acadèmia militar no va ser altre que el de pura supervivència. Simplement, volia guanyar més diners per poder així enviar-ne a la seva mare, ja que sabia que al poble s’estava passant molta gana. No estic segur, però crec recordar que explicava, que si com a soldat es cobrava un duro al mes, com a sotsoficial en cobraven tres, i que també se’ls donava millor roba de vestir i més bon ranxo.

Quan va arribar la democràcia, tots els militars de la II República que encara quedaven vius, van ser reintegrats a l’exèrcit espanyol i se’ls va adjudicar una pensió de jubilació. Però no tots van ser considerats per igual, es van diferenciar els militars d’abans de la guerra (els considerats professionals) d’aquells que van ser nomenats en plena guerra. Als primers se’ls va pujar en tres o més esglaons l’escala de rang, tal com va fer Franco amb els seus militars quan va acabar la guerra, i evidentment se’ls van pagar tots els endarreriments des de l’any 1939. Als segons, els considerats no professionals, es van haver de conformar amb el rang que tenien en guerra i no se’ls van pagar endarreriments. El meu pare sempre va considerar aquesta diferenciació una injustícia. És que el govern de la República no era el legítim en la guerra? I és que potser Franco va distingir entre els uns i els altres a l’hora d’afusellar i condemnar a presó? Sincerament, s’hauria d’haver estat més generós amb aquells que es van presentar voluntaris, per ser caps d’un exercit que defensava la legalitat, tot i que ja s’intuïa que seria el perdedor.

Va acabar la guerra, va tornar al poble, va saber que dos germans seus estaven exiliats a França. Va passar dos anys empresonat al camp de concentració al poble de  La Huiguera (Jaén), posteriorment va ser condemnat a 35 anys de presó al Penitenciari de Jaén (i content perquè en aquell moment era la pena mínima què et podia tocar) que sortosament al final només van ser dos. Poc després de sortir lliure es va casar amb la Julia Cámara Ureña, van viure al poble, van tenir quatre fills. Però la pobresa de la postguerra els va forçar a buscar un nou lloc per poder viure millor. Així va ser  com van anar cap a Catalunya, cap a Vic. I més tard aquí van tenir dos fills més, el més petit jo.

Durant la dictadura de Franco, els meus pares mai es van atrevir a parlar res de la guerra, hi havia molta por. Les condicions de vida van ser molt dures, la immigració no va ser gens fàcil. En aquells moments jo era un marrec, però ja des de molt petit sempre tenia la intriga per saber On s’havien anat els rojos? Per mi era molt estrany, es sentien nomenar, però no n’havia cap enlloc. Em semblava que deuria haver passat com a les tribus d’indis de nord-amèrica, que els pocs que havien quedat, s’havien amagat a les muntanyes. Ja més tard, quan va arribar la democràcia, és quan els meus pares van començar a parlar.  I a partir d’aquest moment, cada dia va sortir a la conversa el tema de la guerra. Per ells va ser com un alliberament, sentien que tenien l’obligació d’explicar què va passar. No per demanar o exigir res, però si perquè es sabés la veritat de la vida tan cruel que els va tocar viure i de la injustícia de tot plegat. Des de llavors, el meu pare sempre repetia amb serietat “No, Franco no fue un fascista, Franco fue un criminal”. No obstant, va ser trist constatar, que fins i tot en democràcia, encara hi havia molta por de parlar públicament de la guerra, de la postguerra i de la dictadura franquista.

Una de les històries que sempre explicava el meu pare, era aquella de que a la guerra va tornar a néixer. Això va passar l’estiu del 1938 a Burriana (Castelló), poble famós pels seus tarongers. Es trobava al front, lluitant contra l’exercit franquista, que es trobava a Villarreal, el poble de l’altre cantó del riu. En aquell moment ja era sotsoficial en la 203 brigada, 812 batalló, 2ª companyia sota les ordres del comandant Francisco Gallego de l’exèrcit de la II República. Un dia del mes de juliol va ser ferit de metralla en una cama i va ser evacuat a l’hospital La Pasionària de València. Hi va estar uns mesos, i quan va ser donat d’alta, i perquè recuperés mobilitat, va ser destinat a la rereguarda en un centre disciplinari prop de Líria (València), on es trobaven empresonats militars franquistes i molts “señoritos”. Aquell va ser el lloc on el va ensopegar el final de la guerra, i com fins allà no va arribar l’exèrcit franquista, es va despendre de l’uniforme i va tornar com va poder a Torredonjimeno.

L’atzar és sorprenent. Pocs mesos després d’acabar la guerra, complint treballs de càstig sota control de les autoritats municipals a l’espera de si arribaven denúncies contra ell, un dia al matí va anar a l’estació del tren perquè s’havia sentit a dir que arribaria un tren amb taronges (precisament taronges!). Però quina va ser la seva sorpresa, al descobrir que en el tren, a més de taronges arribava algú més. Mentre feia cua a l’andana amb la cartilla de racionament per aconseguir-ne unes quantes, va veure baixar del tren un dels soldats que ell havia tingut sota les seves ordres a Burriana. Però clar està, ara com a soldat de l’exercit franquista. Es va intentar amagar, ja que al poble es sabia que ell havia lluitat al cantó republicà, però no que havia arribat a ser sotsoficial. Una cosa era ser soldat ras, i per tant podies al·legar que no sabies ben bé que hi feies a la guerra o que vas haver d’anar obligat, i un altre molt diferent ser sotsoficial. Aquest fet li podia complicar molt les coses, però no es va poder escapolir. El soldat José Bachero García (nom que recordava el meu pare, però que no se si és correcte o no) el va veure i va anar corrents cap a ell. Percebent el seu temor, el va tranquil·litzar i el va conduir cap a un lloc allunyat de la gent. Li va dir que no tingués por, que per a ell havia set una bona persona i que havia estat un bon cap, que no el denunciaria pas. I va ser allà, i en aquell moment, quan li va explicar la sort que va tenir el dia en què va ser ferit. Ja que a la tarda d’aquell mateix dia, tota la companyia va caure presonera en una emboscada de l’exercit franquista. Els comandaments van córrer a treure’s els galons de l’uniforme per amagar-los sota terra i no ser identificats. Sabien molt bé com actuaven els militars franquistes i es temien el pitjor.  I així va ser, tal com sempre feia l’exercit franquista quan agafava presoners, primer oferia perdó a tots aquells que declaressin haver estat obligats a lluitar en l’exèrcit republicà, i aquell que ho feia se’l convidava a ingressar en el seu. Per després, ja com a soldats de Franco, obligar-los a identificar a tots aquells de l’exercit republicà que tenien rang de sotsoficial en amunt (i sense distinció entre professionals o no!!!). Aquell soldat li va explicar que tots els comandaments van ser conduits a un camp de tarongers que quedava darrera un turó, i que ja no els van tornar a veure mai més. Aquella nit ningú va poder dormir, les metralladores  no van deixar de disparar fins a l’alba, tots van ser afusellats. Va ser just aquell càstig? Algú sap quantes persones van morir i on van ser enterrades? El destí va fer que aquell dia, en aquell tren de taronges, arribés alguna cosa més, la força del record de tots aquells que injustament van ser afusellats per defendre la llibertat i la democràcia.

Ara entenc perquè el meu pare insistia sempre en parar entre Burriana i Villarreal quan anàvem de vacances a l’estiu al poble a Andalussia. I perquè es passava hores entre mig dels tarongers mirant a terra com si esperés trobar alguna cosa. Ell no va explicar aquesta història a ningú més que a la seva família, però sempre he pensat que s’havia de fer pública perquè igual algun dia podria ser útil a algú .

Per què els que van perdre la guerra encara tenen por de parlar públicament del què va passar? Per què la democràcia espanyola triga tan a arreglar allò que és sap que està pendent? Què va passar amb els diners del Banc de la República requisats sense rebut a les persones del cantó vençut? Per què encara no es vol considerar militars de ple dret als militars nomenats en plena guerra? Per què no s’ha indemnitzat i restituït dignament la memòria de tots aquells que van ser assassinats, torturats i empresonats durant la guerra i la postguerra? Quan es reconeixerà seriosament els patiments dels exiliats? Per què les administracions públiques no s’han preocupat en crear un arxiu on recopilar els testimonis directes de les persones que van viure la guerra? Quan de temps durarà el silenci de l’església catòlica? Fins quan s’haurà d’esperar un Museu de la Guerra Civil Espanyola? I, perquè després de 69 anys d’haver acabat aquella guerra tan injusta, encara continuen existint tants perquès?

Juli Pérez.

julipc62@gmail.com

FOSSE COMMUNE DE LA GUERRE CIVILE ESPAGNOLE ENTRE LES COMMUNES DE BURRIANA ET VILLARREAL À CASTELLÓ.

Damián Pérez Blanca, mon père, né à Torredonjimeno (Jaén) en 1910, est mort récemment à Vic (Barcelone) à 94 ans. Jusqu’au dernier moment, il a vécu avec l’illusion de voir un jour reconnus ses droits et mérites niés aux militaires de la IIe République nommés en pleine Guerre Civile. Il a été sous-officier, formé d’urgence aux académies militaires que le Ministère de la Guerre de la IIe République s’est vue obligée d’improviser, afin de rétablir les postes des officiers et sous-officiers qui avaient déserté. Dans ces moments si difficiles pour l’armée républicaine, sa motivation pour accéder à l’académie militaire n’a été que la pure survivance. Simplement, il voulait gagner plus d’argent pour en envoyer à sa mère, car il savait qu’au village régnait la famine. Je n’en suis pas sûr, mais je crois me rappeler qu’il expliquait que si les soldats percevaient un “duro” par mois, les sous-officiers en touchaient trois, et qu’on leur donnait aussi de meilleurs vêtements et une meilleure pitance.

Quand la démocratie est arrivée, tous les militaires de la IIe République qui n’étaient pas morts, ont été réintégrés à l’armée espagnole et on leur a accordé une pension de retraite. Mais ils n’ont pas tous étés traités de la même façon, on a distingué entre ceux qui étaient déjà dans l’armée avant la guerre (considérés comme professionnels) et ceux qui ont été nommés en pleine guerre. Les premiers ont connu une ascension de trois degrés au minimum dans l’échelle du rang, tel que Franco a effectué avec ses militaires quand la guerre est finie et, évidemment, on leur a payé tous les arrérages dès 1939. Les autres, considérés comme non professionnels, ils ont dû se conformer avec le rang qu’ils avaient pendant la guerre et ils n’ont touché aucun arrérage. Mon père a toujours considéré injuste cette discrimination. Le gouvernement de la République, n’était-il pas le gouvernement légitime pendant la guerre? Franco aurait-il fait des distinctions entre les uns et les autres à l’heure de fusiller et condamner à prison? Sincèrement, il aurait dû être plus généreux avec tous ceux qui se sont présentés volontaires pour devenir des officiers d’une armée qui tenait à défendre la légalité, bien qu’elle comprenne qu’elle n’y réussirait pas.

La guerre est finie, en rentrant au village, il a su que deux frères à lui étaient exilés en France. Il a passé deux ans emprisonné au camp de concentration de La Huiguera (Jaén), et postérieurement il a été condamné à 35 ans de prison à la Pénitencerie de Jaén (et le célébrant encore car c’était la peine minimum en ce moment-là), qui heureusement se sont réduits finalement à deux. Peu après sa libération il s’est marié avec Julia Cámara Ureña, ils ont vécu au village et ils ont eu quatre enfants. Mais la pauvreté de la post-guerre les a forcés à chercher un endroit meilleur pour vivre mieux. C’est alors qu’ils sont partis vers la Catalogne, jusqu’à Vic. Et plus tard ils ont encore eu deux enfants, dont moi le cadet.

Pendant la dictature de Franco, mes parents n’ont jamais osé parler de la guerre, il y avait trop peur. Les conditions de vie ont été très dures, l’immigration n’a été guère facile. En ces moments-là j´étais un gosse, mais depuis mon enfance j’étais toujours intrigué pour savoir Que s’était-il passé avec les “rojos”? Pour moi c’était très rare, on les nommait, mais il n’y en avait aucun nulle part. J’imaginais pour eux un destin pareil à celui des tribus d’indiens de l’Amérique du Nord, où ceux qui demeuraient s’étaient cachés aux montagnes. Plus tard, quand la démocratie est arrivée, mes parents ont commencé à parler.  Et à partir de ce moment, on a parlé de la guerre jour après jour. Pour eux cela a eu l’effet d’une libération, ils se sentaient obligés d’expliquer ce qui était arrivé. Sans rien demander ni exiger, rien que la volonté de faire connaître la vérité de la vie si cruelle qu’ils avaient vécue et de l’injustice subie. À partir de ce moment, mon père tout sérieux répétait toujours “Non, Franco n’a pas été un fasciste, Franco a été un criminel”. Pourtant, on a tristement constaté, même en démocratie, qu’on avait encore très peur de parler publiquement de la guerre, de la post-guerre et de la dictature franquiste.

L’une des histoires que mon père expliquait toujours, narrait que pendant la guerre il est né une deuxième fois. C’était en été du 1938 à Burriana (Castelló), village connu par ses orangers. Il se trouvait au front, en train de lutter contre l’armée franquiste, établie à Villarreal, le village à l’autre côté de la rivière. En ce moment il était déjà sous-officier dans la 203e brigade, 812e bataillon, 2e compagnie sous les ordres du commandant Francisco Gallego de l’armée de la IIe République. Un jour du mois de juillet, la mitraille a blessé sa jambe et il a été évacué à l’hôpital La Pasionària de València. Il y a séjourné quelques mois et quand il est rentré au service, afin de récupérer la mobilité, il a été destiné à l’arrière-garde dans un centre disciplinaire près de Líria (València), où des militaires franquistes et beaucoup de “señoritos” étaient emprisonnés. Il y est resté jusqu’à la fin de la guerre et, comme l’armée franquiste ne s’y est pas déplacée, il a ôté son uniforme et il a tout fait pour revenir à Torredonjimeno.

Le hasard est surprenant. Peu de mois après la guerre, lorsqu’il accomplissait des travaux de punition sous le contrôle des autorités municipales, à l’attente de possibles dénonciations contre lui, un matin il est allé à la gare car il y avait la rumeur qu’un train chargé d’oranges, (précisément oranges!), allait arriver. Mais imaginez sa surprise, quand il a découvert que dans le train, outre les oranges quelqu’un d’autre arrivait. Pendant qu’il faisait la queue sur le quai avec le livret de rationnement pour en ramasser quelques-unes, il a vu descendre du train l’un des soldats qu’il avait eus sous ses ordres à Burriana. Mais évidemment, il était devenu un soldat de l’armée franquiste. Il a essayé de se cacher, puisque au village tout le monde savait qu’il avait lutté du côté républicain, mais personne qu’il avait atteint le degré de sous-officier. Si tu étais un simple soldat, tu pouvais alléguer que tu ne savais ce que tu faisais réellement à le guerre, où qu’on t’avait forcé à y aller, mais tout changeait avec le degré de sous-officier. Conscient du péril il a voulu se cacher, mais il n’a pas réussi à s’éclipser. Le soldat José Bachero García (nom dont mon père se souvenait, mais dont je ne peux pas garantir l’exactitude) l’a vu et il s’est approché de lui. Tout en percevant sa crainte, il l’a rassuré, et il l’a conduit vers un endroit éloigné des gens. Il lui a dit de ne pas avoir peur, pour lui il avait été une bonne personne, il avait été un bon officier, il ne le dénoncerait pas. Et c’est là, dans ce moment précis, que mon père a connu la chance qu’il avait eue le jour où il avait été blessé, puisque le soir même toute la compagnie avait été faite prisonnière dans une embuscade de l’armée franquiste. Les commandements se sont précipités à ôter les galons des uniformes pour les ensevelir et éviter leur identification. Ils savaient assez bien la réponse  des militaires franquistes et ils craignaient le pire. Ce qui est inévitablement arrivé, ce que l’armée franquiste faisait quand elle capturait des prisonniers: d’abord elle offrait le pardon à tous ceux qui déclaraient avoir été obligés à lutter dans l’armée républicaine, et ceux qui le faisaient on les invitait à entrer dans leur armée. Ensuite, une fois devenus soldats de Franco, on les obligeait à identifier tous ceux de l’armée républicaine qui avaient le rang de sous-officier en amont (et sans distinction entre professionnels ou non!!!). Ce soldat lui a expliqué que tous les commandements avaient été conduits a un champ d’orangers derrière une butte, et qu’on ne les a jamais revus. Cette nuit-là,  personne n’a pu s’endormir, les mitrailleuses  n’ont cessé de tirer qu’à l’aube, ils ont tous été fusillés. Cette punition, a-t-elle été juste? Y a-t-il quelqu’un qui sache le nombre de victimes et l’endroit où elles ont été ensevelies? Le destin a voulu que ce train, outre les oranges, m’apporte aussi la force du souvenir de tous ceux qui ont été injustement fusillés pour croire à la liberté et à la démocratie.

Je peux comprendre maintenant pourquoi mon père insistait toujours à s’arrêter entre Burriana et Villarreal quand nous partions en vacances d’été au village andalou. Et pourquoi il restait des heures entouré d’orangers tout en furetant la terre comme s’il attendait d’y trouver quelque chose. Il n’a jamais expliqué cette histoire qu’au sein de la famille, mais j’ai toujours pensé qu’on devait l’exposer, pût-elle être utile un jour.

Pourquoi ceux qui ont perdu la guerre ils craignent encore de parler publiquement de ce qui est arrivé? Pourquoi la démocratie espagnole tarde tant à régler ce qui est encore en attente? Qu’est-il arrivé avec l’argent de la Banque de la République réquisitionné sans quittance aux vaincus? Pourquoi on ne veut pas encore considérer comme militaires de plein droit les militaires nommés en pleine guerre? Pourquoi on n’a pas indemnisé et restitué dignement la mémoire de tous ceux qui ont été assassinés, torturés et emprisonnés pendant la guerre et la post-guerre? Quand reconnaîtra-t-on sérieusement les souffrances des exilés? Pourquoi les administrations publiques ne se sont-elles pas préoccupées à créer des archives avec les témoignages directs des personnes qui ont vécu la guerre? Combien de temps va durer le silence de l’église catholique? Faudrait-il encore attendre longtemps un Musée de la Guerre Civile Espagnole? Finalement, pourquoi 69 ans après une guerre si injuste il existe encore tant de questions ouvertes?

Juli Pérez.

NOMS DE POBLES DE LES RODALIES DURANT EL PERÍODE REPUBLICÀ

PARRÒQUIA DE RIPOLL: FONTFREDA DEL TER

SANT JOAN DE LES ABADESSES: PUIG-ALT DE TER

SANT PAU DE SEGURIES: SEGURIES DE TER

SANT QUIRZE DE BESORA: BISAURA DE TER

Sant Joan de les Abadesses (Frontera)

Ripoll ( La mort i el minotaure Tríptic 345 x 141 cms – fragment)

es-fonen.jpg

exilis.jpg

planol.jpg

text1.jpg